Diario Vasco

REAL SOCIEDAD

La Real Sociedad asumió en 2009 una obligación de pago a Hacienda de 23,1 millones para regularizar su situación fiscal

Darko Kovacevic, en una imagen de 2007.
Darko Kovacevic, en una imagen de 2007. / APREA
  • La deuda reconocida de la Real Sociedad con el fisco era de 7,3 millones y se incrementó en 15,8 más tras la inspección tributaria que se hizo al club desde junio de 2004 a septiembre de 2008

La Real Sociedad regularizó su situación tributaria con la Hacienda Foral de Gipuzkoa bajo el mandato del actual consejo de administración, presidido por Jokin Aperribay, y tras la realización de una inspección tributaria ordenada el 1 de julio de 2008, que abarcaba el periodo comprendido entre junio de 2004 y septiembre de 2008, por ser el que se correspondía con el plazo en el que cualquier eventual irregularidad fiscal detectada no habría prescrito aún.

Antes de conocerse el resultado de la citada inspección tributaria, la Real Sociedad tenía comprometida una deuda con Hacienda de 7.301.172 millones de euros por aplazamientos e impuestos corrientes. A esta cantidad habría que añadir luego los 14.592.630 euros que la Hacienda determinó que debía abonar en total la entidad realista por infracciones tributarias que la inspección había detectado en la contabilidad del IVA, asi como en la gestión de las retenciones a cuenta por rendimientos de Trabajo del IRPF. Estas cantidades incluían además el cobro de los correspondientes intereses de demora. Al margen de esto, la Real había pagado ya a Hacienda el 100% de las contingencias de IRPF de algunos jugadores extranjeros por valor de 1.250.000 euros.

La inspección realizada a la Real Sociedad concluyó que el club había incurrido en infracciones tributarias relacionadas con el IVA, que reclamaban un pago de 3.842. 671 euros, tras la quita correspondiente al encontrarse la entidad realista en proceso concursal. Al mismo tiempo, la inspección determinó la existencia de infracciones tributarias con las retenciones a cuenta por rendimientos del trabajo del IRPF. El pago reclamado por Hacienda se elevaba esta vez a 10.749.959, tras la preceptiva quita por hallarse el club en proceso concursal. La suma de ambas cantidades reclamadas por la Hacienda Foral a la Real se situaba así en 14.592.630 euros, que añadidos a los 7.301.172 euros reconocidos como deuda fiscal por el club antes de la realización de la inspección, y a los 1.250.000 euros por contingencias de IRPF, sumaban un total de 23.143802 euros en concepto de deuda contraída por la Real Sociedad con la Hacienda Foral. A día de hoy, el club blanquiazul ha restituido ya a la Hacienda guipuzcoana 1.250.000 euros en metálico y 10.600.957 euros más a través de un préstamo participativo. Además, el consejo de administración realista tiene la firme voluntad de hacer frente a un pago adicional de 2,1 millones de euros antes de finales del próximo mes de julio y quedarán por pagar otros 9.107.968 euros.

Regularización fiscal

La regularización fiscal de la Real Sociedad abarcó todo el periodo inspeccionado por Hacienda. Esta inspección no se retrotrajo más en el tiempo, ya que cualquier eventual irregularidad atribuible a una etapa anterior estaría ya prescrita. La situación tributaria del club está ahora mismo al día, tal y como la entidad realista certificó ayer mediante un documento de Hacienda que adjuntó al comunicado oficial que hizo público. La regularización fiscal se sustanció en 2009 e incluía, dentro del concepto de retenciones a cuenta por rendimientos de Trabajo del IRPF, a un grupo de jugadores extranjeros a los que el club pagaba a través de sociedades no residentes, principalmente en Holanda y Suiza.

En este grupo de jugadores extranjeros figuraban nombres que han aparecido en los "papeles de Pánama" y otros más que no aparecen. Presumiblemente, porque no todos ellos recorrieron un mismo trayecto que arrancaba en las sociedades de Holanda o Suiza a las que pagaba la Real, para culminar luego con una consecutiva cesión temporal de "derechos federativos" por parte de esas sociedades a otras entidades residentes en el país panameño.

Las actas de inspección tributaria que desembocaron en las sanciones impuestas por la Hacienda guipuzcoana al club blanquiazul se basaban en la recalificación como rentas de trabajo de los pagos satisfechos por la Real Sociedad en concepto de "derechos federativos". Este sistema empleado por el club blanquiazul para pagar sus fichas a los jugadores extranjeros fue detectado por la inspección de Hacienda, pero su utilización se remonta a años anteriores al periodo abarcado por la citada inspección, tal y como se deduce de lo aparecido en los "papeles" de Panamá. La fórmula respondía a una decisión adoptada por cada consejo de administración del club, mientras el papel del gerente Iñaki Otegi, como empleado de la entidad, se limitaba en todo caso al de ser mero gestor y ejecutor de las indicaciones recibidas desde el consejo.

La utilización de la figura de los "derechos federativos" ha sido recurrente en los clubes de fútbol españoles, siendo ésta una practica que ha provocado gran número de actas de inspección, que en muchos casos fueron recurridas ante los tribunales. Tomando como referencia el número de sentencias existentes en España en relación a esta materia, en una mayoría de ocasiones no han derivado en un expediente sancionador y, en los casos en los que se propusieron sanciones, éstas fueron finalmente rechazadas por los tribunales, incluido el Supremo.

La administración tributaria del Estado y los tribunales han entendido que esta conducta, en ningún caso, pone de manifiesto una actuación dolosa necesaria para acreditar un ilícito administrativo y, consecuentemente, no debería ser objeto de sanción. En este contexto jurisprudencial es en el que la Diputación Foral de Gipuzkoa decidió no sancionar a la Real con una multa adicional de 6,4 millones, de conformidad con la legalidad vigente.