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El VAR y la Real Sociedad se llevan bien por el momento

El árbitro Hernández Hernández muestra tarjeta amarilla a Susaeta tras cometer una falta sobre Kevin, que se retuerce en el césped de San Mamés./J.M. LÓPEZ
El árbitro Hernández Hernández muestra tarjeta amarilla a Susaeta tras cometer una falta sobre Kevin, que se retuerce en el césped de San Mamés. / J.M. LÓPEZ

Árbitros de élite guipuzcoanos defienden que ahora «los partidos no se deciden por errores claros de los árbitros como podía ocurrir antes»

ÁLVARO VICENTESAN SEBASTIÁN.

No deja de ser curioso que en la semana en la que la Real Sociedad ha salido bien parada por una decisión tomada a partir del VAR, el nuevo coach mental del club, Imanol Ibarrondo, exprese su rechazo a esta herramienta a través de su cuenta de Twitter: «VAR=Fútbol interruptus. No me gusta el futbolVAR. Creo que el fútbol, por su propia naturaleza, no siempre es justo, y creo que, en parte, es un juego de azar, y también creo que las decisiones (y sus posibles errores) del árbitro forman parte de la esencia del propio juego».

No es el primero ni será el último que muestre ojeriza al sistema de videoarbitraje. En la Serie A italiana, por ejemplo, están que trinan por la forma en la que se está aplicando el VAR al que se ha recurrido en 48 ocasiones en 70 partidos. Se culpa a los colegiados de cambio de actitud a partir del Mundial.

A pesar de que son cuatro los supuestos -goles, penaltis, tarjetas rojas e identidad equivocada- en los que la tecnología toma partido durante los encuentros, es cierto que aún cojea, no hay unanimidad en el criterio y no es infalible, pero árbitros guipuzcoanos de primer nivel consultados por este periódico inciden en que es cuestión de tiempo su plena aceptación y defienden que desde la utilización del VAR los partidos no se deciden por errores claros de los árbitros como podía ocurrir hasta la pasada temporada.

Eusebio, el extécnico de la Real Sociedad, ha sido uno de los que siempre se ha posicionado a favor de la introducción del VAR. «Hay que aprovechar la tecnología por el bien del fútbol, tenemos que adaptarnos a ella», mientras su homólogo en el Eibar, José Luis Mendilibar, es uno de los que más en contra se ha postulado. «El VAR ha sido un circo. Estar dos minutos mirando si es gol o no. Eso no es fútbol». Hay opiniones para todos los gustos. Casualidad o no, después de ocho jornadas ninguno de los dos clubes que históricamente más se han quejado de los árbitros están en la parte más alta de la tabla.

Porque, ¿qué hubiera pasado en San Mamés si el Athletic hubiese marcado en los dos minutos que transcurrieron entre la acción de penalti de Iñigo y la llamada del VAR al árbitro? ¿Y si un jugador del Athletic hubiese cometido una falta grave sobre un realista en ese tiempo sancionada con tarjeta?

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Son solo algunos de los supuestos que no aparecen en los folletos que LaLiga está repartiendo cada semana en los campos y que están levantando ampollas entre los aficionados e incluso entre los propios protagonistas, muchas veces por ignorancia.

En esos dos supuestos citados, el gol del Athletic en ese lapso de tiempo se hubiera anulado como también se hubiera anulado una expulsión decretada por haber impedido una ocasión manifiesta de gol. No así, en cambio, una roja por agresión o una segunda amarilla por una falta. Esas se hubieran mantenido.

Tes supuestos con la Real Sociedad

A grandes rasgos, el VAR actúa en cuatro supuestos: goles (fueras de juego, faltas previas, fueras laterales o de fondo y si el balón entró o no), penaltis (si hay infracción o no, si es dentro o fuera del área o en incorrecciones previas como fueras de juego, fueras laterales o de fondo), tarjetas rojas (una roja que no lo es o una acción de roja no vista) e identidad equivocada (informar de quién debe ser sancionado).

En los partidos de Liga que la Real ha jugado hasta la fecha se ha tirado del videoarbitraje en otras tres ocasiones, además de la citada en San Mamés, con resultado satisfactorio siempre. En el choque jugado en Leganés, en la segunda jornada, el público local protestó airadamente que el colegiado Munuera Montero ni siquiera consultara el VAR para determinar si la mano de Zaldua en el área de la Real era penalti o no. La jugada tuvo lugar al comienzo del segundo tiempo, con 0-2 en el marcador, minutos antes de que comenzara la remontada del Leganés. «Pero por qué no se ha analizado la jugada de la mano que podía ser penalti? No lo sé... Esta vez nos tocó en contra y no nos ayudó a esclarecer la jugada», se lamentó el entrenador del Leganés, Mauricio Pellegrino.

También se utilizó el VAR en el partido ante el Barcelona. En el tramo final del primer tiempo, Piqué reclamó un penalti por un forcejeo dentro del área de la Real. El central azulgrana cayó al suelo por la acción y remató a portería, aunque Rulli mandó el balón a córner. No obstante, el partido se paró ya que los árbitros del VAR revisaron la jugada ante las múltiples protestas culés. Finalmente, el VAR determinó que no había penalti y el árbitro principal, Carlos del Cerro Grande, decretó saque de esquina.

Y ante el Valencia en Anoeta cuando el VAR intercedió en un caso de confusión de identidad. Transcurría el minuto 70 cuando el colegiado le mostró una tarjeta amarilla a Carlos Soler. Sin embargo, el dorsal 8 del Valencia no había llevado a cabo la falta a Sandro Ramírez que el árbitro quería penalizar, sino que su autor había sido Gabriel Paulista. Así pues, tras la intervención del VAR, le mostraron la amarilla al central brasileño.

Son solo las primeras pinceladas de un sistema que según apuntan los árbitros guipuzcoanos consultados todavía está en sus primeros pasos. «El libro se está empezando a escribir ahora, hay acciones que se van a ir reinventando, pero el patrón de corte hasta la fecha es muy parecido y acertado. Es cuestión de tiempo su plena aceptación».

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