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Real Sociedad El método de la Real se globaliza

El club txuri-urdin ha establecido una red de alianzas para potenciar la estructura formativa con más de noventa entidades asociadas que se extiende más allá de nuestras fronteras hasta países como Japón o México

Imanol Troyano
IMANOL TROYANO

El éxito de la Real reside en su forma de funcionar desde la base. El primer equipo es la punta de la pirámide de la entidad guipuzcoana, la parte más visible de cara al exterior, el fútbol profesional, significa el final del camino, pero todo ese proceso que conlleva el camino de un canterano hasta debutar con el primer no se entiende sin el trabajo que se realiza desde abajo. La cantera se encarga de sustentar esa cúspide del organigrama deportivo, de categoría en categoría, y a la postre sirve para identificar el modelo del club. La Real es lo que es gracias a Zubieta, pero no solo.

La factoría blanquiazul es la envidia del campeonato gracias en gran medida a la red de alianzas que ha ido tejiendo a lo largo del tiempo con un importante número de clubes. Prácticamente la totalidad de ellos de Gipuzkoa, por supuesto. Casi todos los conjuntos del territorio mantienen un convenio de colaboración con la entidad blanquiazul, pero la Real también ha estrechado lazos con clubes localizados más allá del territorio, que compiten en otras ligas fuera del paraguas de la Federación Guipuzcoana. El caso más reciente es el del CD Calahorra, que ha firmado con la Real para las próximas dos temporadas tras años de buena relación entre ambos clubes.

Precisamente La Rioja es una de las comunidades donde más presencia tiene la Real actualmente. El Berceo, el Arnedo, el Logroño y el Haro son otros de los conjuntos riojanos que ya venían trabajando previamente con el cuadro realista. Rubén Pardo, Pablo Hervías, Borja Viguera o Toño Ramírez son algunos de los ejemplos del pasado de futbolistas que ingresaron en la cantera txuri-urdin desde esta tierra y debutaron con el primer equipo. El jugador logroñés Dani Garrido, ahora en las filas del Sanse, se incorporó en edad infantil a la Real.

El club guipuzcoano también cuenta con una destacada presencia en Navarra a través de equipos como el Beti Gazte, Beti Kozkor, Baztan, Gure Txokoa y Peña Sport. Tal y como sucede con la vía riojana, desde el territorio navarro también ha recalado un importante número de efectivos en Zubieta. Aihen, Pacheco, Karrikaburu, Ayesa o Martón son algunos de los ejemplos más recientes que un día llegaron a la Real procedentes de la comunidad vecina.

Otra zona limítrofe con la guipuzcoana que cuenta con un buen número de alianzas es Iparralde. Croisés Bayonne, Genets Anglet, Les Eglantins y Hasparren son otras cuatro entidades del otro lado de la muga que también colaboran estrechamente con el club guipuzcoano. Álava, con el Ariznabarra y el San Viator, ambos de la capital Vitoria, también tiene presencia en la estructura txuri-urdin. Guevara o Urko González de Zárate son dos buenos exponentes de esta conexión alavesa-guipuzcoana.

Condiciones distintas

Lo cierto es que La Rioja, Navarra, Iparralde o Álava no son los emplazamientos más lejanos en los que la Real ha establecido alianzas. El club guipuzcoano no es ajeno a la globalización del fútbol y ha clavado varias picas en lugares muy dispares del globo terráqueo. Así, se puede encontrar la marca Real Sociedad en países tan remotos como Japón, Suecia y México.

Desde 2018 la Real mantiene un convenio de colaboración con el OIS Göteborg sueco, mientras que este año ha firmado acuerdos con empresas radicadas en México –BKA Athletes– y Japón –Wakatake Group–. A diferencia de lo que ocurre con el el club sueco, las alianzas niponas y mexicanas se han constituido con dos firmas que no funcionan como entidades deportivas clásicas, sino más bien como academias enfocadas al desarrollo de los deportistas. Estos acuerdos internacionales que ha instaurado la Real no están sujetos a las mismas condiciones por las que rigen las alianzas establecidas con los clubes del territorio y alrededores.

Estos pactos demuestran el gran interés que ha despertado lejos de nuestras fronteras la forma de trabajar de Zubieta. A través de estas colaboraciones se busca compartir conocimiento y experiencias entre los clubes asociados en diversas áreas de sus estructuras. Por ejemplo, en los últimos tiempos entrenadores de categorías inferiores del cuadro guipuzcoano han acudido al campus que celebra el OIS en Göteborg, a la vez que jugadores del conjunto sueco han llegado a Gipuzkoa para tecnificarse en las instalaciones blanquiazules. Jóvenes del Wakatake japonés han conocido también la estructura formativa de la Real. Quienes todavía no han pasado por Zubieta son los jóvenes de la mexicana BKA Athletes. Anteriormente el club txuri-urdin también estableció un acuerdo de colaboración con la firma china Wanda y grupos de futbolistas procedentes de esta academia se pusieron a las órdenes de los técnicos de Zubieta. Este convenio, que se inició en 2018, no continúa en vigencia.

Los servicios que ofrecen la Real a los clubes van encaminados a la metodología, formación y organización. El club blanquiazul tiene asignados coordinadores en cada una de las cinco áreas geográficas en las que ha dividido el mapa del territorio y estos se encargan de brindar el asesoramiento en las materias mencionadas. La formación que propone la Real no va dirigida únicamente a los jugadores, también a entrenadores y coordinadores. Además, la Real pone a disposición de los clubes convenidos el servicio médico txuri-urdin.

El dato:

  • 92 clubes y entidades forman parte de la estructura formativa blanquiazul.