Portu trata de parar el avance de Koundé. / Morquecho

Zubieta para competir

Cada vez me gusta más la manera que tienen los equipos de adaptarse a las circunstancias en un partido que acabó con un buen empate para la Real

AITOR LÓPEZ REKARTE

Hay varias maneras de contemplar, analizar y disfrutar de un partido de fútbol. Hasta hace no mucho era perentorio hacerlo desde casa; en la zona de confort y con unos aperitivos para amenizar la contienda. Tengo que confesar que, asistiendo al campo, me encuentro con varios matices que enriquecen dicha experiencia. Desde el anillo inferior y próximo a los jugadores, la observación de los gestos denota el hambre por ganar la batalla. Y es que, observando a los jugadores del Sevilla, que ayer salió a especular, bajo mi punto de vista… se palpaba las ganas de oler a sangre de Jordán, Ocampos y Rafa Mir. Anecdóticamente eran efectivos de refresco.

Destacaría el planteamiento de Imanol, que me lo imagino arengando en cada uno de los entrenamientos para que su plantel salga a competir de tu a tu contra un rival de gran entidad como los del Nervión. La euforia de salir con dos puntas que son capaces de romper al espacio, sin el típico planteamiento de dos arietes que se complementen entre ellos, ya predisponía al aficionado a levantarse de sus asientos. Lamentablemente, Isak abandonó el barco por fuerza mayor. Aquí me vais a permitir, tirarme a la piscina… Comparto la entrada de Januzaj, pero, y si lo pusiéramos de doble punta con Sorloth, manteniendo a Oyarzabal y Portu en banda. Es lo que tiene soñar sin tener la responsabilidad de fallar. Al tiempo. Cada vez me gusta más la manera que tienen los equipos de adaptarse a las circunstancias y es que, aunque ninguno de los dos porteros parecía tener miedo a perder balones cerca de su área (Bono regaló dos córners los primeros minutos), son capaces de cambiar de tercio y jugar mucho más directo para los hombres bala. Algo que no supieron aprovechar tanto unos como otros, sobre todo, por no estar muy acertados.

Ninguno de los dos equipos fue capaz de hacerse con la manija por dentro hasta que llegaron los cambios

Ninguno de los dos equipos fue capaz de hacerse con el manejo por dentro, hasta la segunda parte, que Lopetegui decidió meter a Oscar y Ocampos por banda, y a el Papu por dentro. Imanol movía ficha y hacía debutar a Valera y apuntalaba la medular con Guevara. A partir de aquí todo dependía del acierto en los últimos metros en un partido con oportunidades para ambos equipos.

Deberíamos de valorar, por un lado, la confirmación del buen estado de forma de jugadores como Zaldua; y por otro lado teniendo en cuenta la dependencia para/con Silva, las alternativas de las que dispone Imanol para suplir a un jugador determinante en combinativa y último pase.

Todos y cada uno de los que tengan la oportunidad de participar tienen que competir al máximo. Para eso está la cantera de Zubieta. Buen reparto de puntos y portería a cero.