Brais Méndez protege el balón ante Rodri, en un entrenamiento de la selección española en las Rozas. / pablo garcía

Real Sociedad La Real pelea el fichaje de Brais Méndez

El conjunto txuri-urdin negocia con el Celtala incorporación del fino centrocampista de Mos por un precio cercano a 14 millones

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZ

La Real Sociedad se encuentra metida de lleno en la pelea por Brais Méndez (Mos, 1997), quien pasa por ser uno de los jugadores más importantes del conjunto vigués sino el que más. Internacional absoluto a sus 25 años y con cinco temporadas de experiencia en Primera División a pesar de su juventud, el centrocampista zurdo costaría a la Real Sociedad alrededor de 14 millones de euros si en las próximas horas llegan a buen puerto las conversaciones entre los dos clubes.

Era sabido que en la planta noble de Anoeta iban a apuntar alto en este periodo estival para hacer la mejor plantilla posible de cara a la próxima temporada y la operación de Brais Méndez así lo confirma por tratarse de un futbolista joven, de enorme calidad y con una elevada capacidad de crecimiento todavía. Su llegada se sumaría a la de la promesa gala Mohamed-Ali Cho, seguramente el mejor futbolista de ataque de Europa de su generación, la de 2004. Estos dos primeros movimientos en el mercado, a la espera de que pueda concretarse el del gallego, demuestran que la Real sigue queriendo apostar por el talento y la juventud como señas de identidad de su proyecto.

Brais Méndez

  • Edad y nacimiento Mos, provincia de Pontevedra. Nació el 7 de enero de 1997. Tiene 25 años.

  • Clubes Solo ha militado en el Celta. Cuatro temporadas en el filial y cinco en el primer equipo en Primera División.

  • Debut 21 de septiembre de 2017 en Balaídos ante el Getafe (1-1). Jugó 58 minutos de titular.

  • Este último año Ha jugado 40 partidos, 36 como titulas marcando 5 goles

Las conversaciones para el fichaje del fino jugador pontevedrés han sido cosa de esta semana, cuando en Zubieta se dio el visto bueno para afrontar su contratación. Hace tiempo que a los técnicos les gustaba y les atraía por sus condiciones, ya que entienden que puede encajar perfectamente en el estilo asociativo que propone la Real y la valentía con la que quiere manejarse en campo contrario. Pero hasta ahora no se habían dado las condiciones para afrontar una operación de semejante envergadura que propiciase su aterrizaje en San Sebastián. Si se hace efectivo su sueldo estaría en el promedio del resto de la plantilla.

La delicada situación económica que atraviesa el fútbol español tras la pandemia y el buen posicionamiento de la entidad txuri-urdin respecto a las demás han facilitado un movimiento semejante. En otro contexto el Celta, seguramente, no se habría abierto a negociar el traspaso de uno de sus referentes, pero la mayoría de los clubes del campeonato tienen que reducir masa salarial para esta campaña 22/23 y necesitan ingresar dinero para poder mantener sus plantillas a flote. Por este motivo apenas se han dado transferencias desde que acabó la Liga en mayo y las que ha habido han sido ejecuciones de compra de jugadores cedidos que estaban previamente pactadas.

En el caso del cuadro celeste, está obligado a realizar la venta de una de sus piezas más importantes, amén de otras salidas ya encauzadas como las de Denis Suárez y Néstor Araujo. De esa manera tendría la suficiente liquidez y liberaría masa salarial para acometer el proceso de remodelación de un plantel en el que prevé incorporar hasta una decena de jugadores para adecuarse a las necesidades de Eduardo Coudet.

En Zubieta entienden que puede encajar perfectamente en el estilo asociativo y la valentía de jugar en campo contrario

El precio que abonaría la Real por su fichaje es ligeramente inferior a su valor de mercado, que oscila entre los 15 y los 20 millones para los diversos portales especializados en la tasación de futbolistas y que son tomados como referencia en este tipo de operaciones. En este caso, la situación de necesidad existente en el fútbol tras el Covid y que solo le queden dos años por delante de contrato son dos factores que favorecen que la cantidad a desembolsar sea algo menor que la que correspondería por su valor. Tanto para la Real como para los demás clubes que pujan por él.

Las conversaciones con el Celta están adelantadas, aunque hay muchos candidatos por el de Mos y resta mucha batalla por delante. Pero que la Real esté ahí ya es importante de por sí. La cantidad a desembolsar sería cercana a los 14 millones. Existe incluso interés desde Vigo por algún jugador blanquiazul por el que han preguntado acerca de su situación contractual y que podría influir en el precio final de la operación.

También habría que cerrar el acuerdo con el futbolista, aunque se entiende que no sería el principal obstáculo a salvar porque ve con buenos ojos el fichaje y es consciente de que el Celta necesita ingresar ese dinero para hacer frente a los compromisos salariales que exige LaLiga. Otra cosa es que todos sus pretendientes reciban el mismo mensaje.

Sus asuntos los lleva la agencia Interstar Deporte, cuya cara más reconocible es José Manuel Tárraga. Exjugador del Valencia y el propio Celta en los noventa, es el representante de Eusebio Sacristán, entrenador de la Real durante dos años y medio entre noviembre de 2015 y marzo de 2018, y quien ya se enfrentó a Brais Méndez en la campaña 17/18 cuando éste daba sus primeros pasos en la máxima categoría. Así las cosas, lo que suceda en las próximas horas se antoja determinante para conocer si el destino de Méndez es finalmente San Sebastián o no.

