Entrenamiento

Amasa y Villabona se vuelcan en el último entrenamiento de la Real Sociedad

Baño de masas de la Real Sociedad en el campo de Arratzain/Lobo Altuna
Baño de masas de la Real Sociedad en el campo de Arratzain / Lobo Altuna

La plantilla realista coge vacaciones tras una multitudinaria sesión en Arratzain

Oskar Ortiz de Guinea
OSKAR ORTIZ DE GUINEA

En el último entrenamiento de la temporada, la Real Sociedad ha vuelto a comprobar que por mucha desilusión que se haya llevado su afición esta temporada, nunca caminará sola. Porque una marea txuri-urdin ha inundado este miércoles el campo villabonatarra de Arratzain, donde la plantilla realista se ha ejercitado por última vez antes de iniciar las vacaciones. El club aún no ha facilitado la fecha para el regreso de los jugadores a Zubieta para comenzar a preparar la próxima campaña.

La visita de la Real estaba englobada dentro de los actos conmemorativos del 400 aniversario de la constitución como municipio de Amasa y Villabona. Por ello, antes de que se iniciara la sesión, el club blanquiazul ha hecho entrega de una placa y una camiseta a la alcaldesa, Maite Izagirre.

Imanol Alguacil ha desplazado a la totalidad de su plantilla, que se ha dado un baño de multitudes gracias a la presencia de alumnas y alumnos de ikastolas y centros escolares cercanos. La sesión apenas ha superado los 50 minutos, en la que también han participado al margen del grupo los lesionados Gorosabel, Merino, Sangalli y Zaldua, a los que se ha añadido Illarramendi. Especialmente emotiva ha resultado la sesión para los tres futbolistas que ya está confirmado que no seguirán en la Real: Theo y Sandro, que regresarán al Real Madrid y al Everton tras sus cesiones, y Juanmi, que fichará por el Betis. El canario ha escenificado algún efusivo abrazo con los técnicos.

Al término de la sesión, niñas y niños han invadido el terreno de juego en busca de un autógrafo... o lo que fuera. Algún jugador ha abandonado el césped en ropa interior, tras regalar su camiseta, su pantalón y hasta sus botas. Un menor casi echa a llorar con el calzado de Rulli en la mano. Porque la Real despierta pasiones hasta en un año en el que no ha estado a la altura de las expectativas. Y a dos de los jugadores que han aprobado con nota, Mikel Oyarzabal y Ander Barrenetxea, casi hay que ir a rescatarlos de entre la jauría infantil para que no perdieran el bus que les debía trasladar a Zubieta.

Lobo Altuna