No estaban de relleno

El triunfo en el derbi refuerza a Garitano, el diseño de la plantilla y la filosofía del club tras el nivel ofrecido por los Sangalli, Gorosabel, Bautista, Zubeldia y compañía

No estaban de relleno
Jose Marí López
Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZ

La Real sale reforzada del derbi y el parón de octubre será más placentero. Un triunfo así en el campo del eterno rival ha revalorizado a la plantilla y al entrenador, no necesariamente en este orden, en un momento en el que había más dudas que certezas. Cuando peor pintaban las cosas y las bajas pesaban por calidad y cantidad, el equipo dio un golpe de efecto que debe suponer un punto de inflexión en el campeonato. Y Garitano fue el máximo responsable de un plan brillante y de una ejecución milimétrica del mismo. Dentro y fuera del campo.

Comenzó a ganar el derbi cuando adoptó de puertas afuera un papel victimista bien calculado. Ello convirtió al Athletic en favorito y descargó a los suyos de responsabilidad mientras en Zubieta maquinaba la estrategia perfecta. Les contaba en la previa del partido que no me creía su mensaje y que si conseguía que los suyos fueran valientes había argumentos para salir airosos del derbi. ¡Vaya que sí los había!

Refuerzo no es incorporación. Como todos los veranos el debate sobre la idoneidad en la confección de la plantilla estaba en la calle. La sombra de bajas como las de Iñigo, Vela, Prieto, Canales, Odriozola, Carlos Martínez, De la Bella y Agirretxe era alargada y no parecía cubrirse con las llegadas desde el mercado de Merino, Theo y Sandro. Más si cabe cuando Januzaj regresó lesionado del Mundial.

Pero llegada no significa necesariamente refuerzo. Este término guarda relación con rendimiento, no con incorporación. En el fútbol de hoy en día subir a un chaval del filial no se ve como refuerzo, quizás porque lo sugestivo es lo novedoso.

Recuerdo cuando en el Bernabéu cayeron lesionados Agirretxe y Canales en diciembre de 2015. Había un mes de mercado invernal por delante y la Real no solo no trajo a nadie, sino que sacó a Chory. La apuesta era darle la alternativa a Oyarzabal, que en su segundo partido como titular ya se estrenó como goleador en Primera en Cornellá. Hoy, tres años después, es uno de los líderes del equipo y el jugador más valioso de la plantilla atendiendo a su cotización en el mercado.

Entre los dos últimos veranos el club ha apostado por dar entrada en la plantilla a ocho jugadores. En 2017 lo hizo con Odriozola, Kevin, Zubeldia, Guridi y Bautista, y en este con Gorosabel, Merquelanz y Sangalli. Se decía que era una forma de maquillar el peso de los canteranos ante la pujanza de incorporaciones exteriores y que muchos estaban de relleno. Hoy, Odriozola está en el Real Madrid y cinco vienen de reivindicarse con un partidazo en San Mamés. Merquelanz y Guridi, los dos restantes, se recuperan de sendas lesiones.

Hace tiempo que creo que el nivel de lo que produce Zubieta es tan alto que es difícil fichar muchos jugadores mejores en las cantidades en las que se maneja el club. Otra cosa es completar las posiciones en las que no saca futbolistas. Por ejemplo, en la portería. Si en aquel enero de 2016 la Real hubiera optado por traer a dos atacantes para cubrir los huecos de Canales y Agirretxe, ¿qué habría sido de Oyarzabal? ¿O si hubiera hecho lo propio con la lesión de Carlos Martínez en lugar de dar la alternativa a Odriozola? ¿Y en el centro del campo? En cada mercado se demandaba un fichaje ahí y el mejor refuerzo estaba en casa y respondía al nombre de Igor Zubeldia.

Garitano fue valiente. Por eso ganar con nueve canteranos en el once en Bilbao también consolida una filosofía. Y aquí jugó un papel determinante Garitano, valiente para juntarles a todos en un partido tan importante. En estos tres meses que lleva aquí ha tenido una percepción más concreta de lo que pueden aportar y el viernes demostró que va a muerte con ellos.

Podía haber mandado al lateral a Aritz para jugar con Navas y Héctor Moreno en el eje de la zaga. Pero no lo hizo. Optó por dar la alternativa a Gorosabel. Con tantas bajas podía haber apostado por la experiencia de Zurutuza en el centro del campo, pero a última hora le dejó fuera. No le importó jugar con Zubeldia (21), Sangalli (23) y Oyarzabal (21) en la zona ancha.

El resultado fue satisfactorio por dos motivos. Primero, porque consiguió que casi todos sus futbolistas se manejaran en su hábitat natural -excepto Pardo- y eso siempre trae orden. Y segundo porque juntar a siete chavales que no superan los 24 años resultó determinante desde el plano emocional. Y derbi no es un partido que responda a la misma lógica de los demás. Se juega con el corazón. Ganar dos balones divididos en el área contraria y hacer una buena presión en campo rival dio tres goles.

Con plantilla, entrenador y filosofía reforzados, es el turno de los nombres propios. Sangalli, Oyarzabal, Zubeldia, Bautista y Gorosabel se merendaron los elegios con merecimiento pero yo quería hablar de otros dos.

El primero es Aritz. Lleva unos partidos brutales y está siendo el artífice de sostener una defensa en la que Llorente está lesionado, Navas trata de recuperar ritmo y Héctor Moreno no termina de convencer al míster. Siempre que se le ha dado una oportunidad ha respondido, pero parece que nunca ha sido suficiente. A ver si ahora es la buena. Quizás no sepan que en verano el Valencia preguntó por él porque Marcelino buscaba un defensa que pudiera jugar tanto de central como de lateral y tenía muy buenos informes suyos. Pensaba que como aquí no había jugado mucho la Real quizás lo dejaría salir. No fue así.

La lesión de Llorente le ha abierto la puerta y ahora habrá que ver qué pasa cuando regrese el madrileño, cuya recuperación van tan rápida que podría estar disponible después de este parón. Con Navas yendo a más, Garitano va a tener uno de esos problemas que todo entrenador quiere para sí: varias alternativas de nivel para un puesto.

El otro nombre es el de Kevin. El año pasado se le hizo demasiado grande el salto del Sanse a sustituto de Yuri sin un paso previo en una defensa que hacía aguas y que tomaba muchos riesgos. Ahora ha entrado de una forma más natural por la sanción a Theo y va a más. Yo ahora no lo movería...

 

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