Xabi Prieto: «Habría cambiado años de mi carrera por ser campeón con la Real Sociedad y sentir la alegría que se genera en Gipuzkoa»

Xabi Prieto dirá adiós a la Real Sociedad al final de temporada.

El donostiarra, que hace repaso a una carrera de quince años en la Real Sociedad, apura los plazos para despedirse de la afición sobre el césped de Anoeta

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZ

Xabi Prieto se despedirá de la Real Sociedad el sábado ante el Leganés después de 15 años en el primer equipo. Quiere hacerlo sobre el césped y va a poner todo el empeño en ello. Esta es su última entrevista como jugador y resulta extraño pensar que no va a haber ninguna más. Hablamos de presente, pasado y futuro, porque al capitán txuri-urdin se le abre por delante un camino inexplorado que tiene ganas de conocer.

- ¿Podrá decir adiós sobre el terreno de juego?

- Me gustaría despedirme sobre el campo. Quedan unos días, aún no he podido entrenarme con el grupo, pero me encuentro mejor que la semana pasada. Quiero jugar unos minutos y ayudar al equipo a ganar un partido que es importante.

- Su última acción con la Real ha sido un gol de penalti. Tampoco sería un mal epílogo a su carrera, ¿no?

- Nunca le he dado importancia al hecho de marcar un gol o dar una asistencia. A mí lo que me gustaría es despedirme en el campo disfrutando de la competición con mis compañeros.

- Uno no escribe su destino...

- Así es. Lo que parecía una lesión pequeña, una rotura de fibras, ha derivado en una pubalgia que me está dando muchos problemas. Estoy limitado a la hora de tocar el balón, pero sabiendo que va a ser mi último partido en Anoeta voy a hacer todo lo imposible por jugar.

- Jugó 24 jornadas seguidas y de repente sufre una lesión tan importante, ¿cómo se originó?

- Llevaba unas semanas algo cargado pero sin que me impidiera entrenarme y jugar. En ese partido contra el Levante, unos minutos antes de lanzar el penalti noté un pinchazo en el aductor al darle un pase a Zurutuza. Iba a pedir el cambio, pero la jugada acabó en córner y el árbitro pitó penalti. No estaba Willian José en el campo y desde el principio sabía que tenía que lanzarlo. La situación del equipo no era buena, el partido iba 0-0 y había que asumir la responsabilidad.

- Lanzar aquel penalti agravó la lesión, ¿verdad?

- No pensé en ello. Sabía que el jueves nos medíamos al Salzburgo y tenía claro que me iba al vestuario. Al lanzar el penalti me volvió a dar más fuerte y hasta hoy.

- Es el único jugador que conozco que las dos lesiones serias que ha tenido en su carrera han sido por lanzar un penalti.

- Hay que mirarlo por el lado positivo, porque significa que no he sufrido lesiones graves. La del Celta el día del ascenso fue porque me torcí el tobillo al saltar la valla publicitaria y contra el Levante ya iba con el aductor colgando y me lo terminé de fastidiar.

- ¿Está preparado para lo que va a vivir el sábado?. Se presumen emociones fuertes...

- La familia y los amigos me preguntan si estoy nervioso, y la verdad es que no. Tengo la mente puesta en recuperarme y no tanto en cómo va a ser el día. Sé que será especial, pero no me he hecho aún la película de cómo va a ser.

- ¿Se le escapará alguna lágrima?

- Soy bastante llorica. Me emociono con facilidad. En la rueda de prensa lo llevé bastante bien. Tenía claro que si se me escapaba una lágrima ya no habría forma de darle la vuelta a la cosa, y lo conseguí. Pero el sábado será diferente. Quiero disfrutarlo y dejarme llevar. Si me emociono no será ningún problema.

- ¿Ha derramado muchas lágrimas con la camiseta de la Real?

- En Vitoria el año que no conseguimos aquel ascenso que teníamos en el mano en 2008. Fue muy duro.

- ¿Y de alegría?

- No recuerdo.

- ¿Qué línea del guion de estos 15 años en la Real le hubiera gustado cambiar?

- El tiempo no se puede echar hacia atrás. Quizás la semifinal de Copa ante el Barcelona con aquel penalti a Vela con 0-0 que el árbitro no pitó. Fue una jugada clave en el devenir de la eliminatoria. Pero no me gusta dar muchas vueltas a las cosas.

- ¿De no haber sido futbolista qué le habría gustado ser?

- Seguramente me habría decantado por estudiar IVEF, que es lo que me gustaba porque quería hacer algo relacionado con el deporte.

- Sin embargo hizo hasta tercero de Empresariales...

- IVEF solo había en Vitoria y no lo podía compaginar con mis inicios en la Real. Hice el primer año en la ESTE, luego pasé a la UPV, porque la asistencia no era tan obligatoria y podía manejarme mejor con los entrenamientos, pero hubo un momento en que lo dejé. Mis aitas me animaban a terminar la carrera y ahora me arrepiento de no haberla terminado.

- ¿El mejor consejo que guarda de sus aitas?

