Regreso

Sangalli vuelve donde lo dejó

Sangalli se lleva el balón ante la presión de Guardado, anoche en el Benito Villamarín. / JOSE LUIS CONTRERAS

Protagonista de la mejor ocasión de la Real Sociedad en la primera parte, juega 82 minutos, en los que recorre 10 kilómetros. Incansable, no da un balón por perdido 71 días después de sufrir el ictus

Álvaro Vicente
ÁLVARO VICENTE

Jugar 82 minutos a ritmo ante un Betis exigente es lo que hizo ayer Luca Sangalli 71 días después de sufrir un ictus cuando estaba haciendo un examen universitario. Antes del ictus era un centrocampista con llegada y ayer, en su primera aparición desde aquel susto morrocotudo, confirmó que sigue siendo el mismo. Nada ha cambiado en el plano futbolístico para el centrocampista de la Real Sociedad. Ha vuelto donde lo dejó. Autor de la mejor ocasión de la Real en la primera parte, esa acción en la que se plantó delante del portero escenifica mejor que nada quién es Sangalli.

Era el minuto 5 de partido. Para entonces ya le habíamos visto animar a sus compañeros antes incluso de que el balón empezara a rodar. Nadie tenía más ganas que él de que arrancara el encuentro. Han sido tantas noches dando vueltas en la cama sin ninguna certeza y muchas incógnitas que solo quería mirar hacia adelante. De hecho, fue el jugador que mejor entró en el partido. Más activo y móvil que ninguno, aparecía por todas partes. Sufríamos por él porque a ese ritmo era imposible que pudiera acabar el partido.

Y en esas se plantó delante del portero del Betis cuando todavía ni nos habíamos acomodado. La combinación nació en el centro del campo. Zurutuza tiró un pase vertical a Sangalli desde el círculo central, éste se apoyó en Bautista, que, de primeras, le devolvió el balón entre la maraña de jugadores que defendían al borde del área.

Sangalli pisó área con el balón controlado, se escoró hacia la derecha y chutó con su pierna buena. Todos los realistas empujamos. Todos éramos Sangalli en ese instante. Quisimos ver el balón dentro de la portería. Pero el balón lo interceptó Mandi.

Poco importa. Esa acción confirma que Sangalli es uno más. Ha vuelto por sus fueros. Sigue siendo el centrocampista todoterreno, todo corazón, que de vez en cuando ve portería. Un chaval que estaba (y está) cumpliendo el sueño de jugar en la Real.

Trabajo que no se ve

Sangalli no se rindió. Errar una ocasión de gol es pecata minuta con lo que ha superado. El gol de su vida ya lo ha marcado.

Se situó ayer en el centro del campo por la derecha con Zurutuza a su izquierda y escoltados ambos por Zubeldia cuando la Real Sociedad tenía el balón. Por delante, Oyarzabal y Bautista. Pero es que en más de una ocasión llegó a presionar como si fuera el delantero centro. Trató de incordiar en la salida del balón del Betis y todavía tuvo pulmones para presionar a Carvalho. Corrió 10 kilómetros clavados.

A la media hora recuperó un balón y se lanzó a cuchillo hacia el área del Betis pasando por encima de quienes le salieron a su paso hasta chocar con Francis Guerrero.

La Real Sociedad perdió el balón y a Sangalli le tocó hacer el trabajo oscuro, el que no se ve en televisión. Los últimos diez minutos de la primera parte y los treinta de después del descanso fueron del Betis. La Real persiguió sombras. Apenas tuvo el balón y cuando lo tuvo apenas le duró ante un Betis que combinó fácil. La presión al balón siempre llegó tarde. Menos mal que Rulli, Llorente y Le Normand se mostraron sólidos.

A Sangalli se le vio poco. En el minuto 72 por fin asomó. Fue un visto y no visto. Oyarzabal sacó un córner al borde del área donde apareció Sangalli para rematar sin convicción. El balón voló lejos de la portería.

Dos minutos después la Real Sociedad tuvo la mejor oportunidad de la segunda parte. Bautista ganó un balón perdido en la banda izquierda, se lo entregó a Juanmi que puso la directa hasta plantarse en el área pequeña. Sangalli acompañó la jugada. Se veía empujando el balón al fondo de las mallas. Otra vez, todos los realistas le pedimos el balón a Juanmi. Pero Juanmi optó por chutar. Era lo mejor que podía hacer.

El momento de ser sustituido había llegado a los 82 minutos. Vio el cartel con su dorsal 23 y respiró. En su camino hacia el banquillo, Sangalli recibió la felicitación de Canales. En esos metros el público del Benito Villamarín aplaudió al jugador que correspondió también con aplausos. Es uno más.

El tweet del Betis

El Betis tuvo un bonito gesto con Luca Sangalli tras el partido. El club andaluz publicó un tweet en el que calificaban el regreso del txuri-urdin como «la imagen de la noche».