Mohamed-Ali Cho trata de zafarse de Maripán en un partido del Angers ante el Mónaco. / dv

Mercado La Real Sociedad confía en cerrar el fichaje de Mohamed-Ali Cho en unos días

El joven delantero francés tendría uno de los contratos más largos de la plantilla que podría extenderse por cinco o seis temporadas

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZ

Mohamed-Ali Cho (Saint-Denis, 2004) apunta a ser el primer refuerzo de la Real para la temporada 22/23. Como informó ayer este periódico existe acuerdo tanto con su club, el Angers, como con el jugador para que vista la camiseta blanquiazul a partir de julio por una cantidad de 12 millones de euros. Pero hasta que no se haga oficial la operación siempre hay que mantener una cierta cautela, máxime teniendo en cuenta que el internacional sub-21 francés es una de las mayores promesas del fútbol europeo.

Su irrupción en la Ligue1 en la presente campaña ha causado un absoluto asombro porque no es normal que un chaval de 18 años demuestre semejante capacidad para atacar el espacio y habilidad al mismo tiempo para regatear con el balón en los pies. Ha sido su segundo año en el campeonato francés con el Angers pero el anterior tuvo un papel más secundario saliendo casi siempre desde el banquillo como revulsivo.

Su explosión no ha pillado de sorpresa al Angers, cuyo presidente, Abdel Bouhazama, le ha llegado a comparar públicamente con Kylian Mbappe. Ello ha hecho que la lista de pretendientes se acumularan en su puerta, siendo el más potente de todos el Liverpool, con el que se le relacionó el pasado mes de abril.

En Anfield le conocen muy bien porque estuvo cinco años en la academia del Everton entre 2015 y 2020 y no fueron pocas las veces que se enfrentaron a él en categorías inferiores. Ahora, al ver su explosión, se interesaron en su situación, aunque al parecer la cosa no habría ido más allá.

En Inglaterra es un futbolista que tiene mucho cartel porque vivió allí muchos años, comparte la nacionalidad británica con la francesa y fue internacional inglés sub-16. Cuando abandonó el Everton tuvo muchas ofertas para quedarse en el país y de hecho, además del Liverpool, su nombre sonó también para clubes como el Tottenham, West Ham y Southampton. Pero decidió regresar a Francia y fichar por el Angers.

Hace unos meses el diario 'Ouest-France' publicó un reportaje con su familia antes del partido contra el PSG y sus padres relataron por qué eligieron la academia del Everton para su hijo con 11 años cuando tenían ofertas del Liverpool y de los dos equipos de Manchester, tanto del United como del City tras haber estado cuatro años en la cantera del PSG. Su madre, Samia Cho, explicó que «los ingleses son muy rápidos con sus labores de scouting detectando talentos jóvenes pero nosotros vimos que el proyecto deportivo del Everton era más avanzado y que allí era donde más iba a progresar».

También causó sorpresa que en 2020 eligiera un modesto como el Angers para su regreso a Francia pero fue una decisión muy calculada por su entorno, que entendió que era el equipo ideal por la confianza que siempre tiene en los jóvenes. Esta temporada hasta nueve jugadores de su plantilla eran sub-23. Ali Cho no tiene representante, ya que es su madre Samia, abogada de profesión, la que le lleva sus asuntos. Y hace dos años entendieron que en el Angers iba a tener más oportunidades de debutar y tener continuidad en la Ligue1 siendo tan joven, tal y como ha sucedido. Hay que recordar que su estreno en la máxima categoría se produjo en agosto de 2020 en un partido contra el Girondins cuando solo contaba con 16 años, todo un récord de precocidad.

Le gusta la Real

Esa misma claridad de ideas que en su día le llevó a preferir al Everton antes que al Liverpool y los dos equipos de Manchester o a recalar en el Angers en 2020, es la que ahora le hace inclinarse por la Real para dar el siguiente paso en su carrera. Sus padres ya han estado en San Sebastián y conocen tanto el Reale Arena como Zubieta, y la impresión que se han llevado es muy buena. En este momento, y tratándose de un chaval tan joven, priorizan más la parte deportiva que la económica al decantarse entre las ofertas que les han presentado en estos meses. No hay que olvidar que clubes como el Borussia Dortmund, el Eintracht de Frankurt y el Olympique de Marsella también les han enviado sus propuestas.

