Lo que el viento se llevó

Errores propios y ajenos condenan a la Real ante un rival inferior y Europa se aleja de nuevo

Sangalli fija la mirada en el césped de Balaídos tratando de encontrar alguna explicación a lo sucedido ayer en la segunda parte. / PABLO ALCONADA
Sangalli fija la mirada en el césped de Balaídos tratando de encontrar alguna explicación a lo sucedido ayer en la segunda parte. / PABLO ALCONADA
Pedro Soroeta
PEDRO SOROETA

En la noria en la que está subida esta temporada la Real Sociedad ayer tocó derrota. Errores importantes propios, como los que costaron los dos primeros goles, y ajenos, como la rigurosísima expulsion de Willian José, dejaron a la Real sin nada en un partido que tenía de cara y ante un rival manifiestamente inferior, al que como hace una semana, le vinieron a ver la Virgen y todos los santos. El Celta mucho tendrá que mejorar si quiere seguir en Primera, porque, por lo menos a mí, me dio una muy mala impresión. En la primera parte estuvo a merced de la Real que, sin hacer cosas del otro mundo, se plantaba una y otra vez al borde del área local. Lo malo fue que el gol de Willian llegó de penalti. Digo lo malo porque estaba claro que esa acción iba a pasar factura más tarde. Y me refiero al colegiado, claro, porque cuando te señalan una pena máxima a favor en ese tipo de jugadas fuera de casa y eres la Real Sociedad, puedes suponer perfectamente lo que te viene después.

Pero vayamos por partes. La Real se fue al descanso 0-1 en un encuentro controlado en el que no sufría nada. Tenía el balón y las mejores llegadas a portería. Poco antes de que comenzara la segunda mitad recibí un mensaje: que tenga cuidado la Real ahora, porque tiene el viento en contra. Si era fácil ver desde casa la influencia que eso iba a tener en el juego, me imagino que lo sería más en Balaídos. Pero lo cierto es que la Real no midió bien el primer balón, el viento tuvo su influencia en la jugada y al minuto el Celta ya había empatado. Un error grave, un gol.

Luego vino lo del colegiado, que alertado por su asistente y a pesar de que en la repetición se veía que Willian no agredía a nadie, decidió expulsar al brasileño y poner el partido cuesta abajo para los locales. Error decisivo del colegiado.

Las notas

Lo mejor.
La Real reaccionó con diez y Sangalli y Zubeldia estuvieron cerca de marcar
Lo peor.
Los dos primeros goles llegaron en importantes errores de los blanquiazules
El dato.
Estaba claro que el penalti a favor no iba a salir gratis. Y salió tan caro como una expulsión
La clave del partido.
De nuevo mala salida del equipo tras el descanso y penalti en contra en un minuto

Pero esto no es todo. Rulli, que terminó golpeado y sangrando de la cabeza de forma alarmante, cometió un fallo no menos grave en la jugada del segundo gol, al no llegar a despejar el balón que salió a buscar. Estuvo muy bien toda la tarde, lleva una temporada muy buena, pero las salidas por alto son su punto flaco y en una jugada en la que no había ningún peligro, su error sirvió al Celta para marcar el segundo gol. Otro error realista en el debe.

A partir de ahí, y a pesar de que en dos tiros lejanos pudo llegar el empate, porque el Celta contra diez tampoco era gran cosa, el partido se le escapó al once de Imanol, al mismo tiempo que Europa se volvía a alejar.

La noria realista se paró contra el Betis en lo más alto. Ayer lo hizo en lo más bajo. Seis puntos de desventaja cuando faltan siete partidos es mucho para un equipo falto de regularidad en sus resultados y que encima se va a quedar sin su delantero en el mejor de los casos para el partido contra el Eibar, porque si en algo no creo absolutamente nada es en la ¿justicia? del Comité de Competición. Lo digo como lo siento.

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