
Fiel a su cita con el gol. Griezmann ha marcado ante el Atheltic su decimosegundo gol en lo que va de temporada. / Arizmendi
AXEL GUERRA. SAN SEBASTIÁN.
Año nuevo y la vida sigue igual en Anoeta. La pegada de la Real es letal y le dio la victoria en un derbi en el que hubo más tensión, intensidad y lucha que juego. El triunfo en el derbi supone la octava victoria de la Real -quinta consecutiva- en los últimos diez partidos de Liga y coloca al conjunto de Jagoba Arrasate a un punto del cuarto puesto, lugar que precisamente ocupa el equipo vizcaíno.
El
Athletic salió a Anoeta con las ideas claras; presión y trabajo para
desactivar el centro del campo de la Real Sociedad. Y fue efectiva
su apuesta, sobre todo durante los primeros veinticinco minutos. El conjunto txuri urdin tuvo problemas para que llegase
el balón a sus centrocampistas y, por tanto, apenas tuvo
oportunidades para abastecer en buenas condiciones a Vela o Griezmann,
sus jugadores más desequilibrantes.
La primera oportunidad clara de gol del partido la tuvo Gurpegui, cuando remató completamente sólo un saque esquina. Su cabezazo se fue fuera junto al poste izquierdo de la portería de Bravo. Las mejores ocasiones de la Real llegaron a partir del momento en el que Vela entró en juego. Con sus slaloms e incursiones, el delantero mexicano desactivó la línea de presión bilbaína y los jugadores del Athletic sólo fueron capaces de detenerle a base de faltas. Precisamente, la primera gran ocasion guipuzcoana llegó en una jugada al primer toque que inicia Pardo y en la que el balón lo recibe el azteca, cuyo centro lo tocó Agirretxe y el balón se marchó rozando el poste izquierdo de Iraizoz.
Gol psicológico
Si al comienzo de navidades Griezmann acudió a Zubieta vestido de Papa
Noel y entregó regalos a todos sus compañeros, a Anoeta lo hizo de Rey Mago y abrió el camino de la victoria a la Real Sociedad ante el
Athletic, gracias a un gol al filo del descanso. Un regalo para todos
los que sienten los colores blanquiazules.
El primer tanto llegó en el minuto 43 de partido, tras un saque de
esquina. Griezmann cazó un balón al borde del área y su tiro lo sacó en primera instancia Iraizoz. El esférico volvió a llegar a
las botas del de Macon, que esa vez sí, enganchó un chut que el
portero bilbaíno no pudo atajar. Era el 1-0 y el delirio estalló en Anoeta. Los jugadores del Athletic reclamaron fuera de
juego posicional de Vela, pero la posición del delantero azteca la
habilitaba Balenziaga. Gol legal.
La ventaja al descanso de la Real cambió el guión del partido. El Athletic se vio obligado a proponer algo más para buscar el tanto de la igualada, mientras que el conjunto txuri urdin buscó explotar su juego a la contra para sentenciar el encuentro. La primera gran ocasión para hacerlo llegó en el mintuo 48 en un saque de esquina botado por Rubén Pardo. El balón lo tocó Iturraspe y se estrelló en el poste de la portería de Iraizoz.
El Athletic buscaba el empate con más ímpetu que ideas y en las pocas ocasiones que llegó al área de Bravo, el portero txuri urdin resolvió el trabajo con seguridad. El alivio definitivo llegó en el tiempo de descuento, cuando Seferovic sirvió un balón a Pardo dentro del área, el centocampista riojano superó a Herrera y marcó el segundo gol. No dio tiempo para más. El derbi era txuri urdin y los tres puntos se quedaban en Anoeta.