A la izquierda un águila real y un halcón peregrino utilizados en Anoeta esta semana. A la derecha de la imagen el 'Azor Albidus' que falleció en acto de servicio cuando persiguiendo a una gaviota se estampó contra la cristalera de uno de los banquillos. / DV

Real Sociedad

Rapaces para proteger la cubierta de Anoeta

La Real Sociedad recurre a la cetrería para erradicar la presencia de gaviotas en Anoeta

Ainhoa Múgica
AINHOA MÚGICA

Esta semana, al águila disecada que preside el vestuario de Anoeta se le han unido otros nueve ejemplares de rapaces vivos. La Real Sociedad ha recurrido a la empresa Euskal Fauna, especializada en control de faunas, a través de la cetrería para intentar solucionar los problemas que están ocasionando las heces y los picotazos de las gaviotas que acostumbran a posarse sobre la cercha del reformado campo, tal y como publicó hace unas semanas este periódico.

Un total de nueve ejemplares de águilas y halcones han estado esta semana trabajando en el interior del estadio. «La experiencia piloto ha sido muy positiva y eficaz. Al tercer día conseguimos ahuyentar a las gaviotas», señala el cetrero Juan Mari Sánchez, que ha estado esta semana en Anoeta desde el amanecer hasta el anochecer expulsando gaviotas. «La nota negativa del ensayo ha sido el fallecimiento de una rapaz hembra 'Azor Albidus' cuando perseguía a una gaviota y se estampó contra la cristalera de uno de los banquillos», explica este experimentado cetrero que también trabaja en el aeropuerto de Hondarribia desde hace dieciseis años. Entre las rapaces que se han utilizado, según ha declarado este naturalista y colaborador de asociaciones animales, se encuentran un águila real, tres harris, halcones peregrinos, gerifaltes sacres y los 'Azore Albidus' fallecido en acto de servicio.

«Recurrir a la cetrería es la opción más eficaz que podía tomar la Real Sociedad pero debería prolongarse en el tiempo porque las gaviotas son muy astutas y en cuanto no detecten la presencia de rapaces, volverán», señala Juan Arízaga, ornitólogo de Aranzadi. En un primer momento la Real Sociedad optó por colocar hilos de pita en la zona de la cubierta, medidas que a la vista de los resultados han sido infructuosas y se han buscado otras más eficaces.