Silva ejecuta uno de los ejercicios de la sesión de este viernes en Zubieta. / ARIZMENDI

Real Sociedad Tercera temporada tocados por la varita de Silva

Segundo centenario. El centrocampista canario cumplirá su partido 200 en Primera hoy en el estreno liguero de la Real Sociedad en el Nuevo Mirandilla, de los que 47 habrán sido como jugador realista

IKER VALVERDE

El miércoles hace dos años de que David Silva fue anunciado como nuevo jugador de la Real Sociedad. El conjunto txuri-urdin alertó a la afición con un vídeo de un maniquí en medio de Anoeta en el que se escuchaban silbidos de fondo. Nadie sabía nada, y solo los más avispados entendieron que la Real estaba presentando a su nueva estrella. Todavía hoy parece mentira que el mago de Arguineguín decidiese recalar en Donostia para jugar sus últimos años de carrera. O quizás no. A sus 36 primaveras, el canario sigue desprendiendo magia por cada estadio que pisa y su retiro no parece cercano. Por lo menos no por rendimiento.

La Real dio un salto de nivel desde su llegada. Cada balón que toca David Silva mejora la jugada y siempre que ha estado disponible, para Imanol han sido Silva y diez más. La única duda posible está en su condición física. Es por ello que al canario se le trata con mimo en Zubieta. Regulación de cargas, entrenamientos que finaliza antes que sus compañeros y otro tipo de cuidados para que pueda brillar el día de partido. Aunque cuando llega el fin de semana, el canario no entiende de rotaciones ni descansos, y si está preparado, va al verde.

Los datos

  • Mago para rato A sus 36 años, Silva sigue a un nivel futbolístico alto y la posibilidad de retirarse parece lejana.

  • Producción Ha marcado 4 goles y repartido 11 asistencias en 46 partidos en la Liga con la Real.

  • Beneficiado por el esquema El cambio de Imanol al rombo le da mayor libertad para explotar sus mejores virtudes.

El estilo de juego de la Real se adapta de maravilla a sus características, y desde el principio sonaba bien su encaje en el ecosistema txuri-urdin. A pesar de ello, Imanol estaba obligado a matizar la idea en algunos aspectos.

La temporada anterior a la llegada de Silva, en esa posición de interior derecho o mediapunta, dependiendo del momento del partido, jugaba Odegaard. El noruego aportaba dinamismo y energía para presionar, haciendo uso de sus piernas frescas. Con el canario, esos esfuerzos no eran posibles, aunque para nada esquiva las labores defensivas, por lo que el oriotarra tenía que compensar en otro lado.

Con balón era evidente que elsalto de calidad sería notorio. También la experiencia en los últimos metros donde el resto se pone nervioso. Es un regalo para los atacantes cada vez que el canario levanta la cabeza en la frontal con el balón en los pies.

Buenas sensaciones

David Silva se prepara para una nueva temporada repartiendo magia por la Liga. En el partido de hoy, presumiblemente, alcanzará la friolera de 200 partidos en la Primera División española, de los que 47 habrán sido con la elástica txuri-urdin. El mediapunta canario es uno de los jugadores que mejores sensaciones ha dejado en esta pretemporada, a pesar de que se ha tenido que ausentar en los amistosos ante Bournemouth, Osasuna y Athletic. Es por ello que en el estreno liguero apuntan a ser Silva y diez más en el once inicial.

Será su séptima temporada en la máxima competición estatal, la tercera en la Real. Antes, disputó 34 partidos en el Celta en una temporada, y 119 en el Valencia repartidos en cuatro cursos entre 2006 y 2010.