Calidad y polivalencia

Brais es un jugador que permitiría al conjunto realista mantener un alto nivel competitivo en una temporada en la que, por tercer año consecutivo, tendrá que alternar Liga, Europa y Copa, tres frentes que suponen un elevado desgaste. En la campaña 21/22 ha sido el tercero que más minutos ha disputado con Eduardo Coudet, con 3.208 jugados, solo superado por el meta Matías Dituro y el lateral izquierdo Javi Galán. En los 40 partidos oficiales en los que ha intervenido ha firmado cinco goles y seis asistencias, unas cifras bastante importantes para tratarse de un centrocampista ofensivo que puede alternar tanto de mediapunta como de interior. Hace dos temporadas se estiró incluso hasta los nueve goles y dos asistencias, números que les cuesta conseguir a muchos de los delanteros del campeonato.

El Celta necesita ingresar dinero y, además de Brais, otros como Denis Suárez y Araujo también están en la rampa de salida

Debutó con 20 años en Primera División de la mano del Celta y apenas un año más tarde se estrenó con la selección española de la mano de Luis Enrique ante Bosnia y Herzegovina en Canarias marcando el gol de la victoria (1-0). En Zubieta no tendría problemas para integrarse en el vestuario, ya que ha sido compañero de Oyarzabal, Merino y Zubeldia en la sub-21.

Para Imanol representaría un refuerzo de lujo para ese centro del campo que siempre ha sufrido para mantener la frescura y la capacidad creativa cuando el calendario se aprieta con la acumulación de partidos. Zubimendi, Merino y Silva representan la columna vertebral en la zona ancha pero necesitan de buenos recambios para aguantar con chispa la competición, especialmente en una temporada que estará partida por la disputa del Mundial en noviembre y diciembre y que vivirá momentos de estrés competitivo. De hecho, en los tres primeros meses la Real afrontará 21 partidos: 14 de Liga, uno de Copa y los seis de la fase de grupos de la Europa League en los que se jugará su suerte continental.

La llegada de Brais no condicionaría el interés por Kubo, por mucho que el nipón pudiera jugar de enganche ocasionalmente

Para este curso Turrientes desempeñará un papel importante en las dos primeras alturas del centro del campo, posiciones para las que también está el capitán Asier Illarramendi después de acabar jugando los últimos meses de la pasada campaña. Falta por cubrir ese hombre que pudiera manejarse en las dos alturas más avanzadas de la medular como hiciera Rafinha en la segunda vuelta de la temporada tras su cesión por el PSG en el mercado de invierno y que en mayo emprendió viaje de regreso a París. Brais es cuatro años más joven que el brasileño, tiene mucho más gol y aún está en fase de crecimiento en su carrera deportiva, un factor que la Real valora mucho a la hora de hacer un fichaje que luego pueda rentabilizar con un hipotético traspaso.

Su llegada no condicionaría el interés que existe por Kubo, por mucho que éste pudiera jugar también como enganche de forma ocasional. El fichaje de Ali Cho permite ganar tiempo en la banda derecha y ahora hay otras prioridades a las que atender, como la de cerrar la contratación de Brais. Kubo gusta mucho, más por lo que puede dar que por lo que ha dado hasta ahora en la Liga, pero la Real no se va a volver loca en su negociación con el Real Madrid. Le quiere en propiedad y si no, maneja otras opciones. Tiene bien presente que el dinero es limitado, más en un momento como el actual, y quiere asegurarse de invertirlo donde realmente se necesita. Conforme vaya resolviendo situaciones, afrontará las siguientes. De momento, la que se tiene entre manos es la de Brais Méndez, un jugador otrora inalcanzable. Solo estar en la pelea por él refleja la ambición con la que encara en el mercado la Real la próxima temporada, en la que tiene depositadas muchas ilusiones.

El internacional llegaría en perfecto estado de cocción

Se puede decir que Brais Méndez llegaría a la Real en su mejor momento como futbolista, tras cinco años de experiencia con el Celta en Primera División. El mosense se encuentra en perfecto estado de cocción y este año ha vuelto a dar la razón a Eduardo Coudet, puesto que ha sido uno de los jugadores más regulares dentro del conjunto celtiña.

Los números arrojan que ha participado en cuarenta encuentros, entre Liga y Copa, de los cuales ha sido titular en 36. Además de sus cifras goleadores -cinco tantos- y como asistente -seis pases de gol- el jugador que pretende la Real nunca había dado tantos pases (39,5 por encuentro) ni había sido tan preciso (80,3%), tanto en los de la larga distancia como en los de corta. Méndez también ha incrementado de forma notoria sus regates (1,9 por jornada), con lo que es un jugador que domina todas las suertes de un buen centrocampista: pase largo, corto, llegada y posibilidad de regate. La estadística avanzada abraza también el movimiento realizado por la cúpula deportiva blanquiazul.

Brais Méndez viviría con su salida a Donostia dos asuntos novedosos para él. Primero, saldría por primera vez de las Rías Baixas, ya que hasta el momento solo ha vestido la camiseta del Celta -a excepción de un breve paso por la cantera del Villarreal-. Cuatro temporadas en el filial y cinco en el primer equipo son el bagaje de este centrocampista ofensivo. En total, 228 partidos. Segundo, que nunca ha disputado competición continental y se estrenaría con la Real en la Europa League. Eso sí, no se puede decir que sea un jugador inexperto, porque ya sabe lo que es jugar con la selección sub-21 y con la absoluta.

El mejor gol de los cinco goles que ha celebrado Brais esta temporada fue uno al Rayo. Un taconazo a la salida de un córner. Inmejorable carta de presentación.