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Real Sociedad

La recuperación de la Real Sociedad con Imanol, congelada

Imanol, en la imagen junto al doctor Javier Barrera, aparece con rostro serio durante el entrenamiento de ayer en Zubieta./Arizmendi
Imanol, en la imagen junto al doctor Javier Barrera, aparece con rostro serio durante el entrenamiento de ayer en Zubieta. / Arizmendi

La Real ha sumado un punto de nueve y encajado en dos partidos tantos goles como en los diez anteriores. El cambio táctico para resolver los problemas en ataque acabó por partir al equipo atrás y ahora queda apelar al calendario para mirar hacia arriba

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZ

La derrota de la Real Sociedad en el Pizjuán ha dejado al personal con la mosca detrás de la oreja. Nadie esperaba semejante hundimiento ante un rival que solo había ganado un partido en las diez últimas jornadas de Liga. Y menos de la forma en que se produjo, encajando cuatro goles en veinte minutos en el arranque de la segunda parte que dejaron la contienda vista para sentencia media hora por delante aún. La cuestión ahora es saber si se trató de un accidente puntual, es decir fue algo casual o se trata de algo más causal. Porque después de haber sumado un punto en tres partidos -el del empate sin goles en Girona- Europa se aleja y la amenaza de vivir otro final de Liga sin nada en juego vuelve a aparecer en el horizonte.

Lo más inquietante es que la solvencia defensiva que había logrado Imanol se ha venido abajo en estos dos partidos, en los que ha encajado el mismo número de goles -siete- que en los diez primeros con el oriotarra en el banquillo.

Con todo, y a raíz del mal resultado en el Pizjuán, hay otras situaciones que van más allá del partido que no se pueden obviar. Porque quizás ahí estén algunas de las respuestas para entender que la Real Sociedad se esté alejando de la pelea por Europa.

Titulares y suplentes

En el fútbol hay una máxima que dice que hay titulares y suplentes. Y también se cumple en el caso de la Real Sociedad, aunque quizás aquí de una forma más acentuada. En el equipo que naufragó tras el descanso en Sevilla solo Navas, Theo, Merino y Oyarzabal tendrían la consideración de titulares. Al menos, respecto al once tipo que Olabe dibujó en verano y que vendría a ser, con la posibilidad de utilizar a Moyá o Rulli en la portería, el formado por Zaldua, Llorente, Navas, Theo; Illarramendi, Zurutuza, Merino; Januzaj, Willian José y Oyarzabal.

Del equipo que naufragó en la segunda parte en el Pizjuán solo había cuatro de los teóricos titulares

La Real Sociedad ha demostrado que tiene bien cubierta algunas posiciones. Como por ejemplo la del pivote, donde Zubeldia está haciendo una buena labor en ausencia de Illarramendi. Aunque hacer olvidar al de Mutriku es complicado. Sin embargo, hay otras en las que esto no sucede y no hay tanto equilibrio entre el habitual y el aspirante. Esta problemática se manifiesta con toda su crudeza en ataque, donde Juanmi y Sandro no se acercan a lo que ofrecen Januzaj y Willian José. Ni aunque Imanol cambiase el sistema para que se adecuara mejor a sus características. Y es una reflexión más profunda que el partido en el Pizjuán, porque en Girona también tuvieron otra oportunidad y pincharon en hueso. En el fútbol profesional de alto nivel la paciencia no existe y no se puede esperar toda una temporada a que aparezcan determinados jugadores. Y menos si se han contratado en el mercado porque tienen unas habilidades diferentes a lo que hay en casa.

¿Quién hace gol?

Al hilo de esta reflexión, no hay que olvidar que entre Juanmi y Sandro suman 19 partidos como titular -12 el primero y 7 el segundo- y solo caben rescatarse dos goles del malagueño en Villarreal y Levante. Escaso bagaje para tratarse de dos delanteros. Januzaj, un jugador más desequilibrante que terminador, tampoco ha visto puerta en Liga, lo que deja la responsabilidad de marcar en Willian José y un Oyarzabal que con diez goles está tirando del carro arriba más de lo que sería aconsejable.

