¿pondrías a moyá en huesca?

Garitano pidió, y no por capricho, un central con centímetros incluso antes de la lesión de Diego Llorente

Jon Trueba
JON TRUEBA

Ooohhh! de admiración por el gran estadio de fútbol en el que se ha convertido Anoeta. Asombro por la transformación y el campazo que ahora tiene la Real. Fascinación por el color y el calor que dan las gradas, en especial la Aitor Zabaleta, y disgusto por los dos errores defensivos que condenaron a la Real y evitaron que la fiesta fuera completa. Así que cuando enciendo la radio camino de la redacción hablan de los fallos de Rulli. Llego al periódico y el guarda de seguridad me habla de Rulli. Leo los titulares de internet... y Rulli. Y ayer, veinticuatro horas después, antes de sentarme a teclear, una compañera me pregunta: ¿En Huesca le pondrías a Moyá bajo palos?

Le volví a contar lo que le pasó a Denoueix en su segunda temporada como entrenador de la Real, en la 2003/2004. El guardameta titular, Sander Westerveld, no estaba fino. La Real debía jugar ese fin de semana en Pamplona y los periodistas le preguntaron al técnico si iba a cambiar de portero. Denoueix zanjó el tema. «Si decido cambiar a Westerveld por Alberto frente a Osasuna y a Alberto le meten tres goles, el lunes tendríamos que ir a buscar a otro portero», respondió. No sé lo que pensará Asier Garitano en estos momentos (ni Llopis, el preparador de porteros, que ha depositado toda su confianza en Rulli), pero 'that is the question'.

Para uno de los futbolistas más grandes de la Real txapeldun «a Rulli le falta fuerza en las piernas»

En lo que todos coinciden es en que la Real mereció más. Porque con el 1-0 tuvo dos ocasiones que no se pueden fallar (sobre todo la de Juanmi), pero insisto: llueve sobre mojado cuando se trata de defender las jugadas a balón parado y antes de las cantadas de Rulli el equipo azulgrana ya había avisado en el primer tiempo con Piqué.

Con todo, creo en la Real del primer tiempo ante el Barcelona. Porque Garitano hizo un planteamiento para mí casi perfecto. Y puestos a hablar de nombres propios hablaré de Igor Zubeldia, de Aritz Elustondo y de Rubén Pardo, a quien espero que el entrenador realista recupere para la causa. Y a Sandro.

Le quiero recordar a Rubén Pardo que si fue el 'patito feo' para David Moyes y para Eusebio, Imanol Agirretxe también lo fue para varios entrenadores de la Real. Así, el que fuera técnico del Sanse en aquella época, prefirió a Díaz de Cerio; Lillo trajo a Abreu para el puesto de ariete y Martín Lasarte, a Carlos Bueno. De hecho, cuando llegó Montanier, que al final fue su valedor, pidió inicialmente un 'nueve' temiendo que la recuperación de Joseba Llorente fuera para largo. Diré más. En aquel mercado de invierno su cesión al Valladolid estaba apalabrada, pero la lesión de Llorente hizo dar marcha atrás a la Real.

Pero en el segundo año de Montanier la decoración cambió. Montanier le dio galones y Agirretxe se reivindicó con 14 goles en Liga -Vela marcó otros catorce y Griezmann diez-, la Real se metió en Champions y completó su mejor temporada en años. Y las dos siguientes Imanol siguió haciendo goles como churros hasta la entrada cruel de Keylor que le ha llevado a la retirada.

Decía Bob Marley que «nunca sabes lo fuerte que eres hasta que ser fuerte es la única opción que te queda» y Agirretxe nos ha dado una lección tras otra (es una persona diez). Por eso nada me gustaría más, ahora que le han cortado su carrera de futbolista, verle triunfar algun día en un banquillo (tiene el título de entrenador).

P.D. Uno de los más grandes futbolistas de la Real me insistía ayer en que «a Rulli le falta fuerza en las piernas». Stop. Sabe de lo que habla. Stop. Asier Garitano estuvo el domingo viendo al Sanse y seguía disgustado. Stop. Que el Barça hiciera gol en dos córners le hizo mucho daño. Stop. Insisto. Garitano pidió un central con centímetros incluso antes de que se lesionara Diego Llorente y no ha llegado. ¿Por qué? Stop. No lo pidió por capricho. Stop. Espero que no tengamos que lamentarlo por más tiempo... Stop.