Real Sociedad | Sanse

El derbi de Zubieta lo resuelve Zourdine

Thior celebra el gol que ha dado el triunfo al Sanse. /RS
Thior celebra el gol que ha dado el triunfo al Sanse. / RS

El extremo nacido en Senegal marcó el gol de la victoria con un disparo por toda la escuadra

Imanol Lizasoain
IMANOL LIZASOAIN

Que bien le están sentando los derbis a la Real Sociedad. Después de ganar en San Mamés ante el Athletic, este sábado el filial txuri-urdin logró un trabajado triunfo ante el conjunto que dirige Gaizka Garitano. Un solitario tanto de Thior Zourdine en el minuto 79 dejó los tres puntos ayer en Zubieta.

No comenzaron del todo bien las cosas para los pupilos de Imanol Alguacil. El técnico oriotarra dispuso un once con muchas novedades. Veiga formó en el centro del campo junto a Gorostidi y Zubimendi, y Ekaitz Jiménez y Álex Pecharroman fueron los dos laterales por los que se decantó Alguacil. Los cambios no le funcionaron del todo a los realistas y el Athletic se hizo con el control del centro del campo en la primera mitad y dispuso de las mejores ocasiones para abrir el marcador. La presión alta de los vizcaínos dificultó la salida de balón blanquiazul, poniendo por momentos en aprietos a la zaga realista. Larrazabal fue el primero que probó suerte con un disparo cruzado que se marchó desviado en el minuto 7. El Athletic dominaba y la Real no encontraba a su hombres de arriba. Näis, Zourdine y Celorrio fueron fantasmas durante la primera mitad. Apenas entraron en juego y los locales no realizaron ningún disparo a puerta en los primeros cuarenta y cinco minutos.

Mientras tanto, el Athletic acechaba la portería de Zubiaurre con vehemencia. En el minuto 20, los de Garitano lograron meter un pase a la espalda de la defensa txuri-urdin. La jugada no parecía revestir gran peligro, pero Lapeña dejó pasar el esférico esperando la salida del guardameta txuri-urdin, que se encontraba en el área pequeña. El desaguisado lo aprovechó Villalibre para plantarse solo ante el cancerbero realista, pero Zubiaurre despejó el disparo mandándolo a córner. Fueron los mejores minutos de los visitantes, que llegaron a disponer de cuatro saques de esquina consecutivos. El derbi subió de temperatura en el minuto 30 con un balón dividido al que Nolaskoain llegó tarde, derribando a Ekaitz en el salto y formándose una tangana que terminó con amarillas para Villalibre y Lapeña. Así se llegó al descanso, con un Sanse desconocido que apenas hilvanaba tres pases seguidos y un Bilbao Athletic volcado en la portería de Zubiaurre.

El guion del partido cambió por completo en la segunda mitad. La charla de Alguacil debió de surtir efecto y los realistas saltaron al verde del José Luis Orbegozo con otra cara. Veiga, Gorostidi y Zubimendi comenzaron a asociarse con los hombres de arriba. El regate y la velocidad de Näis y Thior comenzaba a dar sus frutos y el Sanse rondaba ya el área de Oleaga.

Pese al dominio local, fue el Bilbao Athletic quien volvió a disponer de la mejor ocasión del partido en el minuto 66. Un nuevo error de Lapeña en la salida de balón dejó solo a Larrazabal ante Zubiaurre, pero el extremo bilbaino cruzó en exceso cuando tenía todo para adelantar a los suyos tras una gran asistencia de Iñigo Vicente.

El partido entró en los últimos quince minutos y era el Sanse el que buscaba el gol con ahínco por ambas bandas. Tanto Ekaitz como Pecharroman fueron un incordio para la zaga visitante durante el segundo acto, circunstancia que aprovecharon los dos extremos realistas para pisar el área visitante con varias acciones de peligro que finalmente no encontraron rematador.

El escudo, lo primero

Pero tanto fue el cántaro a la fuente que al final terminó por romperse. Corría el minuto 79 cuando una jugada por banda derecha la aprovechó Zourdine para internarse en el área y sacarse un zapatazo tremendo que se coló por la escuadra derecha de Oleaga. La grada del José Luis Orbegozo se levantó al unísono para celebrar el tanto del extremo nacido en Senegal y Thior besó el escudo realista durante la celebración.

Los de Garitano tuvieron diez minutos largos para buscar el empate, pero entonces aparecieron las manoplas de Zubiaurre en el 89 para mandar a córner un disparo escorado de Iñigo Muñoz. El derbi murió con esa jugada y los tres puntos se quedaron en Zubieta.

Tras esta victoria, los hombres de Imanol Alguacil son octavos con once puntos y mantienen su condición de invictos en su feudo, donde suman tres victorias y un empate.

 

Fotos

Vídeos