- El aita siempre me ha dicho que, juegue mejor o peor, me vaya satisfecho con lo que he hecho.

- Hay quien sigue diciendo que el bueno de los hermanos Prieto era su hermano Iñaki, pero en su caso dejó de lado el fútbol porque quería ser médico...

- Yo noy a decir que mi hermano era mejor -risas-, pero sí que era muy bueno. Era zurdo, jugaba de mediocentro, le pegaba muy bien al balón y marcaba muchos goles de falta. Me gustaba mucho verle. Tanto en Lizeo como cuando se marchó a estudiar Medicina a Pamplona y jugaba con la Universidad de Navarra. Íbamos toda la familia a verle desde aquí. Pero en su caso siempre tuvo claro desde pequeño que quería ser médico y que el fútbol no le apasionaba. No era como yo, que me tragaba todos los partidos por la tele. Hoy es el día que hablamos un lunes por teléfono y me pregunta a ver qué hemos hecho. ¿Te lo puedes creer?

- ¿Se le han pegado muchas cosas de su hermano?

- Me saca dos años y el hermano mayor siempre es un referente. Siempre ha sido muy responsable, meticuloso, ordenado, cariñoso... Yo he salido igual y es porque he tenido el mejor maestro al que imitar. No he sido tan brillante en los estudios como él, pero he tratado de ser igual de aplicado en la universidad del fútbol y en lo que me ha gustado.

Xabi Prieto en la Real Sociedad

530 partidos
ha jugado Xabi Prieto con la Real Sociedad, convirtiéndose en el quinto de la historia con más partidos por detrás de Górriz, Larrañaga, Zamora y Arconada
15 temporadas
han pasado desde que Xabi Prieto debutó en la 03/04 ante el Oviedo en la Copa.
74 goles
y 51 asistencias ha repartido Prieto en la Real Sociedad entre Primera (53), Segunda (15), Copa (3) y Europa League (3).

- Uno de sus entrenadores en el Lizeo me contó que de pequeño quería estudiar en la universidad del fútbol precisamente...

- Siempre que nos vemos me la recuerda. El fútbol me ha apasionado desde siempre. Cuando mi hermano jugaba a las 9 en Berio, me levantaba temprano para ir a verle y luego me tragaba cuatro partidos seguidos. Y después jugaba yo por la tarde.

- Aunque siempre ha sido de la Real, me han contando que le marcó aquel Dream Team de Cruyff de los noventa, ¿no?

- ¡A quién no! Era el equipo que ganaba, que mejor jugaba, conquistó la Copa de Europa en Wembley en 1992... A nuestra generación nos tiraba más el Barça que el Madrid por eso. Yo me fijaba en Romario, Figo y Rivaldo, y cuando salíamos al recreo trataba de imitar con los amigos los regates que ellos hacían. Era un reto tratar de hacer lo que veía en la tele. Alguna vez incluso los pude poner en práctica durante mi carrera.

- Pero su sueño no era ser futbolista, sino jugador de la Real...

- Veía a los jugadores de la Real por la calle y de mayor quería ser como ellos. Vestirme la camiseta de la Real alguna vez. Y haberlo hecho durante 15 años ha superado todas mis expectativas.

- ¿Recuerda cuando entró en Zubieta por primera vez?

- Sí. Fui a hacer una prueba con tres compañeros del equipo: Asier Otegi, Jon Laguarda y Julen Arraiza.

- ¿Y qué tal le fue?

- No muy bien. Me pusieron de central derecho, porque casi todos los que fuimos éramos centrocampistas o delanteros y alguien tenía que jugar atrás. Recuerdo que estaba nerviosísimo. Por supuesto que no me ficharon -risas-.

- ¿Le hubiera gustado jugar en Atocha, donde vio sus primeros partidos a la Real?

- El cambio a Anoeta fue a mejor, porque era una instalación más moderna que permitía reunir a más aficionados. Pero te voy a contar un secreto. Yo sí jugué en Atocha. Fue en una final de la Donosti Cup con 11 años con mis amigos en un equipo al que llamamos Buru Hezurrak. Ganamos a penaltis a unos franceses.

- Lanzaría alguno, ¿no?

- Sí, y lo metí. Cada semana guardábamos el trofeo en casa de uno. Hace unos años tratamos de recuperarlo pero nadie sabe quién lo tiene.

- ¿Qué hubiera dado por ganar un título con la Real?

- Pues seguramente hubiera cambiado varios años de mi carrera por ser campeón con la Real y sentir la alegría que se genera en tu entorno y Gipuzkoa entera. Eso es impagable. El año del ascenso fue lo más parecido, pero era una obligación.

- Un futbolista sin tatuajes, coches deportivos ni gorra parece sacado de otra época, ¿se ve así?

- Mis amigos también son así. En aquella época no se llevaban tanto estas cosas. Es cuestión de gustos. No me veo llevando un tatuaje.

- Y hacer toda la carrera en un club también pasó a la historia, ¿no?

