Tenemos que hablar de Willian José

El ariete brasileño de la Real Sociedad, que rompió su sequía anotadora ante el Real Madrid, quiere recuperar en este inicio de año el brillo perdido en los últimos meses

Willian José pugna con Casemiro. /EFE
Willian José pugna con Casemiro. / EFE
ENEKO PÉREZ

«¿Qué más quieres? Un gol y una asistencia». Horas después de que se confirmase el pelotazo de la Real Sociedad en el Santiago Bernabéu (0-2), Willian José respondía así a un usuario de Twitter que había criticado con dureza al ariete brasileño por haber mandado al limbo el 0-3, algo que no gustó nada al de Porto Calvo. Y es que el ex de Las Palmas o Zaragoza no está atravesando uno de sus mejores momentos desde que está en Donostia, pero su actuación en casa del club que le trajo a Europa hace pensar que 'Willy' quiere hacer propósito de enmienda. De momento, ya ha dejado atrás una sequía de más de 1.000 minutos sin ver puerta.

El regreso de su mejor versión sería, sin lugar a dudas, la mejor de las noticias para la escuadra txuri-urdin. Es conocido por todos que el brasileño no se encontraba a gusto en el campo con los planteamientos de Asier Garitano, aunque ahora, con Imanol en el banquillo, se espera que el delantero vuelva a su hábitat natural, las inmediaciones del área. Allí, el '12' realista es una pieza con un veneno letal para las defensas rivales, incapaces de defender a un futbolista con un físico de peso pesado pero con alma de artista. Su juego de espaldas, su disparo, su corpulencia, sus excelentes cambios de banda y su inteligencia para interpretar el juego hacen que sea un atacante muy valioso para completar el sistema ofensivo blanquiazul.

Por ello, verle deambular por la banda izquierda o cerca del centro del campo ha sido como ver a un pulpo en un garaje, más o menos. El ariete carioca, que reúne muchas de las características del '9' clásico de toda la vida, es peligroso siempre que se encuentre más allá de la zona de 3/4, donde de un simple balón al espacio es capaz de sacar un golazo para el recuerdo, como ya hiciera en Montilivi ante el Girona, o ante el Villarreal en el estadio de La Cerámica en la campaña 17/18, enviando al fondo de las mallas un zurdazo seco y sin compasión.

Además, su remate de cabeza recuerda al de un Darko Kovacevic con el que guarda ciertas similitudes, no así en el carácter, porque el exrealista era un volcán en el verde y el brasileño es un tipo más moderado. Con todo, para igualar en números al mítico delantero serbio (107 goles en 286 partidos), Willian José, que acumula hasta la fecha 38 goles en 91 encuentros oficiales, va a tener que emplearse a fondo. Otra coincidencia con el balcánico es la de los lanzamientos de penaltis, donde el sudamericano, a pesar de haber fallado varios en su etapa como realista, se ha convertido en el principal encargado de esta labor. El propio Willian José reconoció en una entrevista a este periódico que le gustaría que algún día «se me recordase como a Darko o a Nihat». Un gran reto.

Es feliz en Donostia

Es, además, un brasileño alejado completamente del estereotipo de sus compatriotas. Tranquilo, callado y muy familiar, está en las antípodas del estilo de vida de otros brasileños como Neymar, Ronaldinho o el defenestrado Adriano, antiguo 'emperador' del Inter de Milán. Por la mirilla de las redes sociales se observa que su pasión, además de sus perros, es estar con la familia, escuchar música y disfrutar de una ciudad como San Sebastián, donde cayó de pie hace ya dos años y medio.

Así, Willian ya ha declarado más de una vez que su intención es la de «hacer historia en la Real Sociedad y jugar aquí muchos años más, porque soy feliz en este club y en esta ciudad, y eso es lo más importante». En verano tuvo opciones interesantes para marcharse de Donostia, pero declinó todas ellas y acabó renovando hasta el año 2024. A un ritmo de 15 goles por curso (nada descabellado), el ariete carioca podría terminar su contrato a los 33 años con unas cifras de 124 dianas como txuri-urdin. A solo nueve del mejor 'matador' que ha vestido la elástica blanquiazul, Jesús María Satrustegui. Soñar es gratis, y sabiendo que a partir del próximo curso portará el '9' en su espalda, todo es posible.

«Tenemos que hablar de Kevin», suele repetir Guillermo Giménez en sus retransmisiones de partidos de la NBA junto a Antoni Daimiel cada vez que Kevin Durant, buque insignia de los Golden State Warriors, hace alguna barbaridad en el campo. La expresión, uno de los clichés más utilizados por este fantástico dúo de periodistas deportivos, podríamos aplicarla en esta ocasión al protagonista de este artículo, ya que la hazaña de marcar, asistir y vencer en el Santiago Bernabéu es algo que ocurre con una escasísima frecuencia (y menos por estos lares). El atacante sudamericano ha escrito su nombre y apellido en las páginas doradas de la entidad guipuzcoana, donde se recordará por mucho tiempo el triunfo obtenido en el templo merengue. Sí, tenemos que hablar de Willian José.