Brais Méndez controla el balón ante dos jugadores del Logroñés. / josé mari lópez

El seguimiento a... Para qué tocar el balón si está Brais

Parece que se acaban las 'realadas' y pesadillas coperas con esta Real que ni siquiera busca el segundo gol para vivir un final sin sobresaltos

Raúl Melero
RAÚL MELERO

No le gustan las sonrisas a la Real. Se pone seria siempre que hay algo en juego. Lo hizo en Becerril, contra el Panadería Pulido, en Ceuta y ayer en Logroño no podía ser de otra manera. Guarda la sonrisa para cuando acaba el choque. Ha interiorizado lo que quiere Imanol; plantear un partido del mismo modo en Las Gaunas que en Old Trafford.

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