- Para poder hacerlo el club tiene que darte la oportunidad. Yo he sido un privilegiado, porque muchos de mis compañeros ya hubieran deseado estar aquí toda su carrera.

- El internacional por Alemania Jonas Hector, que va a jugar el Mundial, acaba de descender a Segunda con el Colonia y ha renovado hasta 2023 desechando una oferta del Bayern, ¿le suena?

- Se parece bastante a mi caso, aunque no me considero mejor que otros por haberme quedado.

- ¿Cree que la gente le tiene más cariño por haberse quedado en Segunda disponiendo de ofertas para salir?

- Había gente de mi entorno que creía que quedarme en Segunda aquí era un paso atrás en mi carrera deportiva. Sobre todo viendo cómo estaba el club. Pero para mí era un reto muy bonito devolver a la Real a Primera y meternos en pocos años en la Champions. Ser cuarto en la mejor Liga del mundo por detrás de los tres grandes fue increíble. Fuera no hubiera podido vivir las alegrías que tuve aquí.

- Ahora que ya se puede saber, ¿cuál fue el equipo que más apostó por tenerle en sus filas en 2007?

- El Ajax. Me llamó su entrenador, Ten Cate, que había sido ayudante de Rijkaard en el Barcelona que ganó las Ligas en 2005 y 2006 y que me conocía muy bien. Mi agente también me transmitió otras ofertas. Era una opción muy buena, un histórico como el Ajax con la importancia que ha tenido en el fútbol, pero nunca me vi fuera de la Real.

- ¿En qué momento se da cuenta de que esto se acaba?

- Tenía claro que esta iba a ser mi última temporada en activo, pero fui consciente de que esto se terminaba cuando jugué el partido 500 con la Real en la segunda jornada frente al Villarreal. A nivel personal ha sido el día más emotivo y más bonito que he vivido con la camiseta de la Real. A partir de ahí fui consciente de que tenía que disfrutar al máximo de cada momento.

- ¿La decisión de retirarse tiene que ver más con un desgaste mental que con una cuestión física?

- Es más un cansancio mental, sí. Sentí que era el momento de decir adiós y de disfrutar de otras cosas que están por llegar.

- El año pasado me contó en una entrevista que sentía que le estaba quitando tiempo a su familia...

- No era tanto por irme de pretemporada o estar fuera los fines de semana. Lo que desgasta es ser futbolista las 24 horas del día. Ir a un parque y no poder pegarte una sudada de dos horas jugando con tus niños porque al día siguiente lo puedas acusar en el entrenamiento o en el partido. O porque te puedas doblar el tobillo por hacer una tontería. O salir a cenar con los amigos y llegar más tarde de lo normal.

- ¿Cuál es ese plan que está deseando hacer porque no ha podido en todos estos años?

- Hay muchos. Por ejemplo, esquiar. Llevó tantos años sin hacerlo que no sé si me acuerdo. Y de pequeño íbamos mucho, porque mis tíos tenían un apartamento en Baqueira y estaba todo el día haciendo carrera con mi hermano. También hacer surf. Mi hermano lleva tiempo haciéndolo y me da envidia. Quiero probar. También jugar a pádel o a tenis, que me gusta mucho. A nivel familiar me gustaría salir de vacaciones en agosto, irme un fin de semana de septiembre con la familia a Eurodisney... Planes que son normales y que un futbolista no puede hacer.

- El hermano futbolista envidiando la vida del hermano médico...

- No, no, qué va. No envidio su vida. Uno echa de menos lo que no puede tener. No me gustaría estar metido en un quirófano o hacer las guardias que él hace.

- ¿Qué se siente al ser el quinto jugador de la Real con más partidos de la historia por detrás de cuatro grandes como Górriz, Larrañaga, Zamora y Arconada?

- Es bonito, pero nunca le he dado más importancia de la que tiene. No he sido un futbolista que haya jugado para batir récords. Son números que quedan ahí y es señal de que he estado muchos años aquí, que los entrenadores han confiado en mí y que las lesiones me han respetado. Nada más.

- ¿Qué va a ser de Xabi Prieto en el futuro?

- Me gustaría seguir ligado al fútbol, que es con lo que disfruto y con lo que soy feliz.

- ¿Como entrenador?

- No me veo de entrenador. Sé que es lo que más se puede parecer a lo que sientes como futbolista, por el contacto con el verde y lo que es estar dentro del vestuario. Pero no me veo de entrenador. No creo que reúna las condiciones que necesita un buen entrenador.

- ¿Y qué se ve haciendo?

- De momento prefiero desconectar un tiempo y ver lo que va surgiendo. Saqué el título de entrenador por si acaso.

- ¿Cómo le gustaría que le recordase la gente?

- Como una buena persona y un futbolista que ha sido fiel a sus colores, que ha tratado siempre de hacerlo lo mejor posible.

- ¿Se imagina que a uno de sus hijos le da por seguir sus pasos?

- Al mayor sí que le gusta. Es muy futbolero. Me gustaría que hiciesen lo que les gusta, aunque quizás sufriría en la grada viéndoles.

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