Este contenido es exclusivo para suscriptores

Suscríbete por 4,95€ al mes y disfruta de todos los contenidos de El Diario Vasco

logo-correo-on2.svg
Acceso ilimitadoNuevas secciones y más contenidos exclusivosLectura más amable y sin interrupcionesNueva app solo para suscriptoresNewsletters personalizadasClub DV, ventajas comerciales, sorteos y actividades

El sello de imanol

Axel Guerra
AXEL GUERRA

La Real e Imanol regresan a Anoeta. Lo hacen en una situación bien diferente a la última vez que el oriotarra se sentó en el banquillo del nuevo estadio. Fue en mayo en una tarde en la que el club blanquiazul derrotó al Leganés (3-2), el día que el club despidió por todo lo alto a Xabi Prieto y Carlos Martínez. La victoria ante el conjunto que entonces dirigía Asier Garitano permitió sumar un pleno al técnico blanquiazul como local. En los cuatro encuentros que dirigió a los realistas en Anoeta la victoria se quedó en Donostia. Además de los pepineros, Girona (5-0, Atlético de Madrid (3-0) y Athletic (3-1) fueron sus otras víctimas. Siete meses después, Imanol ha vuelto a asumir las riendas de la Real, curiosamente para sustituir al último entrenador al que derrotó la temporada pasada. El nuevo técnico txuri-urdin no ha cumplido aún tres semanas en el cargo, pero ya se ha enfrentado a pruebas de envergadura y las ha solventado favorablemente. La primera en la visita al Santiago Bernabéu donde la Real no ganaba desde hace quince años y se llevó los tres puntos (0-2). La segunda en el Benito Villamarín, donde los blanquiazules lograron un empate a cero que deja la eliminatoria de Copa abierta. Ahora el reto ahora es mayor. La Real es el equipo de la de la Liga que menos puntos ha sumado en su estadio (6). Solo ha ganado uno de los ocho partidos que ha disputado ante su afición y conjuntos como el Rayo (2-2), Girona (0-0), Valladolid (1-2) o Alavés (0-1) han pescado en Anoeta.

De los ocho encuentros disputados en Anoeta en todos menos uno -curiosamente el que ganó al Celta- la asistencia al campo ha superado los 20.000 espectadores. El equipo está en deuda con su afición e Imanol lo sabe. Ayer en Zubieta se le preguntó por el sello que quiere dotar a la Real para que vuelva a ser un equipo fiable. Mientras afianza los argumentos futbolísticos, apeló a la comunión entre la afición y el equipo. «Tenemos que dar el primer paso, con nuestra manera de defender los colores». Sabe que una victoria permitiría a su equipo avanzar sobre un camino sólido y que, en caso de derrota, las dudas volverían. La grada ha demostrado que no falla. Los futbolistas tienen la oportunidad de dar un paso adelante. Juntos el camino se recorre mejor.

 

Fotos