Real Sociedad

He pedido a las 'Bruxas' que ayuden a la Real

La grada Aitor Zabaleta no paró de animar durante los noventa minutos del partido contra el Valencia./JOSÉ MARI LÓPEZ
La grada Aitor Zabaleta no paró de animar durante los noventa minutos del partido contra el Valencia. / JOSÉ MARI LÓPEZ

ALBERTO GORRIZ

Esta temporada tengo sitio nuevo en Anoeta, así que me toca ver los partidos con una visión diferente. Estoy muy contento con cómo está quedando el nuevo campo y, solo por el ambiente que se está generando, creo que vamos a ganar mucho. Yo estoy ahora cerca de la grada Aitor Zabaleta, en un córner, y lo que se monta ahí en cada partido es un espectáculo. La gente está volcada con el equipo y a ver si eso nos contagia un poco a los demás, aunque los que realmente deben meter a la afición en los partidos son los jugadores. Todos estamos muy pendientes del campo y se nos olvida que lo importante es lo que pasa en el verde. Y ya llevamos tres partidos en Anoeta y todavía no hemos ganado ninguno.

Creo que el duelo contra el Valencia era muy importante porque, aunque no ha empezado muy bien, es un equipo Champions e iba a servir como termómetro para saber dónde podemos estar. Y, la verdad, fue un poco decepcionante. El equipo no dio el nivel que esperaba.

En líneas generales, debo admitir que empezamos moviendo bien el balón y con una buena presión alta, pero creo que acusamos mucho la lesión de Merino. Además, al equipo le falta algo de cara a gol y también más carácter, físico y agresividad para intentar robar balones. Esto nos pasó factura en el tanto visitante porque el equipo no apretó bien tras pérdida. Tengo la sensación de que con poco nos marcaron el 0-1, que dimos muchas facilidades.

El partido era un termómetro para saber dónde podemos estar y salí decepcionado

Y a partir del gol, el Valencia jugó mucho más cómodo, a lo que le gusta, que es hacerse fuerte en el centro del campo e intentar sentenciar a la contra. Para poder romper a un equipo así, lo que hace falta es tener jugadores desequilibrantes, que es, precisamente, lo que le está faltando a la Real en este comienzo de temporada. Estamos lamentando la ausencia del clásico jugador que tiene desborde en banda.

Cuando salió Sandro, tuve esperanzas de que se le podía dar la vuelta al marcador. Además empezó muy bien, con dos buenas jugadas seguidas en las que demostró el tipo de jugador que es, pero luego el Valencia estuvo muy cómodo y apenas le hicimos peligro. Y pienso que eso también es porque algunos jugadores importantes de este equipo no están del todo bien físicamente.

A pesar de todo esto que estoy contando, creo que la Real va a acabar dando más de lo que ha ofrecido hasta ahora. Sigo esperanzado. Este equipo tiene que estar arriba porque tiene buenos jugadores, pero hay que tener en cuenta que todavía está en un periodo de adaptación, que la temporada acaba de empezar y que siempre cuesta amoldarse a los cambios.

El entrenador que tenemos es nuevo, el juego es diferente al que se hacía en cursos anteriores y, por si con esto fuera poco, se han ido futbolistas como Xabi Prieto y Carlos Vela, que marcaban mucho el estilo de juego de la Real. Además, las obras en el campo nos han hecho disputar más partidos fuera de casa y eso ha provocado que el inicio haya sido más complicado todavía.

No voy a esconder que ayer salí triste del campo, pero os voy a contar algo con lo que estoy seguro de que las cosas van a ir mejorando. Después del partido tuvimos comida en el Maruxa y, para acabar con el menú, el dueño, que es un hombre maravilloso, nos preparó un clásico de la gastronomía gallega, una 'queimada'.

Siempre se ha dicho que, bebida tras pronunciar el conjuro, sirve como protección contra maleficios, además de para mantener a espíritus y seres malvados alejados. Yo le pedí a las 'bruxas' que ayuden a la Real. ¡A ver si funciona!

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