David Silva controla un balón antes de que salga fuera / ALTERPHOTOS

La lupa

Un rombo y otras figuras geométricas

Imanol recuperaba a Januzaj, pero optó por jugar sin bandas para dar prioridad al juego interior en un partido en el que Silva brilló con luz propia

Imanol Troyano
IMANOL TROYANO

Nadie puede acusar a Imanol de falta de repertorio a la hora de plantear un partido. El entrenador de Orio y su cuerpo técnico dieron ayer en el Martínez Valero una nueva muestra de ello con un planteamiento de salida innovador que pese al accidente inicial con el tanto de Carrillo permitió a los visitantes dominar el juego e imponerse en el marcador.

El oriotarra recuperaba esta jornada a Januzaj y también contaba con Portu para formar con dos hombres de banda de inicio, pero optó por todo lo contrario. Un once sin extremos. Imanol se presentó en Elche con un sistema 1-4-4-2, en el que los centrocampistas -Zubimendi, Merino, Rafinha y Silva- formaban un rombo. El donostiarra se posicionaba en el vértice inferior y el canario en el superior, mientras que el navarro ocupaba el costado izquierdo y el brasileño el derecho del cuadrilátero. De esta forma la Real obtenía superioridad en la zona central, ya que Mascarell y Gumbau no daban abasto para sujetar a Rafinha, Merino y en última instancia a Silva. De hecho, el conjunto ilicitano no pudo descifrar la posición del canario, que siempre ganaba el espacio a la espalda de los pivotes franjiverdes.

El Elche detectó el punto débil de los realistas atacando por fuera, manera en la que logró el gol

Jugó a su antojo y se llevó una merecida ovación del campo.Francisco, el entrenador del Elche, no se esperaba esta disposición táctica de los blanquiazules y no supo poner remedio a esta desventaja cuantitativa y cualitativa. Tete Morente y Fidel, en las bandas, no podían introducirse en posiciones interiores sin más, porque Rico y Zaldua amenazarían por los carriles exteriores. Este dibujo requería de la colaboración de los laterales realistas, para abrir el campo y dotar al equipo de salida exterior. Aunque no eran los únicos que podían explotar las bandas. Sorloth e Isak también supieron sacar beneficio por fuera a través de desmarques a la espalda de los laterales. El noruego fue quien más rédito sacó a esta situación frente a Mojica. En una de esas internadas provocó incluso un penalti.

El plan de Imanol estaba bien elaborado, pero también contaba con un punto débil y ese sí que lo apreció Francisco. Con esta disposición en rombo, la Real estaba más desguarnecida en los carriles exteriores. Zaldua y Rico eran más vulnerables tras pérdida porque solían ocupar una posición avanzada en fase ofensiva. Esto mismo sucedió en el tanto de los locales. Fidel agarró el balón en la izquierda y tuvo que ser Zubeldia quien saltara a su presencia, mientras Zaldua volvía a su sitio. Mojica desdobló a su compañero y llegó hasta línea de fondo para centrar sin oposición a Carrillo.Imanol corrigió esta circunstancia en la segunda mitad dando entrada a Portu y Januzaj ya con el marcador a favor. Era el minuto 68 y la Real pasó a un 1-4-3-3 con el que se deshizo el rombo. El preparador guipuzcoano aún tuvo la ocasión de transformar el dibujo del equipo una vez más con la incorporación de Aritz a diez minutos del final para jugar con cinco hombres atrás. Sin rombo no hubo más goles.