Real Sociedad

Elustondo: «El nuevo Anoeta es un campo acorde a un gran club»

Aritz Elustondo, ataviado con el casco de seguridad y el chaleco, sigue el desarrollo de los trabajos de remodelación del estadio de Anoeta. / JOSÉ MARI LÓPEZ

Aritz cree que remodelar el estadio de Anoeta era lo único que le faltaba a la Real para dar el salto de calidad

Álvaro Vicente
ÁLVARO VICENTESAN SEBASTIÁN.

«Esto sí, esto sí...». Aritz Elustondo habla para sí. Mira y remira el remodelado estadio de Anoeta desde uno de los vomitorios de la tribuna principal y lo que ve le debe de convencer por su lenguaje gestual. «Quitar las pistas de atletismo y acercar al aficionado al terreno de juego es lo que veníamos reclamando desde hace años y por fin se hace realidad», asegura sin preguntas de por medio.

Aritz ha pospuesto todas las tareas que tenía marcadas en su agenda para tener la oportunidad de visitar por primera vez el nuevo Anoeta de la mano de este periódico. «En cuanto me plantearon la posibilidad, no dudé. Tenía muchas ganas y por hache o por be no terminaba de hacerlo. Quería pisar el campo después de verlo en fotografías y vídeos».

-¿Y qué le parece?

- Me encanta. Es precioso. La grada cerca del césped, la estructura blanca del techo... Cuesta hacerse a la idea de que hace nada estábamos jugando un partido de Liga aquí mismo. Al aficionado le va a parecer que está en otro campo.

El beasaindarra, socio del fondo sur desde que era crío, considera que la remodelación de Anoeta «era lo único que le faltaba a la Real para dar el salto de calidad: tenemos unas instalaciones de entrenamiento ejemplares, una afición como ninguna y solo nos faltaba dar el paso para tener un campo de fútbol acorde a la grandeza del club. Ahora ya lo tenemos».

«Ojalá que podamos tener un ambiente similar o mejor al que se vivía en Atocha»

El nuevo Anoeta le recuerda al estadio del Espanyol «quizás porque los asientos también son azules o porque la estructura metálica blanca se parece mucho». No es el primer jugador que dice lo mismo. El interior de Cornellá y el de Anoeta se parecen mucho. En el campo de Amara se han mantenido las cubiertas con forma de media luna y es lo que diferencia un campo de otro. «Me gusta más Anoeta -puntualiza Aritz-. Tiene más altura y la sensación es mejor. Quizás es porque es nuestro campo...».

Aficionado, recogepelotas...

Aritz no conoció Atocha porque nació en 1994, un año después de la inauguración de Anoeta, pero por las imágenes que ha podido ver del campo de Duque de Mandas y por lo que le han contado en casa, anticipa que en Anoeta «podemos llegar a tener un ambiente similar y ojalá que mejor al que se vivía allí, con el público empujando al equipo desde el minuto uno al noventa. Y eso son puntos a favor de la Real al acabar la temporada».

Como aficionado, Aritz ha sido uno de tantos que han empujado al equipo desde la grada en Anoeta. Le tocó vivir a pie de campo la etapa de la Real Sociedad en Segunda. «Recuerdo que una vez me metí en el sector de la Peña Mujika para animar. Normalmente me quedaba con mis compañeros de equipo en la zona central. Ese día no lo olvidó. Siempre me gustó venir al estadio para ver los partidos, de aficionado y también de recogepelotas».

De aquella época como recogepelotas guarda la camiseta de Labaka, entre otras. «Fue en el partido ante el Eibar en el que dieron un botellazo a Lillo y se lesionó Díaz de Cerio. Faltaban cinco minutos y como el partido estaba parado los recogepelotas entramos al campo. Se veía que no se iba a reanudar. Le pedí la camiseta y me la dio. Menos mal que luego no continuó porque no sé con qué hubiera jugado».

Cree un acierto la idea de hacer de la grada sur baja el corazón del campo: la grada Aitor Zabaleta, en homenaje al aficionado que fue asesinado a las puertas del Vicente Calderón. «Jugaremos once pero seremos muchos, cientos, los que empujaremos al equipo. Ver la grada sur pintada de camisetas y banderas de la Real nos va a enchufar a todos».

«Ahora se abre una nueva etapa y todos tenemos que estar a la altura»

Ya como jugador los recuerdos que Aritz tiene de Anoeta son inmejorables. En este campo debutó un 14 de enero de 2015, en un partido de Copa ante el Oviedo que acabó 2-0, y al abrigo del aficionado de la Real ha ido creciendo hasta ser uno de los jugadores más respetados del vestuario. «Ahora se abre una nueva etapa y todos tenemos que estar a la altura».

Aritz cuenta los días para poder jugar en el nuevo Anoeta. Como en cada partido, el sábado 15 por la tarde, después de la charla del míster cogerá un café y se sentará en el banquillo mirando al campo. Le ayuda a concentrarse, según ha explicado en alguna ocasión. Ese día le costará más de la cuenta. A él y a sus compañeros porque la Real Sociedad estrenará casa. «Habrá que hacerse a las distancias y al nuevo marco, pero con el apoyo de la gente todo será más fácil», recalca.

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