Mikel Merino supera la marca de Disasi y cabecea el balón que se convertiría en el gol del empate. Aritz Elustondo también buscaba el remate . / LOBO ALTUNA

Ritmo de la noche

A medida que el sol se oculta, la Real inclina el partido hacia su lado pero no puede entonar el conocido hit noventero

Raúl Melero
RAÚL MELERO

Comienza a rodar el balón. Sol de justicia. Raro. Más, en un partido europeo. Se hacía extraño cuando a los choques de Champions o de Europa League se solía ir ya con el tres cuaros, la bufanda e incluso los guantes. La Real es nocturna y, a medida que el sol encontraba el ocaso, el equipo txuri-urdin se manejaba mejor en el terreno de juego.