Real Sociedad

Raúl Navas: «No nos podemos conformar con jugar bien. Sin meter el pie e ir al 200% al balón es díficil ganar partidos»

Raúl Navas, en las instalaciones de Zubieta tras un entrenamiento esta semana./LUSA
Raúl Navas, en las instalaciones de Zubieta tras un entrenamiento esta semana. / LUSA

El central de la Real Sociedad cree que solo con la calidad no es suficiente y que la exigencia tiene que ser mayor tanto física como tácticamente

MIGUEL GONZÁLEZSAN SEBASTIÁN.

Raúl Navas (Sevilla, 1988) volverá el domingo a Ipurua, donde vivió tres temporadas muy felices con el Eibar. Ahora Navas está preocupado por revertir la situación que atraviesa la Real Sociedad y por eso prefiere no caer en sentimentalismos al afrontar el derbi guipuzcoano.

- ¿Cómo se encuentra el equipo de cara al regreso de la competición liguera?

- Deseando que el partido llegue cuanto antes. Ha habido un cambio en el banquillo de la Real Sociedad en este parón liguero y queremos demostrarle al nuevo míster todo de lo que somos capaces.

- ¿No tiene la sensación de que ha pasado un mundo desde el último encuentro contra el Getafe?

- Sí que parece que llevamos mucho tiempo sin competir. No solo por la derrota ante el Getafe, sino por todo lo que ha pasado en estas dos semanas. Ahora queremos centrarnos solo en el partido del Eibar y en sacar los tres puntos en un campo muy difícil.

- Cuando se producen semejantes cambios al frente de la dirección deportiva y del equipo siempre es mala señal, ¿no?

- Sí, está claro. Significa que los resultados han sido malos y que los objetivos no se han cumplido.

- ¿Cómo han vivido en el vestuario la marcha de Eusebio?

- No ha sido agradable que echen al entrenador, la verdad. Llevaba mucho tiempo con nosotros, habíamos vivido cosas bonitas juntos, pero ahora hay un nuevo míster y lo que nos queda es adaptarnos lo más rápido posible a sus exigencias. Todos partimos de cero y los 25 de la plantilla tenemos que demostrarle al entrenador que podemos jugar. Quizás por eso hemos estado más metidos en el trabajo en estos primeros días.

Raúl Navas

Sevillano
Tiene 29 años. Se formó en la cantera del Sevilla y después jugó en los filiales del Valladolid y el Celta.
Eibar
Militó tres temporadas en Ipurua, de la 12/13 a la 14/15, en las que jugó 109 partidos entre Segunda B, Segunda y Primera. Anotó siete goles.
Real Sociedad
Cumple su tercer año como txuri-urdin, aunque el primero estuvo lesionado. Suma 52 partidos entre Liga, Copa y Europa League y ha marcado dos goles.

- ¿El problema era Eusebio?

- Creo que no. Eusebio nos hizo jugar de una manera que pocas veces se había visto antes en la Real Sociedad por el cuidado del balón que teníamos. Nos dio muchísimo, al club y al equipo, porque la pasada temporadas disfrutamos como enanos. Pero este año hemos dado un paso atrás y los resultados no han sido nada buenos.

- Su mayor acierto quizás fue convencerles el curso pasado de que podían jugar de una manera tan atractiva y eficaz, ¿no?

- Teníamos jugadores en la plantilla de mucha calidad y supo tocar la tecla adecuada para que jugásemos tan bien. Nos transmitió confianza y seguridad para hacer una Real Sociedad muy competitiva. Él quería que disfrutásemos jugando al fútbol y eso lo sentíamos en el terreno de juego. Cuando todos creen en una idea que funciona todo va rodado. Hubo tres meses en los que parecíamos el Bayern de Munich, por lo rápido que jugábamos a tan pocos toques. Yo nunca había disfrutado tanto en mi carrera. Nadie jugaba así y nosotros nos divertíamos en cada partido.

- ¿Y cómo ha sido posible semejante retroceso en ese camino?

