Real Sociedad: Si ante el Barça perdonas, lo pagas

Juanmi, en una de sus ocasiones de gol./ EFE
Juanmi, en una de sus ocasiones de gol. / EFE

El equipo txuri-urdin jugó un partido de contención pero se hundió al no saber defender dos acciones a balón parado.

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZ

Hay una máxima en el fútbol que reza que el que perdona, lo paga. Si encima delante se encuentra el Barcelona, las opciones de puntuar se reducen a la nada. Seguro que a estas horas Juanmi aún está dándole vueltas a esa ocasión que tuvo ante Ter Stegen con 1-0 en el marcador en el minuto 62 y que no supo definir en la suerte que mejor domina: el remate. Era la tercera oportunidad seguida que la Real Sociedad había fabricado a la contra tras las de Oyarzabal y Theo en cuatro minutos pero ninguna entró y a partir de ahí el partido empezó a ponérsele cuesta arriba al conjunto blanquiazul, especialmente por su fragilidad para defender las acciones de estrategia.

La Real Sociedad de Garitano juega siempre a la defensiva en función del rival. Es una opción tan válida como la de hacerlo de cara. Claro que si en el área careces de empaque suficiente en los duelos aéreos ese camino te conduce a una muerte lenta. Que el Barcelona te remonte entra dentro de lo posible. Incluso de lo probable. Pero que lo haga en dos córners en tres minutos, no tanto.

En la primera mitad Piqué ya pudo marcar en dos acciones a balón parado en la que la providencia y Rulli, con el pie, evitaron que el balón entrase. No voy a recordar que entre Leganés y Eibar volaron tres puntos también por arriba, aunque en aquellas situaciones fue en balón corrido. Si quieres jugar a ser el mejor defendiendo tienes que dominar el área, sino va a resultar muy complicado. Porque un partido como el de ayer tan bien jugado defensivamente en los 70 metros que hay de área a área no puede dejar tan pocos réditos.

1 Real Sociedad

Rulli; Zaldua, Moreno, Aritz, Theo; Illarramendi (Merino, min. 82), Zubeldia, Rubén Pardo (Sangalli, min. 81), Zururutuza (Jon Bautista, min. 72); Juanmi y Oyarzabal.

2 Barcelona

Ter Stegen; Semedo (Coutinho, min. 46), Piqué, Umtiti, Alba; Rakitic, Rafinha (Busquets, min.. 56), Sergi Roberto; Dembélé (Vidal, min. 76), Suárez y Messi.

goles
0-1, min. 12: Aritz. 1-1, min. 63: Luis Suárez. 1-2, min. 66: Dembelé.
árbitro
Del Cerro Grande (Madrid). Amonestó a Zurutuza e Illarramendi.
incidencias
26. 756 espectadores llenaron el nuevo estadio de Anoeta sin pistas de atletismo. Gran ambiente en la despedida oficial de Imanol Agirretxe, que recibió la insignia de oro y brillantes de manos del presidente del club, Jokin Aperribay, y realizó el saque de honor tras hacerle pasillo ambos equipos.

Un partido en distancias reducidas. La Real Sociedad salió al campo tan enchufada como la ocasión lo merecía pero sin perder la cabeza. Quiso reducir el partido a las distancias cortas, donde su mayor ímpetu podía hacerle ganar las disputas. Para ello Garitano dispuso a los suyos en veinte metros con un repliegue que evitara los envíos del Barcelona a la espalda de la defensa blanquiazul. Para completar el plan alineó a cuatro centrocampistas y un enganche para tapar el juego interior azulgrana, ahí donde Messi se encuentra a gusto repartiendo balones a sus compañeros.

Así con Illarramendi y Zubeldia como pareja de mediocentros, situó a un tercero escorado a la izquierda como Zurutuza para tapar la zona donde suele caer Messi y evitar las internadas por el pasillo interior de Sergi Roberto. Luego, además, el debarra debía salir a las subidas de Semedo por el carril. Un desgaste defensivo que permitió a sus compañeros estar más desahogados en el resto del campo. El cuarto mediocentro fue Rubén Pardo, aunque en este caso actuó como segundo hombre adelantado en la presión y como mediapunta para dar desmarques de apoyo tras recuperación.

El ataque dependía de Juanmi, curiosamente muy acertado lejos del área y no tanto dentro de él, y de las incorporaciones que por la derecha podía hacer Oyarzabal tratando de aprovechar la espalda de Rafinha y las subidas de Alba. Desde ahí vino ese último pase a Juanmi que debió haber decidido el partido.

Aritz, gol centenario. Como si del mejor guion se tratase, el destino otorgó a Aritz el honor de marcar el primer gol del nuevo campo a los doce minutos tras definir de zurda una falta lateral colgada por Pardo y que previamente fue ganada de cabeza por Héctor Moreno en el segundo poste. Nadie mejor que el beasaindarra para firmar un gol así el día en el que la afición volvió a ser el jugador número doce en casa 25 años después. Aquel chaval que se volvió loco en la grada de Riazor animando el día de la clasificación para la Champions hace cinco años batía a Ter Stegen con un disparo en el que puso todo el corazón. Era un tanto lleno de simbolismo, porque una Real con siete canteranos en el once se ponía por delante ante el actual campeón de Liga. Si con empate la estrategia era conservadora, con el marcador favorable esa vía se acentúo para tratar de cortocircuitar el juego combinativo azulgrana.

Contragolpe tras el descanso. La Real neutralizó bien el fútbol del conjunto de Valverde, pero estaba tan atrás metida en el campo que le costaba salir hacia campo rival. Al menos, para que el Barcelona tuviera que trabajar en la recuperación del balón. A pesar de la pausa que ponía Rubén Pardo cada vez que entraba en juego, se echaba en falta un compañero que corriese al espacio. Así que al descanso se llegó con esa ventaja mínima y dos sustos a balón parado que serían el anticipo de lo que vendría después.

La mejor Real Sociedad se vería en el arranque de la segunda mitad, porque a ese buen trabajo defensivo se le añadió contragolpe gracias a la incorporación de hombres de segunda línea que aprovecharon los balones que templó Pardo en zona ancha. Oyarzabal y Theo, con poco ángulo los dos, estuvieron cerca del gol antes de que Juanmi fallase la opción más clara tras un buen servicio de Oyarzabal, que aprovechó a la perfección ese espacio que se creó a la espalda de Coutinho y Jordi Alba.

Dos errores fatales. Cuando mejor estaba la Real llegó el empate en un córner en el que Rulli despeja mal un remate de Piqué y Suárez termina empujando la dejada de Umtiti. El golpe fue demasiado fuerte para un equipo que se había pasado una hora corriendo detrás del rival y del balón, así que el segundo vino a continuación en una acción prácticamente calcada. Esta vez ni Rulli ni Illarramendi estuvieron muy despiertos para despejar y Dembélé no perdonó.

El cuarto de hora final fue el único momento de estas cuatro jornadas en las que se vio a la Real jugando de cara y no lo hizo mal. Juanmi tuvo el empate en su cabeza tras una gran asistencia de Merino. Y es que podemos jugar más de lo que pensamos. Aunque no lo hayamos visto.

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