Real Sociedad

El purasangre que domará a los potrillos

Inicios. Xabi Alonso salta de forma espectacular entre Aldo Duscher y Fran durante un encuentro en Anoeta ante el Deportivo de La Coruña./Fraile
Inicios. Xabi Alonso salta de forma espectacular entre Aldo Duscher y Fran durante un encuentro en Anoeta ante el Deportivo de La Coruña. / Fraile

Como futbolista jugó 818 partidos oficiales en cinco clubes distintos donde ganó todo tipo de trofeos y galardones La carrera de Alonso no tiene parangón en jugadores de Zubieta

Raúl Melero
RAÚL MELEROSAN SEBASTIÁN.

El purasangre que conocemos hoy en día es el fruto de miles y miles de cruces que han ido mejorando la raza hasta hacer del caballo de carreras un atleta de primer nivel. El pedigrí a la hora de adquirirlo juega un papel importantísimo y en lo que se refiere a Xabi Alonso, el tolosarra no puede haber tenido mejor recorrido antes de emprender su primer banquillo de forma profesional.

El exjugador de la Real ha mamado en su dilatadísima y fructífera carrera de los conocimientos de John Toshack, Raynald Denoueix, Rafa Benítez, José Mourinho, Carlo Ancelotti o Pep Guardiola entre otros. No son quizá la santísima trinidad en el mundo de los entrenadores porque sería complicado establecer un ranking, pero lo que está fuera de toda duda es el nivel y la trayectoria de los que fueron técnicos del mediocentro tolosarra.

18
títulos en sus 19 temporadas como jugador profesional levantó vistiendo las camisetas del Liverpool, Real Madrid, Bayern de Múnich y selección española.
18
Clubes
Real Sociedad
Debutó en 1999 en Copa y estuvo cuatro años. El penúltimo, a punto de ganar la Liga.
Eibar
14 partidos en la 00/01.
Liverpool
Cinco campañas con una Champions bajo el brazo.
Real Madrid
Logró 6 de sus 18 títulos en el Bernabéu.
Bayern Múnich
Dominó la Bundesliga aunque se le atragantó la Champions.
18
Palmarés
Con la selección
Dos Eurocopas (2008 y 2012) y un Mundial (2010). Debutó en 2003 y completó 114 internacionalidades.
Champions League
Dos.
Ligas
Cuatro (Alemania -3-, y España)
Supercopa de Europa
Dos.
Supercopas
Tres (España, Inglaterra y Alemania).
Copas
Cuatro (España -2-, Inglaterra y Alemania.
Otros
Charity Shield, con el Liverpool.

La entidad blanquiazul le concede la oportunidad de sumergirse en el mundo de los técnicos. Hasta ahora su experiencia ha sido el equipo infantil A del Real Madrid -niños de entre 12 y 14 años-, por lo que ahora el paso adelante es serio. Nadie mejor que él sabe la importancia que tiene el Sanse en la estructura de la Real Sociedad. Lo que significa para el jugador estar en el extremo del trampolín. El salto es el más complicado, el del fútbol profesional.

Llegó a Zubieta desde el Antiguoko y no tardó en debutar con el primer equipo, a los 18 años, en un partido de Copa del Rey ante el Logroñés en Anoeta (0-1). Fue un 1 de diciembre de 1999 y jugó de titular 76 minutos, hasta que le sustituyó Juan Gómez. Con el 32 a la espalda la grada aplaudió a un crío -el hijo de Periko para muchos en ese momento- que lo primero que hizo fue dar un pase de 50 metros milimétrico a la banda derecha. Xabi se incrustó por delante de Loren y Pikabea para crear juego. Arriba estaban Sa Pinto, Mutiu, Bonilla, Iñigo Idiakez, Joseba Llorente... Ese pase de lado a lado llevó implícito un 'oh' de asombro desde la grada. Alonso se llevó la primera de muchas ovaciones que le tributaron al jugador formado en el Antiguoko en sus cuatro temporadas como txuri-urdin.

Tras los catorce partidos que disputó en la temporada 00/01 en el Eibar, esa misma campaña John Toshack, sustituto de Javier Clemente en el banquillo de Anoeta, descolgó el teléfono para recuperar al mediocentro tolosarra. Ese curso y el siguiente, Alonso vivió en sus propias carnes la dureza de la Primera División ya que la Real eludió el descenso por los pelos. 18 partidos en mitad de una temporada y 29 la siguiente fueron el preludio de la temporada que recordó a la Real campeona. A punto estuvo Xabi de emular a su aita y solo la desgracia privó a aquel equipo de ganar la Liga. Fue segundo tras el Real Madrid, a quien batió en Anoeta en un inolvidable partido por 4-2 donde marcó Alonso un golazo. Una pena porque la Real hizo el mejor fútbol del campeonato, estuvo la primera vuelta sin perder y el once de medio campo hacia delante se recitaba de memoria: Alonso, Aranburu, Karpin, De Pedro, Nihat y Kovacevic.

