Un perro de presa

Jorge Sainz
JORGE SAINZ

El fichaje de Portu ha levantado ilusión en la afición de la Real. Pocos dudan de que se trata de un buen jugador, que ha hecho notables temporadas en Primera con el Girona, se ha comprado a un precio razonable y garantiza tanto peligro arriba como ayudas en defensa, algo que se echaba en falta en Juanmi o el propio Januzaj. Alex Remiro es una incógnita tras un año en blanco y su falta de experiencia en Primera, aunque los técnicos que le han tratado hablan de un portero de enorme futuro. Alexander Isak es la típica apuesta de la Real de cara o cruz. Joven, ha destacado en una liga menor como la holandesa y parece tener gol y velocidad. Al menos el precio no ha sido tampoco descabellado y dará algo diferente al ataque.

Luego está el caso de Modibo Sagnan, el central que apunta a apuesta de futuro más que de presente, y del que sorprende el escaso protagonismo del que ha gozado en el Lens de Montanier, que se ha jugado sin éxito el ascenso a la Ligue 1. Todo indica que es demasiado pronto para que tenga galones de titular en nuestra defensa. Un lateral zurdo, visto que no se termina de confiar al cien por cien en el bayonés Kevin Rodrigues, puede ser la última nueva cara del equipo si no se producen salidas inesperadas.

Una plantilla perfilada, a falta de los descartes, en la que el overbooking de buenos jugadores en el centro del campo, en su mayoría, además, canteranos, impedirá ver caras nuevas en la sala de máquinas. Una nómina de futbolistas amplia y en principio bonita y de buen pie. Pero se sigue echando de menos un perro de presa, no sé si en el centro del campo o en la defensa. Un jugador veterano, de la escuela sudamericana, con cartel de indiscutible y que ponga la dosis necesaria de agresividad y personalidad cuando las cosas se ponen feas. Y que otorgue algo de poso a una plantilla joven.

Aunque quizás es hora de que Illarra, el capitán y hombre clave del equipo, dé esta temporada un paso adelante en el apartado del carácter. Gran jugador y luchador ya ha demostrado que es. Ahora que se cumplen nueve años de su debut, debe echarse el equipo a la espalda junto a Oyarzabal.