- No encuentro una explicación concreta. Son pequeños errores que van sucediendo en el día a día que no reparas en ellos y que cuando te das cuenta se han convertido en una bola muy grande que ya es difícil de parar.

- Esta temporada no hay la excusa siquiera de un mal arranque de temporada, porque mejor no pudieron haber empezado...

- Es verdad. Teníamos muchas ganas puestas en este año y se vio al comienzo. Pero luego ha habido partidos que nos han marcado negativamente. Hubo tres en Anoeta contra Las Palmas, Lleida y Málaga en apenas dos semanas que nos hicieron mucho daño por la facilidad con la que nos marcaron goles. Ahí entramos en una dinámica negativa a la que no hemos sabido dar la vuelta. El pesimismo se transmite entre los jugadores en el campo y es difícil levantar eso. A ver si con el nuevo entrenador podemos hacerlo en estas nueve jornadas.

- ¿Hasta qué punto se debe esta crisis a un problema de falta de confianza?

- El aspecto mental es muy importante en el fútbol. El año pasado nos sentíamos muy seguros en todo lo que hacíamos. Nuestra manera de juego siempre ha implicado un riesgo, porque nos exponíamos bastante, pero el beneficio era mayor que ese riesgo. Pero cuando van mal las cosas pierdes seguridad, llegas tarde a todos los sitios y los errores se suceden en cadena.

- ¿Qué parte de responsabilidad tienen en la marcha de Eusebio?

- Mucha, sin duda. Nunca lo hemos ocultado. Pero siempre es más fácil echar a uno que a 25. Se ha tomado esa decisión con Eusebio y Loren pero somos conscientes de que nosotros somos los responsables. Debemos asumir esa culpa y procurar que no vuelva a suceder ahora con Imanol.

- El otro día Zurutuza reconocía que a los jugadores les había faltado autoexigencia en muchos momentos, ¿lo comparte?

- Sí. Nos ha faltado esa autoexigencia para querer más siempre. No nos podemos conformar con jugar bien. Si no metes el pie o vas al 200% al balón es difícil ganar los partidos. Solo con la calidad no es suficiente y tenemos que exigirnos más fisica y tácticamente. Hay que apretar más al contrario para impedir que nos puedan remontar tantos partidos como ha ocurrido este año.

- Es que han sido seis veces las que les han levantado un marcador favorable a lo largo de la temporada...

- Las primeras partes las hemos hecho buenas pero en las segundas, no sé por qué, el equipo baja. No sé si influye también esas malas sensaciones que arrastramos. Contra el Getafe nos pudimos haber ido al descanso con dos goles de ventaja y nos metieron ese tanto al borde del descanso de córner. Ahí empiezan a pasarte por la cabeza pensamientos negativos y el rival lo aprovecha.

- Lo que está claro es que no se puede ir muy lejos encajando tantos goles, ¿verdad?

- Si queremos estar arriba hay que recibir pocos goles. Sabemos que nuestra manera de jugar es arriesgada por la cantidad de espacios que dejamos entre las líneas, y lo asumimos, pero este año nos han hecho demasiados goles.

«El año pasado hubo tres meses que parecíamos el Bayern de Múnich. Nunca había disfrutado tanto»

«¿Este año? Pequeños errores en los que no reparas se convierten luego en una bola grande difícil de parar»

«El Eibar es favorito para el derbi ante la Real Sociedad; está por encima en la clasificación, cerca de Europa y juega en casa»

«Diría que estos partidos se viven con más intensidad por la parte armera que en el lado de la Real Sociedad»

- ¿En una situación así se siente mucho más marcado un central?

- Está claro que nos sentimos mucho más responsables. No lo he pasado bien. Si tuviésemos diez goles menos quizás tendríamos diez puntos más. Hay que corregir esos errores cuanto antes para sacar buenos resultados en esta recta final de Liga.

- Se han marchado Yuri e Iñigo, Carlos Martínez ha acusado las lesiones, ¿cómo han influido tantos cambios en la línea defensiva?

