Kubo controla un balón con el pecho durante su activa actuación en el Reale Arena. / ARIZMENDI

Seguimiento a... Kubo

También es necesario un antihéroe

El nipón no pudo dedicar un gol a la aficionada que viajó 10.553 kilómetros desde Taiwán, pero el roedor de la Real no dejó de morder al rival

Gaizka Lasa
GAIZKA LASA

Ya lo dijo Javier Aguirre. Kubo andaba suelto. Escurridizo por naturaleza, el japonés se escapó este miércoles con igual facilidad de su pasado que de sus rivales. Y desde el minuto uno, cuando ya buscó dentro del área ese balón bombeado servido por Silva mientras todos los demás despertaban.

Es su mejor cualidad, escabullirse sin apenas ser

logo-correo-on2.svg
Este contenido es exclusivo para suscriptores