Cantera

Xabi Alonso dirige por primera vez al Sanse

Xabi Alonso, durante su primera sesión como técnico del Sanse. /Unanue
Xabi Alonso, durante su primera sesión como técnico del Sanse. / Unanue

El tolosarra ha estado al mando del entrenamiento del segundo equipo de la Real Sociedad en Zubieta | Ha dejado entrever las primeras lecciones de su manual de estilo al frente del filial

Oskar Ortiz de Guinea
OSKAR ORTIZ DE GUINEA

Xabi Alonso ya ejerce en el Sanse. El tolosarra impartió este miércoles la primera lección a sus alumnos en el Sanse, «el equipo de la Real Sociedad de los próximos diez años», como le apuntó el martes durante su presentación el presidente txuri-urdin, Jokin Aperribay. Y el 'profe' del filial realista se mostró dispuesto a transmitirles todos sus conocimientos desde su primer día al frente de la clase. Demostró haber adelantado algunos deberes, porque llevaba aprendidos los nombres de sus pupilos. Al menos, el de buena parte de aquellos a los que se dirigió en el aula de Zubieta. Así se mostró el exjugador de la Real Sociedad, Eibar, Liverpool, Real Madrid y Bayern de Múnich. Cercano y natural. Dos conceptos que rara vez se encuentran en el fútbol profesional, donde este miércoles comenzó a dar sus primeros pasos de la mano de los 'potrillos'. Por lo que se vio en su primera sesión, en su andadura hará hincapié en la búsqueda del espacio, que convirtió en un arte con aquellos milimétricos pases de un lado al otro del campo.

Junto al resto de integrantes del cuerpo técnico, a las 10.35 horas Xabi Alonso pisó el césped del Z6, el banco de pruebas habitual del Sanse en la zona alta de Zubieta, perfectamente equipado con picas y muñecos de barrera. Llegó unos metros por delante de la comitiva de jugadores, a quienes previamente Aperribay había dedicado unas palabras de apertura del curso en compañía del director de fútbol, Roberto Olabe, y el consejero Díaz de Mendibil.

Su cuerpo técnico

Segundo
Sebastián Parrilla
Prepador físico
Oier Agirrezabala.
Preparador porteros
Jon Alemán
Psicólogo
Ion Ollora
Analista
Iban Peñagarikano

La presencia del entrenador del Sanse más mediático de la historia blanquiazul no atrajo a más medios de comunicación de los habituales. Muy pocos, en realidad. Apenas ocho reporteros gráficos -incluido el del club- y tres periodistas, más el responsable de prensa de la Real Sociedad como acostumbra cada año para organizar las fotos de grupo del primer día de entrenamiento, ya sea el Sanse o la Real C. Hace un año fue con Imanol Alguacil y Sergio Francisco, este miércoles con Xabi Alonso y de nuevo el irundarra. Nada nuevo bajo un sol de justicia, por cierto.

A los fotógrafos les costó captar un gesto del tolosarra. Se mantuvo en el centro del campo en un segundo plano durante el calentamiento, dirigido por el preparador físico, Oier Agirrezabala, que a los cinco minutos ya recurrió al balón. El técnico del Sanse realizó alguna indicación puntual, apenas audible desde la grada ante la enérgica voz de Agirrezabala. «Orientamos bien el pase», «controlo y toco», «recibo de cara», se le oyó decir en una dinámica de conducciones, pases y apoyos.

En su primer día en el Z6, Xabi Alonso se dirigió a sus jugadores por el nombre de pila

Incidió en el concepto del espacio para aprovechar al máximo las posesiones

No tuvo reparos en delegar algunas explicaciones de los ejercicios en su segundo, Sebastián Parrilla, procedente del Real Madrid. Llegaría luego el momento de hacerse oír sobre el césped, donde también intervinieron el preparador de porteros, Jon Alemán, el analista, Ibon Peñagarikano, y el psicólogo, Ion Ollora.

Toda la sesión estaba programada. Pasados los 20 minutos, Agirrezabala leyó en una lista la distribución de los tres grupos para apenas cinco minutos de carrera continua. Xabi Alonso aprovechó para retirar las picas y muñecos de barrera, ayudado por Ollora y Peñagarikano.

Un entrenador

A partir de ahí, los jóvenes del Sanse comenzaron a conocer a su entrenador, que quiso encargarse de uno de los tres rondos en los que trabajaron el juego al primer toque. «No vale pisar el balón», «le damos con el interior». ¿La puedo tocar un poquito?, le preguntaron. «No, no la toco». «¡Intentamos saltar la línea!» alentó para que los jugadores no entregaran el esférico al de al lado, sino que trazaran un pase más lejano. No hubo manera que llegaran al objetivo de encadenar veinte pases sin que el balón fuera interceptado por los dos jugadores que se alternaban en el centro del rondo.

