Real Sociedad

Paulino Granero: «El parón de noviembre va a venir muy bien para reducir las lesiones»

El preparador físico del Ferencvaros, Paulino Granero, avisa que los equipos tendrán que seguir entrenando durante la cita de Catar

Imanol Troyano
IMANOL TROYANO

De momento el guardameta Ryan es el único realista con presencia asegurada en el Mundial. A falta de conocer las listas definitivas para la cita de Catar, todo parece indicar que Imanol no verá muy trastocada su plantilla durante el mes que dure el campeonato del mundo, tiempo que es más que probable que emplee para mantener activo al grupo.

El preparador del Ferencvaros, Paulino Granero, está convencido de que los equipos utilizarán este periodo para realizar una «mini pretemporada». «También será necesario el descanso. Pueden tener siete días libres y luego empezar poco a poco. No van a perder la forma muy rápido y a todos los equipos les va a venir muy bien para reducir las lesiones».

Para Granero, la clave de jugar jueves y domingo a alto nivel «es el descanso y la recuperación» ya que muchas veces los viajes no permiten entrenar lo suficiente. «Por eso es tan importante la pretemporada, para crear un hábito de trabajo y conseguir unos umbrales que permitan competir a un alto nivel durante determinadas semanas», explica.

La juventud, ¿divino tesoro?

Además, considera «fundamental el banquillo. Los que no suelen jugar normalmente tienen que estar en forma, como uno más. Los que ganan los campeonatos son los suplentes». Reconoce, eso sí, que «para eso tienes que tener una plantilla larga. Los equipos que tienen una plantilla amplia son los que quedan arriba y los que siempre tiran del mismo once sufren».

Que la Real cuente con una plantilla tan joven es un aspecto favorable a la hora de recuperar esfuerzos, pero esto no siempre marca la diferencia. El Real Madrid es un buen ejemplo. La teoría de Granero es clara. «Modric juega con 140 pulsaciones contra el PSG o el City, no se pone nervioso, en cambio un chico joven de la Real en esos partidos entrará con 170 pulsaciones. No porque su condición física sea mala sino porque su carga psicológica no ha adquirido esa experiencia para jugar a esa frecuencia cardíaca. La plantilla del Madrid juega a un nivel pobre de estrés en comparación con los jóvenes».