Real Sociedad

La Real le recuerda al Betis la fiesta de Halloween

Calienta la previa del partido con una composición del guateque en casa de Benjamin que se hizo viral hace 21 años

Álvaro Vicente
ÁLVARO VICENTE

El buen momento que atraviesan Real y Betis ha hecho que el club txuri-urdin se permita la licencia de recordarle a su rival de mañana en el Reale Arena aquella recordada fiesta de Halloween en tiempos de la presidencia de Manuel Ruiz de Lopera. (Casi) todo vale cuando los resultados sonríen y lo que en otro momento podría ser una provocación en la previa de un partido, se ha recibido con una sonrisa a orillas del Guadalquivir.

En la imagen que la Real ha colgado en sus redes sociales se ve a un jugador de la Real de espaldas pidiendo permiso para acceder a un chalé repleto de camisetas verdiblancas en la que llega a apreciar cómo hay quien escapa por los balcones. «¿Se puede pasar a la fiesta?», pregunta el jugador.

La anécdota permite recordar aquella noche, hace veintiún años, cuando el Betis regaló una de las anécdotas más inolvidables del fútbol español al organizar una cena de equipo en el chalet de Benjamín Zarandona que se les fue de las manos. Tanto que acabó con el presidente, Manuel Ruiz de Lopera, sacando de la cama al entrenador, Juande Ramos, para hacer una visita sorpresa a un guateque en el que Denilson estuvo a punto de inventar el 'balconing'. Así de terrorífico fue aquel Halloween para la plantilla verdiblanca. Se la conoce como la fiesta de Halloween, pero allí no había calabazas ni disfraces (aunque alguno se lo habría puesto). Para los jugadores sencillamente era un miércoles víspera de festivo. «Estaba previsto que vinieran unas 40 personas, pero se fue corriendo la voz y...», recuerda Benjamín de una época en la que aún no había redes sociales. Calcula que pudieron llegar a juntarse 100 personas. Joaquín lo cifra en 200. Lo que nadie discute es que había más invitadas que invitados.

Pasada la medianoche, Benjamín salió a la puerta «a comprobar cómo estaba la cosa» y seguía entrando gente. Pero lo que más llamó la atención fue un coche aparcado frente a su casa: «No sabía si estaban haciendo algo o metiéndose algo». Pero el vehículo le resultaba familiar. Se acercó a investigar y vio cómo se abría la puerta. «Buenas noches, Benjamín», le dijo una voz aflautada. Lopera salió del coche junto a Juande, el director deportivo y el gerente del club, para espanto del futbolista ecuatoguineano: «Me volví blanco». A parttir de ahí, ya todo quedó en un cúmulo de anécdotas.

El Betis perdió el siguiente partido, pero luego enganchó seis victorias seguidas. Esa temporada se clasificó para jugar la UEFA.