Pretemporada

Otro ensayo para alimentar la ilusión

Galopada de Sangalli en la primera parte del partido. / Arizmendi
Galopada de Sangalli en la primera parte del partido. / Arizmendi

La Real Sociedad supera con autoridad a Osasuna con goles de Oyarzabal y Portu en un partido en el que es muy superior

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZ

Dos partidos de pretemporada ha jugado la Real Sociedad ante dos equipos de LaLiga y los dos los ha solventado con mucha autoridad. Primero fue contra el Alavés y este viernes ante Osasuna, quien también vio impotente como el cuadro txuri-urdin le pasaba por encima. Ya sabemos que estos resultados no valen para nada, pero mostrar semejante superioridad sin el concurso en el once de futbolistas como Illarramendi, Llorente, Zubeldia, Odegaard, Isak, Zaldua o Willian José, por citar algunos nombres, es como para sentirse esperanzados ante el inicio de Liga.

El cuadro de Imanol volvió a comportarse como un equipo con personalidad. Que quiere llevar la iniciativa y no le gusta ser dominado. Ahora, a diferencia de la pasada temporada, maneja más recursos, tanto colectivos como individuales, que le convierten en un conjunto más completo e imprevisible. Este viernes empleó el tercer dibujo distinto del verano, ganó con facilidad, generó ocasiones claras y lo hizo sin el concurso de sus dos 'nueves', Willian José y Alexander Isak, y el mejor pasador en el tercio final del campo, Odegaard.

Con empate en el marcador se esforzó por encontrar espacios en la férrea defensa navarra. Juntó cantidad y calidad por dentro hasta que esa combinación explotó en la reanudación con una jugada de tiralíneas entre Merino, Portu, Januzaj y Oyarzabal para abrir la lata. Después, en ventaja, mutó para convertirse en un equipo contragolpeador. Lo que muchas veces le faltaba para sentenciar los partidos. Un envío largo de Zubeldia a Oyarzabal por la izquierda fue suficiente para que Portu sentenciara el duelo. Una Real Sociedad de dos velocidades. Una con más pausa para mover al contrario y otra más directa para rematarle cuando fue hacia arriba en busca del empate.

Las claves

Juego combinativo:
La Real jugó cantidad y calidad por dentro y tuvo paciencia para abrir la lata con un jugadón colectivo
Pegada:
Oyarzabal y Portu aunaron inteligencia, verticalidad y definición para solventar el partido en dos jugadas
Alternativas:
El equipo que tiró de pausa y combinación para hacer el 1-0 se convirtió en otro que buscó la contra después

Poderío por dentro

El conjunto realista llevó la iniciativa desde el principio ante un Osasuna que apostó más por un repliegue desde el que tratase de sorprender a la contra. Al igual que en los veinte minutos finales del amistoso ante el Alavés, Imanol volvió a emplear un dibujo de 1-4-4-2 en rombo, en esta ocasión con Guevara de cuatro, Merino y Sangalli como interiores a pierna cambiada y Januzaj de mediapunta, con Portu y Oyarzabal de delanteros. Curiosamente ambos jugaron juntos arriba también en esos minutos ante el cuadro babazorro.

Como el conjunto rojillo se empleó en un 1-4-4-2, Guevara se situó entre los centrales en zona de iniciación para dar amplitud al juego, con lo que los centrocampistas fueron bajando un escalón para hacer superioridad en creación: Merino al pivote y Januzaj de la mediapunta al pasillo interior. Desde ahí habilitó el belga a la carrera de Sangalli, cuyo centro fue cazado por Le Normand y Portu y repelido por Herrera y un defensa rival. El '11' txuri-urdin había puesto en apuros al meta rojillo en un centro-chut que tuvo que prolongar con problemas por encima del larguero.

La Real Sociedad trataba de juntar por dentro para dividir por fuera a los carriles, Gorosabel y Aihen, o para las caídas de los delanteros. Si los envíos a éstos eran diagonales era sinónimo de peligro. Uno de esos balones de Merino a la carrera de Oyarzabal sirvió para que este lanzara a Portu por dentro. Su centro no pudo ser concretado en inmejorable posición por Sangalli, ya que Herrera respondió con la parada de la tarde. Al contrario, si los envíos de los centrales eran demasiado verticales, la ventaja siempre era del guardameta contrario. Eso provocó que el juego ofensivo sufriera intermitencias por ese deseo de buscar en largo enseguida los desmarques de Portu.

En esa primera parte Oyarzabal, con un duro remate desde la frontal del área que se marchó lamiendo el larguero, y un despeje de Estupiñán que casi sorprende a Herrera, a punto estuvieron de mover el marcador. Por contra, la mejor ocasión navarra vino tras una jugada de Brandon, que se marchó de Le Normand y sirvió a placer para Roberto Torres. Aihen repelió el remate cuando había tomado dirección a portería. Antes del descanso, Sagnan, que ofreció una buena imagen, tuvo que retirarse por lesión y su puesto lo ocupó Zubeldia.

Dos zarpazos de Oyarzabal

En la segunda parte el dominio realista se reflejó en el marcador. Oyarzabal definió como lo hacen los jugadores de su nivel un mano a mano ante Herrera generado por la calidad de Merino en el pase, la habilidad de Portu en el desmarque y la sutileza de Januzaj para asistir. El eibarrés pudo hacer después el segundo después de un centro de Gorosabel que fue repelido por Vidal. No pasó nada porque en el minuto 70 Moyá tuvo sangre fría ante Brasanac para habilitar a Zubeldia, este lanzó a Oyarzabal por la izquierda y Portu no desaprovechó para empujar ante Herrera. Una Real Sociedad que mató a la contra y que vivió cómoda el final del partido con dos goles de renta.

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