Take Kubo y Mikel Merino pugnan por un balón en los pasados Juegos Olímpicos de Tokio. / AFP

Mercado de fichajes La Real Sociedad quiere a Take Kubo

El club persigue su llegada para reforzar el ataque aunque aún no ha abierto negociaciones con el Real Madrid y solo ha tenido contactos preliminares

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZ

La Real Sociedad ha puesto sus ojos en Take Kubo (Kawasaki, 2001), un futbolista que siempre ha sido del agrado de Roberto Olabe y por el que el club está dispuesto a mover ficha este verano para ficharle. Las negociaciones con el Real Madrid aún no han comenzado formalmente pero sí que se han dado contactos preliminares para conocer su situación y la disposición de la entidad blanca para dejarle salir, y han sido positivos.

El japonés de 21 años llegó a Madrid en 2019 en un fichaje que tuvo un gran impacto mediático en su país pero en estas tres temporadas ha pasado cedido por el Mallorca (19/20), Villarreal y Getafe (20/21) y, de nuevo, Mallorca esta última campaña. En el Bernabéu no tiene sitio por la calidad de los hombres de ataque de los que dispone Ancelotti y porque el cupo de extracomunitarios está completo con Militao, Rodrygo y Vinicius.

A Kubo ya se le relacionó dos veces en el pasado con la Real. La primera fue tras la salida de Odegaard hace dos veranos, cuando el Real Madrid decidió recuperarlo antes de tiempo a pesar de que le quedaba otro año como blanquiazul. Estaba en la agenda de Olabe por si fallaba alguna de las primeras opciones, lo que pasó es que eso no sucedió y llegó la más deseada, la de David Silva tras quitárselo de las manos a la Lazio. Entre decantarse por un chaval de 19 años o por una de las figuras del fútbol español de la última década, en Anoeta no hubo dudas. Sobre todo, teniendo una final de Copa pendiente ante el Athletic que había que ganar, como así ocurrió.

Hace un año también surgió su nombre como futurible txuri-urdin, sin embargo fue un mercado en el que la Real ya tenía el equipo hecho y no iba a mover casi ficha. Ryan para reemplazar a Moyá y Diego Rico por Monreal en la banda izquierda fueron las dos operaciones que estaban previstas. Después vendría la de Sorloth para cubrir la baja por lesión de Carlos Fernández, que se rompió el cruzado en un amistoso en Holanda a finales de julio.

Polivalencia

Kubo posee desborde en banda pero también es un buen asistente desde la mediapunta, donde echaría una mano a Silva

Real Madrid

Las buenas relaciones con el club blanco facilitan la operación; de hecho, en cinco años han llegado Llorente, Theo y Odegaard

Ahora, sin embargo, parece que las posibilidades de que el japonés vista de blanquiazul son mayores porque la Real tiene un ataque por reconstruir. Isak y el recién fichado Ali Cho son los únicos delanteros que llegan rodados. Carlos Fernández, que lleva un año parado, tiene todo un verano por delante para ponerse en marcha y Barrenetxea necesita recuperar los seis meses pérdidos por su lesión en el aductor. Además, Oyarzabal estará fuera de combate todo 2022, Portu ha sido traspasado y Januzaj queda libre después de haberle retirado la oferta de renovación. Sorloth, que ocupó la plaza de Carlos Fernández, regresa al Leipzig tras su préstamo por un año.

Así las cosas, el perfil de Kubo se adapta como anillo al dedo a lo que está buscando la Real. Aunque no pudo hacerse un hueco en el Villarreal ni en el Getafe y esta temporada solo ha logrado un gol con el Mallorca, los técnicos destacan su capacidad para encarar y desbordar con el balón en los pies cuando juega en banda y su visión de juego como asistente desde la media punta para filtrar últimos pases. Es decir, se trataría de una pieza polivalente que podría echar una mano tanto en el juego exterior como interior, algo que no terminó de hacer Januzaj, por ejemplo, al que le costó mucho jugar en la tercera altura del centro el campo y tuvo que venir Rafinha.

Por este motivo, sería un buen acompañante de Silva en el enganche para dosificar sus minutos y una opción también para la banda derecha, sin olvidar que ha jugado en la izquierda saliendo a pierna natural. Además, con 21 años, tiene toda una carrera por delante y sería un jugador fácilmente revalorizable a mínimo que confirmase todas las condiciones que apunta.

Trasvases en las dos direcciones

Aunque aún no han arrancado las negociaciones formales entre los dos clubes, a la Real Sociedad le gustaría hacerse con el jugador en propiedad y es de entender que al Real Madrid, guardarse una opción de recompra y un porcentaje de una futura venta como sucedió con Diego Llorente cuando llegó en 2017, por ejemplo. Sin embargo, aún es pronto para hablar en esos términos porque las conversaciones no han pasado de una fase preliminar.

No obstante, a nadie se le escapa que las relaciones entre ambos clubes son excelentes. Illarramendi y Odriozola llegaron al Bernabéu desde San Sebastián merced a sendos traspasos y el club blanco, además de la venta de Llorente, también facilitó las cesiones de Theo Hernández en 2018 y de Odegaard en 2019. Por todo ello, si la Real va con todo a por el jugador será difícil que no lo consiga traer, en parte también porque éste ve con buenos ojos su aterrizaje en Anoeta para relanzar su carrera en la Liga.

En el Real Madrid la prioridad ahora mismo es sacar jugadores después de haber contratado como agente libre a Rüdiger del Chelsea y pagar 80 millones fijos al Mónaco por Tchouaméni, que podrían elevarse hasta los cien con las variables.