Este contenido es exclusivo para suscriptores

Suscríbete por 4,95€ al mes y disfruta de todos los contenidos de El Diario Vasco

logo-correo-on2.svg
Acceso ilimitadoNuevas secciones y más contenidos exclusivosLectura más amable y sin interrupcionesNueva app solo para suscriptoresNewsletters personalizadasClub DV, ventajas comerciales, sorteos y actividades

Titulares y suplentes

Álvaro Vicente
ÁLVARO VICENTE

La derrota en Sevilla, la forma en la que se perdió, ha vuelto a poner de manifiesto el salto que hay en la plantilla de la Real entre los titulares e intocables y los secundarios. A la Real no le alcanza para asentarse en la parte alta, para tener una cierta regularidad de juego y resultados, porque en cuanto tiene que tirar de fondo de armario para cubrir ausencias de lesionados o sancionados no es el mismo equipo sólido capaz de competir con cualquiera y donde sea.

La Real flojea cuando entran en escena los jugadores secundarios. No es novedad, viene de lejos, y sigue sin ponérsele remedio seguramente porque no hay una varita mágica. No sé si es una cuestión económica -a presupuesto más alto, mejor fondo de armario-, o si es algo crónico que nace en el trabajo que se hace en Zubieta. Mi sensación es que hay un poco de todo, aunque me inclino más por pensar que en Zubieta los jugadores con el cartel de suplente no se lo ponen difícil a los titulares entre semana, salvo excepciones puntuales que todos tenemos en mente. Me cuesta recordar un jugador suplente que haya aprovechado la oportunidad para quedarse en el once titular. Quizás Rulli, Aritz y poco más.

Quise creer que la llegada a Zubieta de Asier Garitano (y demás personal) iba a acortar esta distancia entre titulares y suplentes, que las sesiones de entrenamiento y la nueva dinámica de trabajo, iba a elevar la competencia en la primera plantilla, pero ya saben qué pasó con Garitano y qué sigue pasando cuando se rompe el once titular.

Semanas después siento que estamos en las mismas. Hay poca fiabilidad a partir del jugador 13º-14º, así que más que pensar en Europa, me preocupa más el trabajo que se pueda hacer en Zubieta a medio-largo plazo y las decisiones que se van a tomar en los partidos de Liga que quedan. Porque para poder competir con clubes como Villarreal, Valencia o Sevilla es obligatorio elevar las prestaciones de los que no juegan habitualmente en la Real. Ante esta fotografía, me pregunto si no es mejor apostar desde ahora por quienes sí van a estar el año que viene en el equipo como Aihen o Le Normand en lugar de Theo o Héctor Moreno.