Si la Real quiere estar mejor clasificado en la tabla necesita hacer goles. Y eso que en el Pizjuán fue más un problema defensivo que ofensivo. Pero la tendencia de los últimos partidos no puede esconder que se necesita llegar con más claridad al área de lo que se está haciendo ahora, sobre todo fuera de casa.

A la sequía de varios de los atacantes se une también la ausencia de algún centrocampista que aporte goles. Zurutuza y Merino, especialmente, podrían desempeñar esta función pero ninguno de los dos está caracterizándose por su faceta goleadora. Llevan dos tantos cada uno. Illarramendi el año pasado anotó siete goles cuando Eusebio lo proyectó más hacia arriba desde una posición más de volante. Este año, sin embargo, solo ha visto puerta en Leganés en la segunda jornada.

Cambio de sistema

Imanol utilizó un nuevo dibujo en el Pizjuán para compensar las ausencias que tenía en ataque y, sin embargo, el equipo se le partió atrás. Aparcó el 1-4-3-3 habitual por un 1-4-4-2 en rombo con Oyarzabal de mediapunta y dos delanteros más centrados. En las líneas más retrasadas la disposición fue casi la misma, con una defensa zonal de cuatro, un pivote de contención y dos interiores. La principal modificación está arriba, ya que en vez de usar dos extremos y un delantero centro empleó a un mediapunta y dos delanteros más centrados. Dado que ni Juanmi ni Sandro son especialistas de banda, el retoque táctico parecía justificado. Encima ganaba uno más en la parcela ancha con Oyarzabal para neutralizar el juego interior del Sevilla, donde acumula muchos hombres.

Pero lo que sucedió es que el contrario destrozó el partido por fuera con Jesús Navas y Quincy Promes. Ahí se notó la desventaja de utilizar solo a un hombre por banda en lugar de dos, porque ambos superaron a sus pares en los carriles. Ni Zaldua ni Aritz pudieron frenar al holandés y el veterano canterano sevillista se comió a Theo. Como ejemplo, las asistencias de los dos primeros goles son de Promes y Navas. Merino y Pardo no llegaron a las ayudas a los jugadores exteriores y por ahí comenzó a marcharse el partido.

Incorporaciones en entredicho

La Real Sociedad incorporó en verano a seis jugadores. Fichó a Merino por 12 millones del Newcastle, trajo cedidos a Theo (Real Madrid) y Sandro (Everton) e hizo ficha del primer equipo a Gorosabel, Merquelanz y Sangalli. Los tres canteranos apenas han jugado -han tenido problemas físicos, además-, Sandro no ve puerta, Merino ha dejado buenos detalles pero a sus 22 años es aún un futbolista en crecimiento y Theo merece un capítulo aparte.

Su partido en Sevilla desquició al personal. Un jugador por el que el Real Madrid pagó 28 millones hace dos años no puede ser malo. De hecho tiene unas condiciones muy buenas. Pero va mucho mejor hacia arriba que hacia atrás y para un equipo como la Real las prestaciones defensivas de un lateral son determinantes. La acción del primer gol con Sarabia llegó a desesperar a Héctor Moreno, que le recrimina que el atacante sevillista remate tan fácil.

Theo y Sandro, dos de las tres incorporaciones del verano en el mercado, en el punto de mira

Con todo, lo peor es la imagen que transmite. Su lenguaje corporal. Da la sensación de que lo que está sucediendo no va con él. Evidentemente no será así, pero es lo que se percibe desde fuera. En la primera parte se quedó tirado varios minutos en el césped dejando a los tuyos con uno menos cuando no mediaba lesión alguna. Tiene once jornadas para arreglar la situación porque, de lo contrario, habrá pasado sin pena ni gloria por aquí.

Calendario favorable

Después de sumar un punto de nueve la Real tiene ante sí cuatro partidos en los que debe soltar toda su frustración para aprovisionarse de puntos. Levante y Betis en casa y Valladolid y Celta a domicilio son buenas oportunidades para recuperar terreno. No será fácil sumar todo, pero cuando te has permitido el lujo de hacer una temporada tan floja hasta navidades -cambio de entrenador incluido- y ahora solo has sacado un empate en tres jornadas, estás obligado a encadenar varias victorias seguidas para maquillar el curso. Porque ya no vale siquiera con la media inglesa -triunfo y empate en dos partidos- para mantenerte en la pelea europea hasta el final.