- Se notan mucho, porque las piezas son diferentes y tienen que entrar en la dinámica del juego. El fútbol es un juego de asociaciones sobre el campo y el año pasado nos compenetrábamos de memoria. Con una mirada me entendía con Iñigo y a este le pasaba lo mismo con Yuri. Con Illarramendi había un 'feeling' que este año no ha habido. No es fácil encajar las piezas. Exige un trabajo importante que creo que nos ha faltado y lo hemos pagado.

- Es que este año apenas ha podido jugar con Iñigo hasta su marcha en enero...

- Jugamos juntos en Lleida, contra el Rosenborg allí y frente al Vardar en Anoeta.

- ¿Se los sabe de memoria?

- Es que han sido de los pocos partidos que he jugado en la derecha y en los tres dejamos la portería a cero. Como digo, nos compenetrábamos muy bien. El resto siempre he jugado a pierna cambiada, con un compañero a mi derecha.

- ¿Jugar a pierna cambiada ha podido lastrar su rendimiento?

- Desde pequeño me han enseñado a darle también con la izquierda. Es un recurso que todo futbolista debería tener, pero siempre es más fácil jugar en el perfil natural. Aunque en mi caso he jugado muchos partidos en la izquierda.

- Su rendimiento no ha tenido nada que ver con el del año pasado, ¿verdad?

- Está claro que ha sido más bajo. Trabajo todos los días para intentar mejorar y espero conseguirlo en estos nueve últimos partidos.

- ¿Y cuál ha sido el motivo de ese bajón?

- Empecé bien la temporada haciendo pareja con Aritz pero me lesioné en la cadera en esa caída contra el Villarreal que me tuvo tres meses parado. A partir de ahí acusé mucho el tema físico y me costó volver a encontrarme bien de nuevo. Regresé en una racha mala del equipo y ahí es imposible rendir bien a nivel individual.

- Volvió de manera prematura ante el Betis y lo pagó...

- Si te soy sincero, no debí jugar ese partido. Son errores de los que uno aprende. Forcé sin estar bien y no volvería a hacerlo. Luego regresé ante el Lleida, encarrilé varios partidos y me sentí mejor, aunque sin encontrar nunca las sensaciones del año pasado. En Salzburgo me pisaron en el talón y me abrieron una brecha que me volvió a lesionar.

- Es curioso que el año pasado no sufriera apenas ningún percance después de venir de un largo periodo de inactividad y este se le hayan acumulado las desgracias...

- Tengo la suerte de que ninguno de esos problemas han sido musculares, sino por golpes que he sufrido.

- A la salida de Eusebio se ha unido la del director deportivo, Loren, el hombre que le fichó del Eibar, ¿cómo la ha vivido?

- Es una persona a la que estoy muy agradecido. Si no llega a ser por él, no estaría en la Real ni hubiese vivido cosas tan bonitas aquí. Ha sido muy importante para mí, no solo por haberme fichado sino por el apoyo que me dio el año que estuve parado por la lesión. Yo no sabía siquiera si iba a poder recuperarme y él me transmitió su confianza en que sería un jugador importante para la Real. Lo agradecí mucho.

- Pues ya no está...

- No sé si la decisión ha sido un error o no, pero toda la familia realista tiene que estarle muy agradecido. Cuando accedió al cargo el equipo estaba en una situación crítica en Segunda División y lo ha llevado tres veces a Europa en cinco años, además de tener una salud económica que era impensable entonces.

- ¿Venir a la Real cambió su carrera?

- Sí, por supuesto. Aquella llamada de Loren fue un punto de inflexión para mí. Loren vino a verme muchos partidos en Segunda B y en Segunda y sabía lo que podía dar. Me dejó cedido en el Eibar para que conociera la Primera División y eso me vino muy bien después.

- ¿Qué objetivo debe tener la Real en estas nueve últimas jornadas?

- Jugar mejor y con más intensidad para tratar de que los resultados acompañen. No es lo mismo acabar el noveno que el decimoquinto. El reto es terminar lo más arriba posible.

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