QUÉ POCO DURA LA ALEGRÍA...

La Real plantó cara al Barcelona, pero se volvió de vacío a pesar de haber igualado el gol de Lenglet en un córner |

Oyarzabal y Llorente felicitan a Juanmi por el gran gol que marcó. Era el empate a uno. / ALTERPHOTOS
Oyarzabal y Llorente felicitan a Juanmi por el gran gol que marcó. Era el empate a uno. / ALTERPHOTOS
Pedro Soroeta
PEDRO SOROETA

Ya saben el dicho que afirma que qué poco dura la alegría en la casa del pobre. Y ya vieron. Marcó Juanmi un golazo y casi cuando lo terminábamos de celebrar el Barça ya se había puesto por delante otra vez en el marcador. Ahí, seguramente, estuvo la clave del partido, porque la Real estaba plantando cara al Barcelona.

Estuvo cerca la posibilidad de empatar, porque los de Imanol estuvieron siempre muy metidos. Seguramente las cosas hubieran cambiado de haber marcado la Real en la mejor oportunidad de la primera parte, aquella doble que ni Juanmi ni Willian acertaron a rematar a gol. En estos campos y ante estos equipos, las ocasiones hay que aprovecharlas, porque no abundan. La Real se pudo adelantar en esa primera parte en la que Messi y compañía ni siquiera asustaron. Por lo menos vimos a una Real con personalidad, dispuesta a hacer su partido, algo que consiguió durante muchos minutos. Pero... Siempre hay un pero y esta vez llegó, como tantas veces, en los últimos minutos de la primera parte. Y es que, de nuevo, los blanquiazules encajaron un gol a balón parado. Esta vez fue en un saque de esquina que Lenglet cabeceó al no llegar Merino al balón. Una error, un gol. Y esto se repite durante toda la temporada. De hecho, de los cuatro goles que el Barcelona le ha marcado a la Real esta temporada, tres han llegado a balón parado, los dos de Anoeta, y el primero de ayer.

Esta vez, además, el tanto llegó cuando la Real estaba completando una primera parte muy seria, en la que en ningún caso mereció ir perdiendo. De hecho, el primer balón que tuvo que parar Rulli fue en el minuto 37, a un tiro suave y centrado de Messi, a las manos del portero argentino de la Real. Para entonces ya había podido marcar la Real, pero...

LO MEJOREl equipo estuvo vivo hasta el final, aunque no le dio para inquietar mucho a Ter Stegen LO PEORLas lesiones siguen mermando a los de Imanol; ayer cayeron Zubeldia y LlorenteEL DATODe los cuatro goles que le ha hecho el Barça esta temporada a la Real tres han sido a balón paradoLA CLAVE DEL PARTIDOCasi no se pudo saborear el gol de Juanmi porque enseguida llegó el de Jordi Alba

Pero los blanquiazules se volvieron de vacío de un campo complicado en el que esta vez dar una buena imagen no sirvió para sumar. Porque a pesar del golazo de Juanmi, en un muy buen pase de Merino, en la acción siguiente la Real ya perdía. Una pena que nadie protestara la posición de Dembelé, porque es evidente que está en fuera de juego, en la trayectoria del balón y además interviene en la jugada al quitarse para que pase el balón. Por lo menos era una jugada en la que el árbitro debía haber ido a ver la acción por la televisión, pero no fue así. Si hubiera sido en la otra portería...

Lo malo, además de la derrota, que en este caso era previsible, es que Imanol, en una semana en la que esperan dos partidos en cuatro días, va a perder, si no me equivoco, a otros dos jugadores importantes como son Llorente y Zubeldia. Las lesiones siguen castigando al equipo como lo han hecho durante toda la temporada y de aquí al final no va a ser distinto.

Ahora vienen dos partidos seguidos en Anoeta, que es en donde el equipo tiene una deuda enorme con su afición. Aunque lo de Europa ya sea más ficticio que real, la Real está obligado a jugar ante su público como si le fuera la vida en ello ante dos rivales que vienen con mucho en juego, uno por abajo, el Villarreal, y otro por arriba, el Getafe. La afición se merece alegrías en forma de victorias.