Sorloth celebra uno de los goles que marcó la temporada pasada con la Real Sociedad.

Fichajes El regreso de Sorloth a la Real Sociedad, al caer

El club negocia con el Leipzig su llegada como cedido por una campaña después del buen sabor de boca que dejó la pasada temporada

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZ

Alexander Sorloth tiene todas las papeletas para volver a vestir la camiseta de la Real Sociedad esta temporada también. Después de jugar cedido la campaña pasada, en ésta todo apunta a que volverá a estar a préstamo por el RB Leipzig. Al menos las conversaciones con el club alemán van en esa dirección, la de conseguir una nueva cesión, aunque aún hay que esperar a que concluyan para ver cuál es la fórmula con la que aterriza en San Sebastián.

Este periódico ya informó hace diez días de que la Real no le perdía la pista. En cuanto se lesionó Carlos Fernández para dos meses su nombre fue puesto sobre la mesa a la espera de tomar una decisión definitiva. Antes había que reflexionar sobre la composición global de la plantilla y si, efectivamente, era una prioridad reforzar la delantera por el percance del sevillano.

Por si acaso, el club tomó la temperatura al jugador, con el que mantiene una buena relación por motivos obvios. Tanto Imanol como Olabe y sus compañeros acabaron encantados con su aportación al equipo y él también estuvo muy a gusto en la Real. Lo que pasa es que en junio era inviable afrontar su fichaje por varios motivos.

Primero porque el técnico del Leipzig, Domenico Tedesco, quería verle en acción en pretemporada antes de tomar una decisión sobre su presencia en la plantilla. Hay que recordar que llegó en diciembre al club y no fue el que le descartó hace un año. Y segundo, porque el conjunto germano pagó 20 millones en 2020 al Crystal Palace por su compra y no lo iba a regalar a principio de verano así como así.

El caso es que ha empezado la Bundesliga y apenas ha jugado. Sus opciones prácticamente se esfumaron con la llegada de Timo Werner, que junto a los Nkunku, André Silva, Olmo, Forsberg y Szoboszlai forman un ataque temible. En la primera jornada jugó cinco minutos, en la segunda nada y en la tercera se cayó de la convocatoria por unos problemas físicos. Tampoco estuvo presente en la final de la Supercopa alemana ante el Bayern Munich.

Su escasa participación le ha colocado en la rampa de salida en este final de mercado. El Borussia Monchengladbach parecía que había tomado la delantera por hacerse con él, pero el noruego quiso frenar los tiempos para esperar a la Real. Le atraía la idea de regresar a Donostia y, si no se daba esa opción, estaba a tiempo de cambiar de equipo en la Bundesliga. Lo que no le apetecía nada era regresar a Turquía, donde marcó 33 goles con el Trabzonspor en la 19/20. El Fenerbahce ha pujado fuerte por su fichaje pero sin suerte.

El caso es que el traspaso de Isak al Newcastle esta misma semana ha acelerado su llegada, no como sustituto del sueco sino por la evidente certeza de que se necesitaban refuerzos en la línea de ataque. Y el primer paso era traerle de regreso.

Un jugador adaptado

Imanol ve una ventaja contar con un futbolista que no necesita adaptarse al equipo a la Liga ni al país porque tiene un año de experiencia a sus espaldas. Es verdad que la pasada campaña le costó jugar al principio porque el sistema de 1-4-3-3 solo admitía un delantero centro y entonces Isak estaba por delante. Y en una de sus primeras apariciones se lesionó en Granada y tuvo que estar tres semanas parado. Pero no es menos cierto que poco a poco fue a más y antes de navidades hizo tres goles importantes. El primero fue en el Wanda Metropolitano, donde jugó con Isak formando pareja en el ataque, y valió para sumar un punto (2-2). El segundo fue ante el Sturm Graz (1-1) en el Reale Arena y también sirvió para puntuar. Y el tercero, ante el PSV, fue la guinda a una gran goleada 3-0 con la que el conjunto blanquiazul rubricó su continuidad en la Europa League y el pase a dieciseisavos de final.

Ya en enero su mejor partido fue contra el Atlético (2-0) en Copa. Después de que Januzaj abriera el marcador anotó el gol de la tranquilidad al aprovechar una asistencia de Oyarzabal para batir en la salida a Oblak. En esta competición ya había marcado anteriormente contra el modesto Panadería Pulido, la única víctima débil de sus zarpazos, pues hasta entonces todos los había conseguido en partidos importantes.

Sin lugar a dudas su explosión llegó cuando Imanol decidió cambiar de dibujo y pasar a jugar en 1-4-4-2 en rombo en los dos últimos meses de la temporada tras las lesiones de Oyarzabal y Barrenetxea que le habían dejado sin extremos. Ahí su concurso con Isak ya no era excluyente y los dos se sabían superiores a los centrales rivales, lo que les cargaba de confianza en sus posibilidades y daba el dominio del centro del campo a la Real con sus peloteros.

Sus goles contra el Elche (1-2) y el Rayo Vallecano (1-1) en Vallecas significaron cuatro puntos vitales en la carrera por Europa y después abrió el camino de la victoria contra el Cádiz (3-0) en Anoeta. Ahora su regreso está muy cerca y seguro que lo hace con las ganas de superar las cifras del año pasado, donde dejó detalles de sus condiciones como delantero centro.