Real Sociedad

Baño de ilusión txuri-urdin en Anoeta

Baño de ilusión txuri-urdin en Anoeta

Cerca de 4.000 personas se han acercado hasta el remozado estadio donostiarra para saludar a los nuevos jugadores

Eneko Pérez
ENEKO PÉREZ

La jornada matinal que vivió la familia de la Real Sociedad fue una exaltación de orgullo txuri-urdin. Un poco más tarde de las 12.00 horas comenzó un show al más puro estilo americano en el que el club donostiarra presentó a todas sus caras nuevas, una a una -con máquinas de humo incluidas-, con una parafernalia más propia de la NBA.

Alexander Isak fue el primero en aparecer. Saludó a los cerca de 4.000 aficionados que abarrotaron las gradas de la Aitor Zabaleta y acto seguido se dispuso a pronunciar unas palabras de agradecimiento: «Voy a ayudar al equipo a conseguir todos los objetivos que se proponga. ¡Muchas gracias a todos por venir!».

El siguiente en la lista fue uno de los del bloque de canteranos, el gasteiztarra Ander Guevara. «Este es un día muy especial para mí, es un paso más hacia la felicidad. Voy a sudar la camiseta», apuntó el joven mediocentro, quien, curiosamente, celebraba también su cumpleaños. El 'speaker' no perdió la oportunidad de 'liarla' en la grada, y puso a toda la afición a cantar el 'Zorionak zuri, zorionak beti...'.

Modibo Sagnan, al ritmo de una canción francesa de rap, hizo su entrada al terreno de juego con el móvil en la mano y una sonrisa de oreja a oreja. Lo primero que hizo fue un 'selfie' multitudinario con su nueva afición. «Estoy encantado de estar aquí. El campo me parece increíble y tengo unas ganas enormes de empezar a trabajar», aseguró el central galo, que impresionó a más de uno por su presencia física.

Los futbolistas se sacaron fotos con los aficionados / J.M.LÓPEZ

Uno de los más aclamados de la mañana, sin lugar a dudas, fue Álex Remiro, exjugador del Athletic y llamado a ocupar la portería de la escuadra realista durante la próxima década. En este día tan especial para él tuvo apoyo en las gradas de vecinos de su pueblo, Cascante, que no quisieron perderse este momento. «Sé lo que significa la portería de la Real, y estoy muy contento de poder vestir estos colores», manifestó el nuevo guardameta realista.

La grada, de forma espontánea, dedicó a 'Portu' sus primeros cánticos

Aún seguía entrando gente al campo cuando todavía no había saltado al verde el quinto protagonista, Robin Le Normand. Tal cantidad de seguidores motivó que los cuerpos de seguridad decidiesen abrir también las puertas de los córners, porque en la grada Aitor Zabaleta ya no cabía un alma. «Voy a hacer todo por este escudo, es un sueño para mí ser uno más en el primer equipo», admitió este defensa forjado en el filial.

La sonrisa de Odegaard

Aihen Muñoz, el bravo lateral de la localidad navarra de Etxauri, realizó su entrada acompañado por un tema del grupo musical Liher. Hizo su debut con la primera plantilla en en el Santiago Bernabéu, en un partido que pasó a la historia porque supuso la cuarta victoria de la Real en su historia en territorio merengue. «Este año apuesto por que volvemos a ganar allí con otro 0-2», avanzó el canterano, desatando el delirio entre la hinchada realista.

Una de las ovaciones más fuertes de la mañana fue para Cristian Portugués 'Portu', el atacante murciano que ha llegado desde Girona. «Pooooortu, Pooooortu, Poooortu...», fue el cántico que surgió entre los hinchas de forma espontánea, vaticinando una bonita historia de amor entre el jugador y la parroquia realista. «Soy ese clásico jugador que da muchos problemas a las defensas rivales. Estoy muy contento de estar en esta ciudad y en este club», afirmó el de Beniel. Tras sus palabras, el maestro de ceremonias pidió a los seguidores que le mostrasen cómo se celebran los goles últimamente por aquí: de espaldas y a salto limpio. Y la grada obedeció, claro.

Ander Barrenetxea, concentrado con la selección sub19, fue el gran ausente de la fiesta

Como colofón, el último en llegar. Martin Odegaard, talentoso mediapunta noruego cedido por el Real Madrid, desató una ola enorme de aplausos en el coliseo amaratarra. Había ganas de verle de txuri-urdin. «Es increíble ver a tanta gente aquí para darnos la bienvenida. Estoy convencido de que he acertado al venir, porque este es un gran club», aseguró con un hilo de voz el ex del Vitesse, que lucía, al igual que sus nuevos compañeros, una gran sonrisa.

El gran ausente de la fiesta fue Ander Barrenetxea. La joven perla donostiarra, tal y como adelantó este periódico, no pudo acudir porque está concentrado con la selección sub19 en Las Rozas preparando el Europeo de su categoría. «Me da mucha pena no haber estado ahí con vosotros», apuntó en un vídeo que fue reproducido en los videomarcadores.

El acto concluyó con los jugadores chutando balones a las gradas y regalando bufandas blanquiazules a los seguidores más afortunados. Además, todos ellos hicieron una ronda de 'selfies' con los aficionados para inmortalizar una jornada insólita.

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