Silva e Isak se ejercitaron este lunes al margen del grupo en el campo número dos de las instalaciones de Zubieta. / JOSÉ MARI LÓPEZ

Real Sociedad David Silva y Alexander Isak esperán llegar a Cádiz

El sueco, que sufre unos problemas musculares en el muslo derecho, es el más dudoso de los dos y parece descartado para los amistosos del viernes

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZ

La Real Sociedad está viviendo un verano bastante tranquilo en la enfermería. Aún es pronto para lanzar las campanas al vuelo porque restan doce días para el inicio liguero y cualquier cosa puede pasar en una época con un volumen de trabajo tan alto, sobre todo en el apartado muscular, pero de momento no ha sufrido sustos importantes.

Mikel Oyarzabal es el único paciente fijo. El eibarrés hace cuatro meses y medio que se rompió el cruzado de su rodilla izquierda y sigue dedicado de lleno a su recuperación sabiendo que hasta 2023 no volverá a la competición. Barrenetxea, que llevaba siete meses alejado de los terrenos, disputó media hora el sábado y ve la luz al final del túnel.

Durante estas semanas han tenido pequeñas molestias habituales de pretemporada jugadores como Martin Zubimendi, Aihen Muñoz, Ander Guevara o Álex Sola que les ha hecho perderse algún partido, pero todos ellos están recuperados y preparados para afrontar con plenas garantías el inicio de temporada. Aunque el primero se entrenara este lunes al margen del grupo.

El único percance articular es el de Mat Ryan, con una tendinitis en la rodilla izquierda que le mantiene entrenándose al margen del grupo. Con todo, Imanol cuenta en esa posición con Álex Remiro y Andoni Zubiaurre, porteros que se están alternando en estos encuentros preparatorios.

David Silva, controlado

Alexander Isak y David Silva son los dos nombres que centran la atención en el apartado médico, ya que ninguno viajó hasta Inglaterra para medirse al Bournemouth y este lunes se ejercitaron en solitario en Zubieta mientras sus compañeros lo hacían en el José Luis Orbegozo en jornada de puertas abiertas para disfrute de los aficionados.

El canario es el que regresará primero porque sus molestias en el talón no revisten gravedad. A sus 36 años, el cuerpo técnico le está cuidando al detalle este verano y lleva su propia preparación individualizada acorde a sus condiciones para evitar correr riesgos innecesarios, por eso hay días en los que entrena en solitario cuestiones más específicas. Eso sí, cuando se une al grupo lo hace al ritmo de los demás y con la misma intensidad.

La semana pasada no jugó el miércoles ante Osasuna porque así estaba planificado. El club informó de que se había entrenado con normalidad por la mañana y que sería de la partida el jueves, por lo que se trataba de controlar las cargas de trabajo.

El mago de Arguineguín fue titular en los dos primeros partidos preparatorios, contra el Toulouse (0-1) en Anoeta y en el empate (1-1) en Monchengladbach frente al Borussia. Jugó 45 minutos y al descanso se quedó en los vestuarios. Imanol presentó en ambas ocasiones dos onces diferentes en cada periodo.

La semana pasada, con sesiones diarias y dos partidos en cuatro días, en miércoles y sábado, iba a participar en el segundo contra el Bournemouth. Pero el jueves sintió unas pequeñas molestias en el talón que aconsejaron que se quedara en casa y no viajara hasta tierras inglesas para no correr riesgos a falta de tan pocos días para el arranque de la competición.

Este lunes se ejercitó en solitario en Zubieta por espacio de veinte minutos y, en principio, no debería tener ningún problema para estar listo para el debut en Cádiz. Es más, lo normal es que participe en alguno de los dos amistosos del viernes, seguramente por la mañana contra el Eibar para tener una última toma de contacto antes de la Liga. El canario es un referente dentro del equipo, sobre todo jugando con cuatro centrocampistas como lo está haciendo Imanol este verano.

Isak va más despacio

En el caso del sueco su concurso en Cádiz es más dudoso, aunque también debería llegar si su dolencia evoluciona según lo previsto. Isak acabó el amistoso ante Osasuna con una pequeña contractura muscular que le impidió viajar a Bournemouth. Hay que recordar que disputó la media hora final en Zubieta, jugando en punta con Jorge Aguirre, y firmó varias carreras al espacio por el perfil izquierdo del ataque que requirieron de una exigencia alta para los ritmos que se estilan en esta época del año.

Así las cosas, fue baja para el sábado y el lunes se entrenó en solitario por espacio de una hora con mucha carrera continua y trabajo con balón en ejercicios suaves de técnica. Quedando solo tres días para los últimos compromisos amistosos, parece complicado que esté listo para jugar el viernes, bien en Zubieta o en Barakaldo contra el Athletic. Ahora mismo, el foco está puesto en el Nuevo Mirandilla.

Su pretemporada se parece bastante a la del año pasado, en la que se incorporó más tarde por la disputa de la Eurocopa con Suecia y después apenas pisó el verde por unas molestias musculares que le impidieron jugar en la jornada inaugural en el Camp Nou. Este año regresó a Zubieta siete días más tarde, el 14 de julio, porque jugó con su selección la Nations League, participó en la primera parte del amistoso en Alemania y la media hora citada ante Osasuna, y también llegará justo al estreno liguero.