Algo parecido sucedió con la llegada de Odegaard en 2019 a San Sebastián, otro jugador en el que tenía mucho peso la opinión de sus padres. El Real Madrid, que era su propietario, disponía de importantes ofertas para su cesión y parecía que estaba hecho su pase al Bayer Leverkusen, que esa campaña jugaba la Champions. Pero el noruego dio marcha atrás a última hora y apostó por vestir de txuri-urdin a pesar de que entonces la Real no estaba en Europa. No se arrepintió, firmó un temporadón y seguramente no habrá estado más a gusto en ningún otro sitio en lo que lleva de carrera, ya que después no volvió a ofrecer las mismas prestaciones ni en el Real Madrid ni ahora en el Arsenal.

Otro aspecto que ha jugado un papel importante para convencer a Ali Cho es la buena experiencia que ha tenido la Real en el impulso de las carreras de jóvenes futbolistas franceses. A nadie se le escapa que Griezmann, uno de los estandartes de la selección francesa que ganó el Mundial, se formó en Zubieta, ni que Le Normand se ha convertido en uno de los mejores centrales de la Liga con la camiseta txuri-urdin, algo de lo que son muy conscientes en la familia de esta nueva perla del fútbol galo.

Ese cartel y el prestigio de la Real en la formación con los jóvenes ha influido en que se haya alcanzado un acuerdo para su fichaje, pero ahora falta rematarlo. En el club hay optimismo en que el asunto no se dilate demasiado y que la operación se pueda hacer oficial en unos días. Como es habitual en estos casos, hay que redactar los contratos y firmarlos, momento en el que ya se podrá dar por hecha su contratación.

Apuesta a largo plazo

El caso de que todo termine bien, la de Ali Cho sería una apuesta a largo plazo de uno de esos jugadores a los que solo puedes aspirar captándolos a edad muy temprana. Algo similar a lo que sucedió con Isak en 2019 cuando lo fichó por 7 millones del Borussia Dortmund. Hoy sería imposible acceder a él en el mercado porque su precio sería prohibitivo para un club con las posibilidades económicas de la Real.

Por este motivo, tendrá un contrato de larga duración que podría extenderse por cinco o incluso seis temporadas en la línea de las renovaciones que está afrontando con las promesas de Zubieta. Este periódico ya informaba hace unos días que se pretende estirar el vínculo de jugadores como Turrientes o Urko González de Zárate hasta 2028, la primera vez que se llegaría hasta una fecha tan alejada.

Pero Ali Cho no es solo una apuesta de futuro sino también un valor de presente a pesar de su edad. Es internacional francés sub-21 con compañeros como Camavinga (Real Madrid), Fofana (Leicester), Kalulu (Milán), Gouiri (Niza), Diop o Badiashile, estos dos últimos en el Mónaco y contra los que jugó la Real en la Europa League, pero lo verdaderamente sorprendente es que es el más joven de todos con hasta cuatro años menos que alguno de sus compañeros. También fue el más novel entre los 40 nominados al Golden Boy 2021, premio que distingue a las mayores promesas sub-21 del continente y que ganó el barcelonista Pedri.

En el Angers ha sido indiscutible esta temporada jugando como uno de los delanteros de Gerald Baticle en un sistema de 1-3-5-2 mientras que con Francia sub-21 actúa en la banda derecha en un dibujo de 1-4-3-3. En ambos casos le gusta escorarse hacia la derecha para desde ahí recortar hacia adentro, aunque también tiene buena salida atacando por fuera al defensor.

Aunque es zurdo, presenta una más que decente habilidad con la pierna derecha, lo que le permite combinar en corto con ese pie o incluso disparar con él. Esa dualidad genera confusión en el contrario, que no sabe qué lado darle para defenderle. Eso le posibilita en ocasiones alcanzar la línea de fondo para centrar o buscar situaciones de remate cerca del área cuando le tapan su flanco bueno.