Redmayne sustituye a Ryan en el minuto 119 justo antes de afrontar la decisiva tanda de penaltis. / efe

Real Sociedad Mathew Ryan se queda sin gloria, pero no sin Mundial

El meta txuri-urdin es sustituido en el minuto 119 por Andrew Redmayne, que se convierte en el héroe en la tanda de penaltis al clasificar a Australia ante Perú

BRUNO PARCERO

De un tiempo a esta parte parece haberse puesto de moda sustituir al portero titular justo antes de una tanda de penaltis para dar entrada a un arquero que supuestamente es más hábil a la hora de enfrentarse a los lanzamientos desde los 11 metros. Van Gaal lo hizo en los cuartos de final ante Costa Rica en el Mundial de Brasil 2014 al cambiar a Cillesen por Krul y la jugada le salió redonda. Thomas Tuchel lo hizo hasta en dos ocasiones dando entrada a Kepa Arrizabalaga por Édouard Mendy. Le salió bien en la final de la Supercopa de Europa ante el Villarreal, pero no en la de la Carabao Cup ante el Liverpool. Este lunes el seleccionador australiano Graham Arnold sorprendió sentando a Mathew Ryan en el minuto 119 para meter al excéntrico Andrew Redmayne, que en la muerte súbita dio la razón a su técnico, deteniendo el sexto lanzamiento de Perú para sellar el billete al Mundial. La gloria es suya.

No es Mathew Ryan un portero al que se le den mal los penaltis. En su carrera ha detenido un 22,22% de los lanzamientos (12 de 54). Esta misma temporada, pese a que no ha jugado mucho en la Real, ha tenido que afrontar cuatro disparos desde los 11 metros. Le detuvo uno a André Silva en la Europa League ante el RB Leipzig, pero no pudo parar los dos que le lanzó el sueco Emil Forsberg en la misma eliminatoria ni el de Luis Milla en Los Cármenes ante el Granada.

Desde luego sus estadísticas son mejores que las de Andrew Redmayne, guardameta del Sydney FC, que en su currículum acredita cuatro paradas de los 31 penaltis que le han lanzado (12,9%). La decisión tenía que ver más con el instinto que con la estadística, visto lo visto.

La tanda de penaltis fue el desenlace lógico de un partido jugado bajo una tensión insoportable en el que Australia y Perú nadaron y guardaron la ropa. El primer disparo entre los tres palos de los peruanos llegó en el minuto 98 y Ryan no tuvo que emplearse a fondo, pero en el 106' el poste se alió con los 'soceroos' en un cabezazo de Aquino.

Y cuando los penaltis eran ya inevitables Arnold movió ficha y cambió a Ryan por Redmayne, un meta que con sus movimientos previos a los lanzamientos recordó al histórico meta del Liverpool Bruce Grobbelaar o a su heredero Jerzy Dudek en la final de la Champions de Estambul. Por momentos pareció ridículo, pero hoy es el héroe. Que le quiten lo 'bailao'.