Illarramendi, con el balón controlado ante la mirada de Chukwueze. / ALTEPHOTOS

El seguimiento a... Asier Illarramendi La vehemencia por renacer

El mutrikuarra jugó su quinto partido como titular y respiró tranquilo con la rectificación del VAR tras un penalti que le señaló el árbitro

Imanol Lizasoain
IMANOL LIZASOAIN

«Ya no tengo miedo a morir, eso ya me ha ocurrido». Leonardo DiCaprio pronunció esta frase cuando interpretaba a Hugh Glass en la película 'El Renacido', que a la postre le sirvió para llevarse el Oscar al mejor actor. En este largometraje, DiCaprio se pone en la piel de un conocido explorador que pierde a su hijo y sufre el ataque de un oso. Con la fuerza de voluntad como única arma, Glass debe enfrentarse a un territorio hostil, a un invierno brutal y a la guerra constante entre las tribus de nativos americanos, en una búsqueda implacable para conseguir venganza.

Asier Illarramendi también ha pasado por un calvario deportivo que bien puede compararse con la historia personal del protagonista de esta película. En febrero se cumplieron tres años de la primera grave lesión del capitán: una rotura de grado III en el aductor. Desde entonces, también ha sufrido una fractura en el peroné izquierdo, una lesión del ligamento deltoideo y de la sindesmosis, dos nuevas roturas (de grado II en el aductor de la cadera izquierda y en el sóleo), un esguince y una rotura en el muslo en poco más de tres años. Muchas cicatrices para un jugador renacido que ha vuelto a los terrenos de juego sin ser el mismo de antes.

Este domingo jugó su quinto partido como titular en liga tras salir de inicio contra Osasuna, Real Madrid, Alavés y Rayo Vallecano. Ocupó el centro del campo txuri-urdin en detrimento de Rafael junto a Zubimendi y Merino. El mutrikuarra se encargó de las labores de contención y dio salida al ataque realista cuando tuvo oportunidad. Tuvo el 1-0 en sus botas cuando apenas se habían cumplido los primeros cinco minutos de partido. Illarra apareció en área contraria para sorpresa de muchos, pero fue incapaz de rematar el centro raso y tocado de Zaldua. Isak, con la zurda, tampoco encontró puerta.

Pareja de baile

Tuvo una lucha encarnizada con Capoue y ambos fueron protagonistas en la acción más polémica del partido

Si Leonardo DiCaprio tiene que luchar con sus propias manos con un oso grizzly, el capitán realista tuvo que verse este domingo las caras con una fiera francesa: Ettiene Capoue. El '4' realista se pasó de frenada en el 19 e impactó con sus tacos en la rodilla del jugador del Villarreal. El árbitro, González Fuertes, no le mostró amarilla, pero Capoue sí le cogió la matricula y solo unos minutos después se la devolvió soltándole el codo en la cara. El centrocampista de Emery tampoco fue amonestado.

Cicatrices

Illarra ha sufrido hasta siete lesiones en tres años que no le han impedido regresar al verde

La 'pelea' entre los dos protagonistas llegó a su punto culminante en el 58 de la segunda parte con un penalti que el VAR se encargó de desmentir. Illarramendi trató de evitar el control de Capoue dentro del área y en el escorzo de ambos jugadores el francés pisó al guipuzcoano.

Hasta el 65 y por Rafael

No lo apreció así González Fuertes, que no dudó y señaló la pena máxima. Del Cerro Grande, en la sala VOR, avisó a su homólogo sobre el verde para que fuese a ver la acción. El árbitro asturiano rectificó tras ver repetida la acción en el monitor unas cuantas veces. Illarramendi respiraba tranquilo. Volvía a nacer de nuevo.

Fue el último servicio del mutrikuarra para su equipo. Imanol dio entrada a Rafael e Illarra se sentó en el banquillo.

Hasta junio de 2023, con una cláusula de 70 millones de euros

A sus 32 años, Asier Illarramendi todavía tiene tiempo por delante para volver a ser el que era. El centrocampista tiene contrato hasta junio del año que viene, con una cláusula de rescisión que asciende a 70 millones de euros.

La irrupción a lo largo de estos últimos tres años de grandes jugadores realistas en el centro del campo ha relegado al mutrikuarra al banquillo. La llegada de Rafael y el gran rendimiento que ha ofrecido en Donostia tampoco le han abierto las puertas de la titularidad.

En el Sanse también espera su oportunidad Beñat Turrientes, una de las grandes perlas de Zubieta que esta temporada ya ha disputado ocho encuentros con el primer equipo.