Real Sociedad

La Real Sociedad vence con merecimiento en el triangular tras derrotar al Alavés (0-1) y Sochaux (2-1)

La Real Sociedad vence con merecimiento en el triangular tras derrotar al Alavés (0-1) y Sochaux (2-1)

Además del debut del canario, Raúl Navas y Moyá reaparecen tras sus lesiones y los menos habituales cumplieron con buena nota

Raúl Melero
RAÚL MELERO

Sandro sabía que los focos le iban a apuntar. Y no le hicieron falta las gafas de sol. Supo sobrellevar el peso del protagonismo. Era su debut, su estreno con la camiseta realista. Y no defraudó en sus primeros 45 minutos. Estuvo activo, forzó un penalti, que con el VAR quizá no lo hubiera sido, lo erró, siguió a lo suyo y tuvo el premio del gol. Más no se puede pedir a un debut. Por mucho que sea en un choque amistoso jugado un viernes por la noche ante unas gradas casi vacías.

La Real Sociedad se hizo con el trofeo en este triangular porque fue el mejor de todos y tuvo a los mejores jugadores. Una práctica que muchas veces enfada al seguidor blanquiazul. 'Si somos mejores, ¿por qué no ganamos?'. Este viernes esta máxima se cumplió. Con practicidad germana y varias gotas de talento fue suficiente.

Además del debut de Sandro reaparecieron Miguel Ángel Moyá y Raúl Navas. El arquero apenas tuvo trabajo y encajó un gol en el que nada pudo hacer. El central completó una hora de juego, no pasó ningún apuro y este rodaje le debe venir bien para ir cogiendo el tono adecuado.

Además, los menos habituales como Sangalli, Guevara, Gorosabel y varios chispazos de Kevin, deben dejar buen sabor de boca en los seguidores blanquiazules. Todos ellos cumplieron y con nota.

En el segundo partido las cosas no empezaron bien. En el único lunar de los dos choques la Real Sociedad encajó un gol a balón parado. Una falta botada por Anderson desde el flanco izquierdo pega en Navas, deja el balón muerto en el área, los intentos de despeje se quedan en nada y Nando fusila a Moyá.

A pesar del tanto en contra, la Real Sociedad con Illarra de faro flanqueado por Pardo, Sangalli y Zurutuza fue mejor. Sandro se movió todo lo que pudo para confundir a la zaga del Sochaux y las ocasiones fueron llegando. El canario forzó un penalti, pero el tiro lo detuvo Long. El cuento de hadas del debut marcando debía esperar.

Apareció Theo. Un jugador de otro partido. Robó un balón, se asoció con un par de compañeros, corrió 70 metros y forzó un penalti. La pena máxima la convirtió con una tranquilidad inusitada. El 1-1 daba ya el trofeo a al Real pero quedaba la guinda al pastel.

Otro buen centro de Gorosabel (dio el gol en el primer partido ante el Alavés) lo aprovechó Sandro para hacer un gol de ariete puro. Poniendo la bota como la raqueta de Federer en un bolea. Suave, con mimo, para batir la meta gala. Ahora sí, el primer día en la oficina del canario fue pleno.

Juanmi, 'killer'

En el primer choque, el conjunto de Asier Garitano mereció ganar y lo hizo porque los donostiarras fueron los grandes dominadores de los 45 minutos. Y es que Moyá solo tocó el cuero en una ocasión. Durante el resto del choque fue mero espectador. La Real Sociedad ganó porque tuvo a los mejores jugadores sobre el césped. Kevin estuvo incisivo aunque con poca suerte, Pardo se erigió en el batuta del juego y a medida que pasaron los minutos emergió un sensacional Ander Guevara. La sociedad Gorosabel-Sangalli fue de lo más solvente, Zurutuza dejó polvo de hada en varias acciones y Juanmi actuó de 'killer'. La que tuvo la mandó al saco y supuso el triunfo.

No se perdió la Real en posesiones interminables, al contrario. Trató de jugar práctico, eligió jugar directo y en defensa presionar no de forma alocada, sino efectiva. Rubén Pardo fue el encargado de iniciar el juego en casi todas las acciones y su primer socio fue Kevin. El lateral puso un par de centros y chutó con intención antes de que se cumpliera el minuto cinco de encuentro. Por la otra banda, Gorosabel y Sangalli trazaron las jugada más vistosa en el minuto 21. Un buen recorte del donostiarra y su posterior centro no lo aprovechó el omnipresente Kevin. Fue el preludio del gol, aunque antes Borja Bastón tuvo la mejor oportunidad del partido con una vaselina, pero ésta se le fue alta.

El gol llegó después de un sensacional centro de Gorosabel que la puso tocada, con rosca. Bautista atacó al primer palo pero el balón le pasó por delante. Sin embargo, Juanmi, que juega pegado a la banda de cal por el flanco izquierdo, pero decide en la caja, remató el cuero sin que Alex pudiera hacer nada. El de Coín además se llevó un golpe, en lo que está siendo una tónica habitual: gol y lesión. Por suerte, esta vez, no pasó a mayores.

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