Iñigo Martínez tras ser expulsado en el derbi celebrado en Anoeta en 2018. / J.M. LÓPEZ

Exrealista

La profecía de Iñigo Martínez

Al cumplirse cinco años de la marcha del central al Athletic, el equipo rojiblanco no ha jugado en Europa, la Real Sociedad lo hace por tercera vez consecutiva y ha ganado un título

Raúl Melero
RAÚL MELERO San Sebastián

29 de enero de 2018. Las placas tectónicas de Zubieta se mueven como si por allí pasara el tren transiberiano de Moscú a Vladivostok. El Athletic de Bilbao ficha en el mercado de invierno, apenas un par de días antes del cierre, a Iñigo Martínez abonando su cláusula de 32 millones de euros, le pone una de 80 y firma para cinco temporadas. El entorno del central internacional es claro cuando el teléfono se levanta para el cambio de impresiones con la Real. «La oferta es irrechazable y la decisión está tomada», fue la respuesta. El 31 de enero Iñigo era historia en la Real.

239 partidos después de su debut con el primer equipo txuri-urdin, el central firmaba un trasvase ya conocido a orillas de La Concha. Eso sí, hay salidas y salidas. La de Iñigo, por cómo se forjó, se puso a la altura de la de Joseba Etxeberria.

Iñigo debutó con el Athletic el 4 de febrero de 2018 en Girona (2-0). Dos meses y medio después le tocó pisar por primera vez Anoeta con otros colores que no fueran los de la Real. Perdió por 3-1. Está complicado que llegue al choque del sábado debido a una fascitis plantar. También cabe la duda de que si el ondarruarra llega será la última vez que lo haga de rojiblanco. Iñigo firmó con el Athletic por cinco temporadas, con lo que su contrato expira el 30 de junio. Quizá el año que viene vista otros colores, o los mismos con una suculenta renovación bajo el brazo. Suculenta por cuanto si gana en torno a los cinco millones de euros brutos, prolongar su contrato signifirá hacerlo por una cantidad parecida, si no superior.

La frase de Iñigo Martínez

El Athletic fichó a Iñigo Martínez porque se trata de un excelente jugador –ya fue internacional absoluto siendo futbolista de la Real – y porque era una necesidad tras la venta de Laporte al Manchester City a cambio de 65 millones. Iñigo sabía los efectos colaterales de su fichaje. Es siempre o casi siempre de los mejores del conjunto bilbaíno. Su clase y calidad están fuera de duda.

Su presentación como jugador del Athletic de Bilbao tuvo lugar en San Mamés, flanqueado por el entonces presidente Josu Urrutia y arropado por gran parte de la directiva rojiblanca. Ese día, Iñigo dejó una frase que es la elegida por los seguidores de la Real para recordar al de Ondarroa que no acertó con su decisión de atravesar la A-8 y cambiar Zubieta por Lezama. «Aquí no vale quedar en mitad de la tabla», espetó el central zurdo. La profecía de Iñigo quedó sin efecto en el momento justo que las palabras emanaron de su boca el día de su presentación. Hay que decir que el vizcaíno no se tiró a la piscina sin agua. El Athletic se había clasificado para Europa en las últimas cuatro temporadas anteriores a su fichaje de forma consecutiva. Séptimos, quintos, séptimos y cuartos en la temporada 2013/14. Tenían sentido las palabras de Iñigo.

Sus datos en el Athletic Club de Bilbao

  • Debut El 4 de febrero de 2018 en Girona (2-0), una semana después de que Ibaigane abonase los 32 millones de su cláusula de rescisión a la Real.

  • Ha jugado 169 partidos, 146 rn Liga y 23 en Copa. Ninguno en Europa.

  • Clasificación en las cinco últimas temporadas, el Athletic ha sido séptimos, quintos, séptimos y cuartos.

Sin embargo, el destino atrae a veces a lo imprevisible, lo desconocido. Y la desdicha –si se puede llamar así– de Iñigo Martínez es que desde que dijo esas palabras, el Athletic Club solo ha quedado en mitad de la tabla. No se ha clasificado en ninguna temporada para jugar competición continental firmando las siguientes clasificaciones desde que estampó su firma por el equipo bilbaíno: decimosexto, octavo, undécimo, décimo y octavo. Realidad muy distinta a la de la Real Sociedad, con tres clasificaciones europeas consecutivas, siendo líder de la Liga en algunas jornadas y con un título de Copa debajo del brazo.