Triste final para un mal año

La Real Sociedad no aprovecha la ocasión para puntuar ante un Barcelona festivo y acaba duodécima

Pedro Soroeta
PEDRO SOROETA

No me gustó la Real Sociedad. Esta vez no fue goleada por el Barcelona, pero es que el equipo culé estaba de fiesta. Y ni siquiera así los blanquiazules se mostraron con la decisión y fortaleza suficientes para meter miedo, porque no recuerdo una parada de Ter Stegen. Fue un triste final, en el que la Real Sociedad solo apareció en los primeros minutos, para acabar derrotada y cediendo dos puestos en la tabla, que no es poco. De hecho, el de Imanol fue, junto al Alavés, el que más posiciones cedió en la última jornada. No entendí que Januzaj fuera el primer sustituido, ni la tremenda falta de precisión en el último pase..., como no entiendo que Odriozola sea suplente sí o sí en este equipo. Quizá es que yo fuera muy optimista y viera muchas posibilidades de ganar, por fin, en el Camp Nou. Quizá esperaba demasiado de este partido, pero me pareció un triste encuentro en una ocasión como no habrá otra.

Mala temporada

De esta forma, y en el puesto duodécimo, la Real Sociedad cierra una mala temporada. Sin excusas. Mala. Deficiente. Desilusionante. La clasificación final, con equipos por delante con peores plantillas ratifica lo que ya sabíamos. El once blanquiazul no ha estado a la altura y ha fallado en los momentos decisivos. A mi juicio hubo tres que podían haber cambiado el signo de la campaña. El primero, el día de Lleida, en el que se dijo adiós a la Copa de una forma vergonzante. Aquella derrota fue mucho más que una eliminación y creo sinceramente que fue entonces cuando se empezó a torcer la temporada. El segundo fue en Salzburgo, donde la Real erró de forma estrepitosa frente a un equipo -insisto- que no es mejor que el blanquiazul. Ya sé que llegó a semifinales de la Europa League, pero eso no hace sino incrementar la impotencia -al menos la mía- porque ver al Salzburgo en la última eliminatoria de la competición confirma otra cosa que ya sabíamos: la Real Sociedad podía llegar lejos en la Europa League, pero cayó en la primera eliminatoria. Las derrotas frente al Lleida y Salzburgo hay que ponerlas en el debe de Eusebio, que no acertó en ningún momento de la temporada a poner freno a la sangría de goles que recibía su equipo. Y en Austria se equivocó. El tercer y último momento decisivo fue en Málaga. Por todas las circunstancias que rodeaban al encuentro, la Real Sociedad debió ir a La Rosaleda con todo. Seguramente con nadar y guardar la ropa hubiera valido. Pero no fue así. Los mejores se quedaron fuera y la Real perdió en La Rosaleda cuando parecía estar en su mejor momento de la mano de Imanol. Se esfumaron las pocas opciones europeas que había.

Las notas de la temporada de la Real Sociedad

Lo mejor.
Los últimos partidos con Imanol, en los que se confirmó que la Real Sociedad tenía buena plantilla
Lo peor.
Tres momentos decisivos en los que se falló: ante el Lleida en la Copa, en Salzburgo y en Málaga
El dato.
De poco ha servido que la Real Sociedad sea el tercer equipo más goleador con 66 goles, al encajar un total de 59
La clave.
Eusebio no fue capaz de frenar la sangría de goles encajados y se perdieron muchos puntos y partidos

Como digo, la temporada de la Real Sociedad ha sido mala. De nada ha valido ser el tercer equipo máximo goleador, porque la Real se desangró durante muchas semanas con los goles encajados. Eusebio no dio con la tecla y partidos que se pusieron de cara se terminaron perdiendo de forma incomprensible y dolorosa. Si somos sinceros, hay que concluir que la Real ha terminado donde ha merecido. Ni más arriba. Ni más abajo.

¿El futuro de la Real Sociedad? La base del equipo titular del año que viene está hecha. Hay que retocar cosas, claro, pero no empezar de cero. No es poco.

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