Real Sociedad

Dos partidos que marcan qué quiere ser la Real Sociedad

Willian José celebra un gol en el último partido de la Rea en Balaídos/Alterphotos
Willian José celebra un gol en el último partido de la Rea en Balaídos / Alterphotos

La ida de la Copa en Vigo el jueves y el choque ante el Sevilla en Anoeta el domingo, claves

Álvaro Vicente
ÁLVARO VICENTE SAN SEBASTIÁN.

De venirnos arriba después de ganar en San Mamés a ver (casi) todo negro tras el paso de la Real Sociedad por el Wanda. El equipo txuri-urdin no compitió en Madrid. Se alejó más que nunca de lo que se espera de este equipo. El gol que encajó en el último minuto de la primera parte no le ayudó, el plan de partido quedó tocado en ese momento, pero, con todo, el equipo mostró poco fútbol, los jugadores estaban más pendientes de no cometer errores que de proponer. La Real entra en noviembre, un mes en el que siempre pasan cosas, y dos partidos esta semana van a marcar qué quiere ser de mayor: en la Copa y en Anoeta, donde todavía no ha ganado, ante un rival de campanillas como el Sevilla.

Recuperar la columna vertebral. La Real Sociedad tendrá que proponer algo más de lo que hizo en el Wanda ante dos equipos, Celta y Sevilla, que se manejan bien con el balón. Para eso es necesario que la columna vertebral de la Real carbure. Illarramendi no está teniendo tanta precisión como en temporadas pasadas, Oyarzabal tampoco está acertado con balón y Willian José no acaba de jugar un partido en plenas facultades físicas desde que se lesionó en el aductor en Ipurua. Encontrar la fórmula para que los tres puedan ofrecer su máximo es uno de los retos de Garitano. El proceso gripal que le impidió a Oyarzabal jugar en Madrid cortó una racha de 42 partidos de Liga consecutivos jugando.

Minimizar los errores. A estas alturas es obvio que Garitano apuesta por un fútbol más directo y físico de lo que estábamos habituados. Esta Real acostumbra a ganar metros en largo, sin tanta combinación, en el que casi todo empieza por ganar los duelos individuales y se exprimen las segundas jugadas. Ante rivales como el Atlético, en los que se hace difícil ganar metros con balón y tampoco es fácil ganar las segundas jugadas, la Real acabó doblegada por errores propios. En el primer gol encajado en Madrid ocho jugadores de la Real estaban dentro del área y tres no cubrían a nadie. Ese problema de atención se tradujo en un remate en el centro del área de un central. Errores como ese son imperdonables en una eliminatoria de Copa. Y lo mismo, el segundo gol. Una pérdida tras salida de balón por la derecha bien llevada entre Gorosabel, Zubeldia e Illarra se tradujo en gol. De poco sirve analizar al rival, preparar el partido entre semana, si luego los protagonistas no están con los cinco sentidos durante noventa minutos.

Candar la portería. Garitano quiere hacer de la Real Sociedad un equipo rocoso, difícil de batir, no tan frágil en las transiciones defensivas. Es lo que ha hecho que la Real sea competitiva en las diez jornadas disputadas, salvo en la segunda parte en el Wanda. Pero la Real sigue teniendo dificultades para cerrar su portería. Solo en uno de los diez partidos -ante el Girona en la última comparecencia en Anoeta- ha sido capaz de dejar su portería a cero y para llegar lejos en la Copa o para ganar a equipos como el Sevilla casi todo empieza por no encajar. A la Real no le llegan mucho, las situaciones de peligro en su área son pocas en el transcurso de los partidos, pero por hache o por be casi siempre tiene que hacer un esfuerzo extra para reponerse a los goles que encaja.

Casi al completo. Esta es la primera semana en la que Garitano tiene toda la plantilla a su disposición desde que cogió el equipo allá por julio. No es un asunto baladí. El entrenador ha tenido que hacer malabares para dar forma a sus alineaciones. Ha situado a jugadores fuera del sitio que acostumbraban, les ha pedido que hagan un trabajo al que no estaban habituados y en más de una semana ha tenido que cambiar el paso a escasas horas de iniciarse el siguiente partido. La incorporación de Llorente y Januzaj, entre otros, va a ofrecer más posibilidades a Garitano. La Real Sociedad se ha quedado sin marcar en los dos últimos partidos y se necesita de todos.

La primera victoria en Anoeta. La Real está pagando no haber podido brindar una alegría a sus aficionados en Anoeta. Es una losa que se tiene que quitar cuanto antes, pero el peligro está en que ese deseo se traduzca en ansiedad y en tomar decisiones precipitadas. La Real Sociedad necesita calma en su estadio, sentirse protagonista con el balón, porque sabe que tiene ganados a los suyos. Nada sería igual si la Real ya hubiera ganado en casa. Han sido cuatro partidos (Barcelona, Rayo, Valencia y Girona) y el balance es de dos derrotas y dos empates. ¿Y si fuera ante el Sevilla?

BM

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