Karrikaburu se lleva las manos a la cabeza. El Sanse desciende a Primera RFEF. / carlos gil-roig

Liga Smartbank El Sanse certifica su descenso a Primera RFEF

El filial rozó el milagro, pero terminó cayendo y se queda sin opciones de permanencia en la última jornada

BRUNO PARCERO

El Sanse jugará la próxima temporada en Primera RFEF tras caer en El Alcoraz ante el Huesca en un partido lleno de emoción. Los dos tantos del conjunto local en la primera parte convertían la permanencia en un imposible. Sin embargo, los potrillos no hincaron la rodilla y en una magnífica segunda parte llegaron a igualar el partido. Los resultados de Sporting y Málaga le daban vida, pero había que marcar el tercero, que no anduvo lejos. En tiempo de prolongación el Huesca ajustició al filial, que no se jugará nada en la última jornada.

El Sanse entró bien en el partido y durante el primer cuarto de hora no sufrió demasiado. Las cosas comenzaron a torcerse en el minuto 17 cuando en un balón largo a la espalda de la defensa, Ander Martín se quedó enganchado rompiendo el fuera de juego y habilitando a Gaich, que controló el esférico para cedérselo a Seoane quien, tras acomodarse dentro del área el esférico, fusiló a Zubiaurre para comenzar a complicar la permanencia.

Sin embargo la respuesta de los potrillos fue magnífica. En cinco minutos los txuri-urdin fabricaron cuatro ocasiones, tres de ellas clarísimas. La primera fue un remate al larguero de Karrikaburu tras tocar su disparo en un defensa; la segunda fue un remate de Turrientes dentro del área que Andrés Fernández desvió en una buena intervención; y la tercera la tuvo Robert Navarro, quien no precisó suficientemente su vaselina, viendo como el esférico se perdía junto al poste.

Parecía más cerca el empate que otra cosa pero, en el tiempo de prolongación de la primera parte, una buena combinación oscense la finalizó Ratiu para poner el 2-0 y fiar la permanencia a una suerte de milagro.

Comienza la remontada

Ese milagro comenzó a tomar forma en el minuto 52 cuando Sola encontró por dentro a Karrikaburu, que se plantó ante Andrés Fernández para batirle en su salida.

El tanto espoleó a un equipo que creía y poco después Robert Navarro tuvo el empate, pero en buena posición impactó mal al balón con su pierna derecha perdiendo una excelente ocasión.

No se desanimaron los de Xabi Alonso que, a fuerza de insistir, encontraron el empate. Antes, Sola estrelló un balón en el poste para que a continuación Clemente asistiera a Alkain para hacer el 2-2 con diez minutos por jugarse.

Esos minutos finales fueron de dominio absoluto del filial, que pudo hacer el tercero por medio de Sola, cuyo disparo se fue junto al poste. Existía la sensación de que el milagro podía obrarse, pero tanto riesgo en busca de ese gol salvador provocó que en el tiempo suplementario el Huesca firmara la sentencia de muerte del Sanse con el tanto de Juan Carlos Real. Triste final a una temporada en la que el viento siempre ha soplado en contra.