Kubo, ayer en Zubieta. / RS

Real Sociedad

Take Kubo aterriza justo a tiempo para sumarse a la Copa

G. L. San sebastián.

Take Kubo se prepara para tener una posible toma de tierra forzosa tras su particular parón postmundial. El tiempo está como está en la Real, con pequeñas tormentas. Carlos Fernández lesionado, Oyarzabal y Barrenetxea aún sin fecha para jugar y Cho con dos irrupciones de 45 minutos como bagaje de competición tras más de dos meses de baja. Con este mapa, puede que el aterrizaje del japonés desde el Mundial no sea tan plácido como el despegue hacia Qatar, facilitado por un permiso del club para saltarse la primera eliminatoria copera contra el Cazalegas. Superado el gran compromiso internacional que absorbía su energía física y mental, ya se centra para hacer su aportación en la reanudación del torneo del KO.

Kubo llegó ayer a Zubieta entre abrazos de bienvenida y, sin tiempo a deshacer la maleta, ya tiene que volver a cargarla para viajar hasta Coria, donde mañana estará a disposición del míster. La larga estancia fuera de la dinámica del equipo y la condición de inferior categoría del rival –2ª RFEF– le otorgan una plaza en el banquillo aunque la importancia que tiene la cita le confiere el cartel de revulsivo, por si hiciera falta. La cercana experiencia de Cazalegas suena a aviso. Imanol formó el once con Navarro, Marín y Karrikaburu como puntas de lanza y el marcador reflejaba un 1-1 en el minuto 75. Sorloth y Brais tuvieron que salir al auxilio para poner las cosas en su sitio. Así las cosas, ninguno de los disponibles está de sobra en una convocatoria que se conocerá hoy.