Real Sociedad

Oportunidades y riesgos para la Real Sociedad

Los jugadores de la Real Sociedad posan antes del primer entrenamiento de la pretemporada en Zubieta./J.M.LÓPEZ
Los jugadores de la Real Sociedad posan antes del primer entrenamiento de la pretemporada en Zubieta. / J.M.LÓPEZ

El arranque de la Liga no será sencillo y condicionará el devenir de la temporada

JAVIER ONDARRETA

La Real Sociedad afronta una nueva temporada con el objetivo de crecer deportivamente. Este propósito se traduce en la voluntad de lograr la clasificación para disputar una competición europea. El club blanquiazul quiere dejar atrás la sensación de atravesar una etapa de transición deportiva para empezar a recoger los frutos de una joven generación de jugadores de Zubieta, reforzada con las incorporaciones de Le Normand, Ahien Muñoz, Guevara y Barrenetxea, unidas a los fichajes de Remiro, Sagnan, Odegaard, Isak o Portu. Sin olvidar que la continuidad de Moyá, Zaldua, Aritz, Llorente, Héctor Moreno, Raúl Navas, Kevin Rodrigues, Illarra, Zubeldia, Zurutuza, Sangalli, Rubén Pardo, Januzaj, William José y Oyarzabal añadirán una consistencia contrastada al rendimiento del equipo. La Real aglutina ahora mismo una plantilla de alto nivel competitivo y es lógico que la afición espere lo mejor de una temporada que se presenta ilusionante. Con oportunidades, pero también con algunos riesgos.

Crecen los socios

La Real comenzará la campaña con más de 32.000 socios. Es una cifra récord que pone de manifiesto el grado de ilusión que atesora ahora mismo la afición realista. Un activo que los jugadores no pueden defraudar con sus resultados sobre el terreno de juego. Lograr la fidelización de este importante número de abonados es una oportunidad para el futuro del club, pero si alcanzar esta cifra ha sido difícil, mantenerla lo será aún más.

Anoeta, terminado

Las gradas de Anoeta lucirán al completo ante el Atlético de Madrid en la jornada prevista para el 15 de septiembre. Con la finalización de los trabajos de construcción del fondo norte, aún quedarán por concluir algunas obras en la tribuna principal y en sus espacios interiores, pero el graderío de Anoeta estará plenamente disponible después de dos temporadas completas de remodelación del estadio. Con un campo ya terminado y sin pistas de atletismo, la comunión entre el público y el equipo será potencialmente mayor. Otra oportunidad que sumará a favor de la mejora del rendimiento del equipo.

Menos lesiones

La abundancia de lesiones que afectaron a jugadores determinantes en momentos decisivos de la temporada pasada fue un hándicap relevante para explicar la irregularidad que la Real acusó durante la competición. No parece que este mal se debiera solo a la casualidad. De hecho, los responsables deportivos realistas han puesto un esmero especial en corregir todos los factores que pudieron tener una incidencia directa o indirecta en este preocupante número de lesiones. Será muy difícil que en el transcurso de la actual temporada vuelva a reproducirse este problema en semejante dimensión. Si se consigue una mejoría significativa en este capítulo, la Real Sociedad lo notará positivamente. Y ese es un objetivo irrenunciable en la planificación deportiva que se ha realizado para la pretemporada.

Plantilla muy joven

El club ha apostado por el diseño de una plantilla con una media de edad muy joven. Posiblemente, la más baja de primera división. La ambición, las ganas de conseguir logros deportivos y la frescura sobre el terreno de juego sumarán a favor de esta apuesta. La inexperiencia, la capacidad de encaje de la presión en la competición y la personalidad para superar situaciones adversas en cada partido podrían dificultar la capacidad de necesaria para superar las adversidades. En este contexto, el liderazgo dentro y fuera del campo de jugadores como Illarra, Zubeldia, Merino, Zurutuza y Oyarzábal resultarán primordial con el acompañamiento de los Moyá, Aritz, Llorente, Raúl Navas, Héctor Moreno, Januzaj, William José, Odegaard o Portu.

Arranque difícil

La Real deberá hacer frente de nuevo a la circunstancia inusual que representa volver a jugar un año más los tres primeros partidos de Liga fuera de Anoeta. Esta vez ante rivales de indudable dificultad: un Valencia que disputará la Champions, un Mallorca con la motivación de un recién ascendido, y el siempre esperado derbi de San Mamés ante el Athletic. Finalmente, el Atlético de Madrid será un duro rival para el debut de la Real ante su público en Anoeta. El inicio de la competición no va a ser sencillo y el resultado de estas primeras cuatro jornadas puede ser determinante y condicionar para bien o para mal el devenir futuro en la Liga de un equipo que atesora mucha juventud y escasa experiencia.

Calendario estrecho

La no presencia en competiciones europeas y el diferente formato con el que se disputará la Copa del Rey este año, con eliminatorias a partido único, elevan el riesgo de que la Real Sociedad deba completar un calendario exiguo de partidos. El problema radica en que la plantilla blanquiazul va a estar bastante nutrida de efectivos y existe un riesgo potencial de que los partidos y minutos a repartir entre los jugadores sean esta temporada más reducidos. La consecuencia inmediata es que la elevada competencia que existirá en la plantilla se pueda traducir en la desconexión de determinados jugadores que no tendrían todas las oportunidades de jugar que desearían. Y esta circunstancia en la gestión de un vestuario siempre proyecta incomodidades que en ocasiones suele resultar difícil sobrellevar.