Ander Barrenetxea conduce el balón en Zubieta ante la presencia, entre otros, de Aritz, Navarro, Gorosabel, Pacheco y Zubeldia, todos con pasado en el Sanse. / J. M. LÓPEZ

Real Sociedad El 60% de la plantilla procede del Sanse

Los ascensos confirmados de Beñat Turrientes y Robert Navarro al primer equipo esta temporada elevan hasta la quincena el número de futbolistas que han dado el salto desde el filial

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZ

Los ascensos oficiales al primer equipo de Turrientes y Navarro, que lucirán los dorsales 22 y 17, completan las 25 fichas federativas que permite LaLiga y elevan hasta quince los futbolistas que han dado el salto desde el Sanse. Una cantidad que supone que el 60% de la plantilla haya pasado por el filial, el porcentaje al que más de una vez se ha referido Olabe como el idóneo para un club con las posibilidades y la filosofía de la Real.

Las líneas maestras de este verano en la política deportiva han ido en una doble dirección: rejuvenecimiento del plantel, con casi un año y medio menos de edad hasta dejarla en los 25 años, y apuesta por jugadores que la pasada campaña actuaron en Segunda con el Sanse. Así, se ha hecho un hueco a Sola, Turrientes y Navarro como miembros de pleno derecho del equipo mientras que Pacheco, que tenía dorsal del filial y jugó dos partidos en Segunda ante Sporting y Valladolid, ha heredado el '20' que dejó libre Monreal con su retirada y parte con más opciones de tener continuidad después de un año bajo la disciplina de Imanol.

Los fichajes realizados indican el propósito de seguir contando con un conjunto de futuro que tenga ganas de triunfar y un potencial elevado de revalorización, que es lo da estabilidad a un club de fútbol en una época de incertidumbre económica como la actual. Sobre todo si no tienes el músculo financiero de otros para pelear en el mercado por jugadores en su edad ideal de rendimiento, que lógicamente son bastante más caros. Así han llegado Cho (18), Brais (25) y Kubo (21), que promedian entre los tres 21,3 años. Futbolistas jóvenes, talentosos y con un futuro prometedor gracias al enorme margen de progresión del que disponen.

Hacer hueco a los jóvenes

Pero la Real necesitaba hacer hueco a los chavales del Sanse y para ello ha forzado varias salidas. En el lateral derecho, Zaldua ha fichado por el Cádiz y en su lugar ha entrado Sola, mientras que en la línea defensiva Pacheco compensará el adiós de Monreal. En el centro del campo Turrientes ocupa la plaza vacante que deja la marcha de Guridi al Alavés, mientras que Navarro ha convencido a Imanol en los amistosos de verano para ser una alternativa en un ataque que necesita de múltiples variantes con Oyarzabal de baja y Carlos Fernández y Barrenetxea volviendo de lesión.

Además, también cuenta con dorsal del primer equipo Andoni Zubiaurre al recuperar la Real la política de otras temporadas de contar con tres guardametas. El de Ordizia viene de cuajar una buena segunda vuelta con el Sanse. La salida de Ryan la prevé cubrir con el fichaje de otro portero, por eso mantenemos el porcentaje de canteranos en el 60%.

Así las cosas, ahora mismo hay quince jugadores con pasado en el filial. Además de Zubiaurre, en defensa están Gorosabel, Sola, Aritz, Zubeldia, Le Normand, Pacheco y Aihen; en el centro del campo Zubimendi, Guevara, Illarramendi, Turrientes y Navarro; y en ataque Oyarzabal y Barrenetxea. Ello sin contar con otros tres chavales de casa que están en la dinámica del primer equipo aunque vayan a tener dorsal del Sanse, casos de Urko, Olasagasti y Karrikaburu.

La Real iguala los mismos canteranos que tuvo en la 17/18 y 20/21 y se queda a dos de los 17 que presentó en la 16/17 con Eusebio

La Real iguala el número máximo de jugadores procedentes del filial en las últimas seis temporadas con la 20/21 y la 17/18 de Eusebio. La diferencia es que la edad media de la plantilla de ahora es de 25 años mientras que aquella tenía 26. Entonces los futbolistas que habían jugado en el Sanse eran Toño, Carlos Martínez, Odriozola, Aritz, Iñigo, Kevin, Zubeldia, Illarramendi, Pardo, Zurutuza, Guridi, Prieto, Oyarzabal, Bautista y Agirretxe.

Sin embargo, varios de ellos tuvieron una participación escasa, bien por lesiones o por motivos técnicos. Guridi y Carlos Martínez apenas jugaron y Toño, Pardo, Bautista y Agirretxe no superaron los tres partidos de titular. A veces la cuestión no reside en tener muchos canteranos sino en su utilización. Ése es el verdadero reto que tienen los jóvenes que han dado el salto, ganarse la confianza de Imanol.

El segundo plantel más joven

El actual plantel txuri-urdin es el segundo más joven desde el ascenso en 2010. Solo le supera el que arrancó la campaña 19/20, el primer gran proyecto de Olabe como director de fútbol y con la misma receta de ahora: juventud, talento y cantera. Entonces llegaron Remiro de 24 años para la portería, Sagnan (20) en la defensa y Odegaard (20) e Isak (19) en el ataque, además de subir a Le Normand, Aihen, Guevara y Barrenetxea. Como ahora, la Real rejuveneció el equipo, pasando de los 26,4 de media de la 15/16 a dos años menos en 2019, con un 58% de canteranos con las salidas aquel verano de Navas, Héctor Moreno, Juanmi y Rulli.

En aquel momento la apuesta parecía arriesgada porque había que sustituir a la generación de los Prieto, Carlos Martínez, Mikel González, Agirretxe, Markel y compañía, y cubrir las salidas de Yuri, Iñigo y Odriozola, que aún estaban recientes.

Con la perspectiva del tiempo, estas tres últimas temporadas han resultado muy positivas, con otras tantas clasificaciones para competición europea y la conquista de la Copa en la campaña 19/20. Todo ello manteniendo las señas de identidad y habiendo multiplicado el valor de la plantilla.

Hace cuatro años afrontó el relevo de la generación que jugó Champions y ya ha recuperado el peso que la cantera tenía entonces

Una renovación similar es la que pretende ahora Olabe. El director de fútbol confesó en una de sus comparecencias periódicas ante la prensa que los proyectos duran tres años y ha entendido que era el momento de refrescar la plantilla. De esta manera, además de la retirada de Monreal, ha traspasado a Zaldua, Guridi y Portu y no ha renovado a Januzaj. Tampoco ha pujado por Rafinha, cedido la segunda vuelta del curso pasado, mientras que en el caso de Sorloth era Tedesco el que le quería tener a sus órdenes, aunque el domingo saltó al campo en el minuto 85. Ryan se ha ido porque quería jugar más.

Pensar en Cho, Brais y Kubo como único refuerzos de esta temporada sería un error, ya que Sola, Pacheco, Turrientes, Navarro o Karrikaburu tienen un potencial enorme, Carlos Fernández se salió en el Granada la temporada anterior a recalar en San Sebastián y el propio Barrenetxea es un delantero de 20 años que quiere dar un salto de calidad.