En el Atatürk empezó todo

Todo eso provocó que en la temporada 03/04, el centrocampista formado en Zubieta debutara en la Liga de Campeones. Fue premonitorio que marcara su primer gol en la Champions en el Atatürk Stadium de Estambul donde un año después levantó la 'orejona' vistiendo la camiseta del Liverpool.

Sí, Alonso dijo adiós a la Real en 2004 y su destino fue Anfield Road, donde todavía es considerado un absoluto ídolo por la afición de los 'reds'. Rafa Benítez lo quiso y se lo llevó tras abonar cerca de 18 millones de euros a la Real. Alonso estuvo durante cinco campañas en la ribera del Mersey donde se convirtió en héroe tras la consecución de la Champions. El Liverpool perdía contra el Milan por 3-0 al descanso y el 'You'll never walk alone' llevó en volandas al equipo británico que empató, con gol de Alonso, y se llevó el título a penaltis. Además ganó una Supercopa de Europa, una FA Cup y una Charity Shield.

El tolosarra subió un peldaño, ya que en la temporada 09/10 fichó por el Real Madrid, club con el que consiguió un tercio de sus trofeos. Comenzó con Manuel Pellegrini, le sucedió el controvertido José Mourinho y en su última etapa como jugador blanco, estuvo bajo las órdenes de Carlo Ancelotti. Alonso ganó una Liga, dos Copas una Supercopa de España otra de Europa y la Champions League en 2014 antes de probar suerte en el Bayern de Múnich.

1. Anfield. Tras su fichaje por el Liverpool en 2004, Alonso posa en el túnel de vestuarios, justo antes de acceder al campo de Anfield Road. 2. Sus últimos colores. El tolosarra, el día de su presentación con el Bayern de Múnich en 2014, acompañado por Matthias Sammer. 3. De blanco. Alonso gana un salto de cabeza a Javi Martínez durante un duelo de Champions entre el Real Madrid y el Bayern en 2012.

Precisamente la espina que le quedó clavada al exjugador realista fue en la competición más importante del viejo continente. No pudo levantar la Champions con el club bávaro, aunque estuvo muy cerca de hacerlo ya que llegó a las últimas rondas. En Múnich compartió equipo con Neuer, Ribéry, Robben, Müller o Lewandowski. Pero sobre todo la mayor influencia en su fútbol, la obtuvo de Pep Guardiola. Primero con el '3' a la espalda y luego con su clásico '14', Xabi Alonso dio sus últimas lecciones de fútbol en el Allianz Arena, donde levantó tres Bundesligas, una Copa y una Supercopa alemana.

Los rumores sobre una vuelta a la Real, después de veinte temporadas como profesional, siempre estuvieron ahí, pero finalmente decidió colgar las botas. Lo hizo a su manera, mediante un mensaje en redes sociales: «Lived it. Loved it. Farewell beautiful game» (Lo viví. Lo amé. Adiós maravilloso juego ).

Héroe con la selección

704 partidos con clubes y 114 encuentros con la selección, para 818 choques en total con 18 títulos. Si en sus clubes Alonso fue un ejemplo, en la selección coincidió con una camada de jugadores inigualable. Deberán pasar muchas generaciones para encontrar un centro del campo de la calidad del que formaban Busquets, Alonso, Xavi e Iniesta. Con Casillas, Piqué y Ramos por detrás y los mejores años de Fernando Torres y David Villa, el exrealista pudo levantar dos Eurocopas (Austria-Suiza 2008 y Polonia-Ucrania 2012) y un Mundial en Sudáfrica en el año 2010.

«He vivido muchas cosas. En la Real Sociedad, Liverpool, Real Madrid y el Bayern de Múnich. Son cuatro grandes clubes. Y además también he jugado en la selección española. Nunca pensé que podría tener una carrera tan grande como la que he tenido», dijo el día de su retirada. 18 títulos después y, preguntado por el que más recuerda, el tolosarra hace siempre la misma reflexión. «No fue un título, pero de lo que siempre me acordaré fue de la Liga que perdí con la Real».

Ahora vuelve al verde de Zubieta para encargarse del último paso de los chicos que se quieren hacer hombres en el club txuri-urdin. Un purasangre domando y cuidando a los potrillos.