Sanse y Unión, ante equipos de Navarra, La Rioja y Castilla y León

La Real Sociedad y el Real Unión, los dos clubes guipuzcoanos en Segunda B, conocieron ayer la composición de su Grupo II, tras ser aprobado por la Federación Española. Se medirán a los equipos de Navarra (Osasuna B, Izarra y Tudelano), La Rioja (Calahorra, Haro y UD Logroñés), Castilla y León (Cultural Leonesa, Guijuelo, Unionistas, Salmantino, Burgos y Valladolid B) y Euskadi (Barakaldo, Bilbao Athletic, Leioa, Amorebieta, Getxo y Alavés B). Cabía la opción de ser emparejados con los equipos asturianos, pero estos han sido encuadrados en el Grupo I con los clubes gallegos, madrileños, baleares, canarios y el Melilla.

Xabi Alonso abrió su manual de entrenador durante los ejercicios de posesión y presión que cerraron la sesión, de casi hora y media. Entonces cobró vigencia una reflexión de Johan Cruyff: «Todo el mundo sabe jugar al fútbol si le dejas cinco minutos». Así, Xabi Alonso buscó dinamismo en sus jugadores, pero no una gran intensidad poco aconsejable en el primer día. Consciente de la tendencia en el fútbol actual, con esa obsesión por aprovechar los espacios ya sea desde la posesión o entregando el balón, incidió en esta idea. «Hay que ver dónde está el espacio». Insistió en encontrar el camino «por dentro». Y «si no podemos por dentro, lo intentamos por fuera». Pero, siempre, «vamos a donde está el espacio». Tal como él jugaba en el centro del campo, no quería pollos corriendo sin cabeza. «Jorge, tranquilo, a ver quién te viene» a presionar. El que 'encimaba' también tenía su lección. «Recuperamos y abrimos al hueco». Muchas de sus indicaciones iban acompañadas de un nombre de pila: Zouridine, Theo, Aritz, Nais, 'Aran', Unai... No es mal síntoma para arrancar.

Tampoco el detalle que dejó para acabar tras los estiramientos, que aprovechó para alguna indicación personal. «Entre todos, recogemos los balones» en las bolsas. Faltaría más.

«Como entrenador tendrá la misma idea que cuando era futbolista»

Apenas una docena de personas siguió el entrenamiento del Sanse. En la minigrada del Z6 llama la atención un niño de casi dos años con la camiseta txuri-urdin y su nombre en la espalda, Xabi, ángulo que desea fotografiar quien parece un aficionado más. Resulta ser Mikel Lasa, el exlateral de la Real y Real Madrid. El pequeño es el hijo del usurbildarra Rubén Gallego y Bea. «Tiene devoción por la Real», señala la madre.

«Rubén y yo –aclara el de Legorreta– nos conocimos en China» durante su etapa como técnicos en la mayor escuela de fútbol del mundo, Guangzhou Evergrande. Solo ver su medio centenar de terrenos de juego da idea de las mareantes cifras de un centro donde unos 2.500 jóvenes del país asiático viven, estudian y se entrenan. Gallego seguirá el próximo curso en China, pero coordinando los ocho equipos de chicas. «Se han volcado en impulsar el fútbol femenino chino, y a los clubes de Primera les han obligado a sacar equipo femenino».

Pero toca hablar de Zubieta y el Sanse. «Como futbolista, Xabi Alonso no necesita presentación», opina Lasa. «Y como entrenador supongo que tendrá la misma idea de cuando jugaba, con un buen gusto por el fútbol» como «a la mayoría. A mí también me gusta jugar bien, ser protagonista y dominador del juego, pero eso es algo que no se puede mantener durante los 90 minutos de un partido. También hay que preparar el equipo para saber sufrir cuando toca ese momento».

Al contrario que Gallego, Lasa ha dado por cerrada su etapa en China. «Me gustaría seguir entrenando y estoy abierto a lo que pueda surgir», señala el exdefensa txuri-urdin, que no se quiso perder el primer entrenamiento de Xabi Alonso, con el que lógicamente nunca coincidió en el césped pese a militar en la Real y el Madrid. «Era una oportunidad ver su entrenamiento. He seguido los del primer equipo, pero aprovechando que Rubén estaba aquí de vacaciones, hemos venido». No les sonó a chino lo que vieron. «Xabi es listo y tuvo grandes profesores. Solo le deseo suerte y que le salgan bien las cosas».

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