ME PARECIÓ VER AL DOCTOR JEKYLL Y A MR. HYDE

Alberto López
ALBERTO LÓPEZ

Veníamos de un partido en Anoeta como el derbi, en el que el equipo consiguió una victoria que siempre es balsámica para los seguidores de la Real. Fue una victoria mucho más clara de lo que decía el marcador. Y luego nos venía el Leganés, a solo dos puntos de diferencia en la clasificación. Un equipo que, de la mano de Pellegrino, es un muy rocoso, uno de esos equipos a los que es muy difícil marcar un gol porque juega con cinco atrás y con un hombre como Recio por delante, por lo que es como si defendieran seis.

Tengo que decir que me pareció ver sobre el campo al Doctor Jekyll y a Mr. Hyde porque la Real de la primera parte y la de la segunda fue muy diferente.

El equipo intentaba salir desde atrás, pero lo hacía con un juego muy lento, con pases cortos y sin ningún envío en larga que pudiera provocar alguna sorpresa en el rival. Si la Real conseguía salir de la presión alta que establecía el Leganés, lograba llegar a la portería contraria, pero también perdió algunos balones y el Leganés tuvo dos ocasiones muy claras en la primera parte, una que fue al poste y otra que detuvo Rulli.

En toda la primera parte no se pudo ver ningún chispazo, fue fútbol control. Pero todo cambió a la vuelta de los vestuarios. El tranquilo Doctor Jekyll se convirtió en imparable Mr. Hyde.

Creo que hubo una jugada clave. Una jugada que lo cambió todo. Le hicieron una falta a Januzaj, que el árbitro no pitó, y el belga se quedó fuera del campo tirado un rato doliéndose de la pierna. Fue como si le hubieran dado al botón de 'on' y se destapara el tarro de las esencias del realista.

Januzaj hizo lo que quiso durante media hora. Se convirtió en un jugador con un talento superlativo. Voló sobre el campo. Como se suele decir muchas veces, se puso 'on fire'.

También hay que destacar el partido de Oyarzabal, que está a un nivel altísimo. Sinceramente, creo que ya lleva un tiempo llamando a las puertas de la selección absoluta. Su primer gol le hizo mucho daño al Leganés y el segundo ya fue definitivo. Hasta Pellegrino tuvo que cambiar el sistema tras el 2-0 y cuando un entrenador hace eso es sinónimo de que las cosas no están marchando como quiere, que hay algo que no está funcionando.

¿Y qué decir de Willian José? No está marcando muchos goles, pero cada gol que marca es un golazo. Es una pena que, por protestar, se vaya a perder el próximo partido porque es un jugador muy importante para el equipo.

En resumen diré que fue uno de esos partidos para que los seguidores disfrutaran, con una segunda parte llena de juego ofensivo, chispa y fluidez. El cambio de la primera a la segunda parte fue como el del Doctor Jekyll y Mr. Hyde. Aunque para eso hace falta que el balón le llegue a jugadores como Januzaj, Oyarzabal y Willian José. Con ellos en juego, la Real se convierte en un equipo superior. Solo falta recuperar a Sandro, hay que recuperarlo para la causa porque va a hacer falta. Ayer hizo un par de buenas acciones que seguro le van a dar aire.

En definitiva, una buena victoria que nos permite mirar hacia arriba, aunque para estar en la pelea por Europa va a ser necesario que la Real sea fiable en casa. En las últimas jornadas parece que lo estamos consiguiendo y hay que seguir así.

Y una última cosa. Últimamente no están saliendo porteros de la cantera, y yo me fijo mucho en eso, pero están saliendo laterales como churros. Sola estuvo brillante.